"TUBERCULOSIS ANIMAL"


S. Garbaccio- Instituto de Patobiología-INTA-CICVyA


INTRODUCCIÓN:

Las enfermedades infecciosas permanecen hoy siendo la principal causa de muerte en el mundo.
Una revisión cuidadosa de estas deficiencias, muestran un equilibrio muy frágil entre el hombre y los microorganismos infecciosos. Todavía las dolencias de este tipo son endémicas y están mantenidas por uno o varios reservorios de agentes que son potenciales para una rápida y amplia diseminación.
En esta categoría está la tuberculosis, enfermedad  infecto-contagiosa de curso crónico, que afecta al ser humano y a los animales, especialmente a los domésticos aptos para la producción de alimentos.
A pesar de los esfuerzos que se han realizado en el mundo contra esta afección, continúa siendo una de las zoonosis de mayor relevancia a nivel mundial.
El descubrimiento del Mycobacterium tuberculosis por Robert Koch (1882) y el posterior reconocimiento del Mycobacterium bovis por Theobaldo Smith (1889) a fines del siglo XIX, facilitaron el reconocimiento de esta zoonosis y el inicio de las innumerables investigaciones que desde entonces vienen concretando hombres de todas las ramas de las ciencias que tienen afinidad con esta problemática sustantiva.
La importancia del Mycobacterium bovis como responsable de cuadros pulmonares y / o extrapulmonares de la tuberculosis humana, tuvo sus primeras confirmaciones en USA por Ravenel (1902) y en Argentina por Lignieres (1904), mediante la confirmación del aislamiento del agente "tipo bovino" a partir de niños muertos por tuberculosis. Estas evidencias disiparon las dudas y discusiones existentes hasta ese momento, sobre el papel e importancia del M. bovis en la patología humana y sin duda alguna, fue el origen y ejecución de múltiples programas de erradicación de la tuberculosis bovina y la pasteurización obligatoria de la leche. La tuberculosis humana contraida de los animales, merece desde luego, prioridad sobre toda consideración de orden económico, pero también es importante este último aspecto en un país ganadero y exportador de animales, productos y subproductos elaborados como lo es la Argentina.
Debe considerarse la reaparición de algunas enfermedades consideradas reemergentes como lo son la tuberculosis, el cólera y el sarampión, que se creían definitivamente eliminadas, poniendo al desnudo en su ámbito sanitario mundial, la falta de políticas coyunturales y de medicina preventiva aplicables a la población.
Queda de esta manera expuesta, una enfermedad social por excelencia que se asocia directamente a la pobreza, indigencia humana, marginación y grandes conglomerados humanos.


ETIOLOGÍA:

El agente etiológico pertenece a la familia Micobactereaceae y al genero Mycobacterium. Son microorganismos ácido alcohol resistentes, aeróbicos, no forman esporas y no son móviles. Ellos son derechos o ligeramente curvados, midiendo de 0.3 a 0.6um de ancho y 1 a 4.um de largo. El crecimiento en medios de cultivos es lento  y requiere de 2 a 8 semanas para desarrollar colonias visibles. La tuberculosis bovina tienen como protagonista al Mycobacterium bovis parásito intracelular obligado, principal agente causal de la enfermedad en los mamíferos.



FUENTES DE INFECCIÓN Y MODO DE TRANSMISIÓN:
El reservorio principal de M. bovis es el bovino, que puede transmitir la infección a muchas especies de mamíferos, incluyendo al hombre. El hombre adquiere la infección en primer término, por vía digestiva (leche y productos lácteos crudos) y en segundo término por vía aerógena.
La infección del hombre por M. avium es rara, predominantemente ocupacional, y las vías de entrada pueden ser tanto la aerógena (polvo de gallineros) como la digestiva (leche de vacas infectadas por M. avium o ingestión de carne de ave insuficientemente cocida).
La tuberculosis entre los bovinos se transmite principalmente por vía aerógena: antes del destete es importante también la vía enterógena. La tuberculosis de los porcinos, caprinos y ovinos tiene como fuente principal de infección a los bovinos y aves, y a veces al hombre. Los cerdos se infectan por vía digestiva y se considera que rara vez pueden retransmitir la infección entre sus congéneres o a otras especies animales, incluyendo al hombre. Las cabras pueden ser fuente de infección para el bovino y para el hombre.
Los perros contraen la infección principalmente del hombre y menos frecuentemente de1 bovino, y pueden a su vez retransmitirla al hombre y a los bovinos. La transmisión es aerógena y enterógena respectivamente. Los gatos tienen como fuente principal de infección a los bovinos y en menor grado al hombre. La vía de penetración es principalmente la oral. Ocasionalmente, pueden, a su vez, ser fuente de infección para el bovino y el hombre.
Entre los animales silvestres en cautividad, los monos son de especial interés por su susceptibilidad al M.  tuberculosis y  al M. bovis. Contraen la infección del hombre por vía aerógena y constituyen un riesgo para la salud humana.
Las aves domésticas, que son el principal reservorio de M. avium, contraen la infección por vía digestiva y son fuente de infección para otras especies de aves y  para los mamíferos.



PRESENTACION EN EL HOMBRE:

La prevalencia de la tuberculosis humana de origen animal ha disminuido mucho en los países donde se impuso la pasteurización obligatoria de la leche y donde se realizaron exitosas campañas de control y erradicación de la infección bovina. Los países anglosajones (donde la incidencia de la infección humana por M. bovis es actualmente rara y limitada al grupo de edad más avanzada) fueron en un tiempo los más afectados, debido a la costumbre de consumir leche cruda. En los países en los que la leche se consume hervida, entre ellos los de América Latina, la incidencia de infección por M. bovis ha sido siempre más baja. Aun así, tanto las formas pulmonares como extrapulmonares de la tuberculosis humana de origen animal no dejan de ser un problema en las áreas de alta prevalencia de la infección en bovinos. Esto se debe a que no toda la leche se consume hervida, muchos productos son preparados con leche sin pasteurizar y además hay casos de infección por vía aerógena a través del estrecho contacto del operador con el animal problema (por ejemplo: tambero, personal de mataderos).
La OMS estimó que  de los casos de TB  humana que se dan en America Latina, sólo un 2% tienen como protagonistas al M. bovis. En el caso de Argentina, la prevalencia es de 1.2% siendo Santa Fe la provincia que presenta el mayor número de los casos  relevados (6%) y en general se asocian a los trabajos de riesgo como los arriba mencionados.


LA ENFERMEDAD EN LOS ANIMALES:

Muchas especies de mamíferos y de aves son susceptibles a los agentes de la tuberculosis. La tuberculosis bovina es la más importante, tanto desde el punto de vista económico como de la salud pública. La tuberculosis de los cerdos también ocasiona grandes pérdidas ecomómicas.

Bovinos:
El principal agente etiológico para los bovinos es M. bovis .
Como en el hombre, el bacilo tuberculoso penetra en el organismo principalmente por vía aerógena. La tuberculosis por vía entérica es importante en terneros que se amamantan con leche que contiene bacilos tuberculosos. La forma clínica y  patológica más común es la tuberculosis pulmonar. El agente causal, al penetrar en los pulmones y multiplicarse, forma el foco primario que va acompañado de una lesión tuberculosa de los ganglios bronquiales del mismo lado, creándose de esta manera el complejo primario. Estas lesiones pueden quedar latentes o progresar, de acuerdo con la relación del binomio agente infeccioso - huésped. Si se quiebra la resistencia del animal frente al bacilo tuberculoso, la infección puede entonces difundirse a otros órganos por vía linfatica, sanguínea o por los conductos naturales, dando lugar a una generalización temprana. Si el aparato inmunocompetente es incapaz de destruir los bacilos, estos formarán tubérculos en los lugares donde se detienen. Los focos nuevos se producen sobre todo en los pulmones, riñones, hígado, bazo y en sus ganglios correspondientes. La generalización también puede darse tiempo más tarde de la colonización por parte del agente y asociadas con disminución de las defensas por diversos factores (estrés, enfermedad concomitante, etc.), dando lugar a lo que se conoce como generalización tardía.
La mayoría de las veces, la tuberculosis tiene un curso crónico y limitado a un solo órgano: el pulmón. El proceso es lento y puede ser clínicamente inaparente por largo tiempo: incluso cierto número de animales pueden pasar toda su vida útil sin sintomatología evidente, pero constituyendo una amenaza potencial para el resto del rebaño.
Otros animales desarrollan una bronconeumonía crónica, con tos y disminución de la capacidad productora. En casos avanzados, donde gran parte de los pulmones están afectados, comienza a evidenciarse un compromiso respiratorio (por ej: disnea pronunciada).
Otra forma que se observa con cierta frecuencia en rebaños infectados, en países donde no hay control de la enfermedad, es la tuberculosis perlácea, o sea la peritonitis o pleuresía tuberculosa.


Se estima que aproximadamente el 5% de las vacas tuberculosas, especialmente en casos avanzados, tienen lesiones del útero o metritis tuberculosas y que el 1-2% tienen una mastitis tuberculosa. Esta forma clínica tiene importancia no solo desde el punto de vista de la salud pública sino también como fuente de infección para los terneros que se amamantan con la leche en forma natural o artificial. En la tuberculosis adquirida por vía oral, uno de los signos principales es la tumefacción de los ganglios retrofaríngeos. En los terneros la lesión primaria generalmente se asienta en los ganglios mesentéricos, sin que la mucosa intestinal esté afectada. La enfermedad es más frecuente a medida que avanza la edad del animal, debido al carácter crónico de la misma y al hecho de que con el transcurso del tiempo los animales tienen más oportunidad de ser expuestos a la infección. La prevalencia de la infección es más alta en las vacas lecheras que en los animales de carne, porque su vida económicamente útil es más prolongada, por estar en más contacto unas con otras al reunírseles para el ordeñe, o por la semiestabulación existente.
Los bovinos son resistentes a M. avium y pocas veces sufren una tuberculosis evolutiva debido a este agente. Sin embargo, tienen mucha importancia en los programas de control, porque se sensibilizan paraespecíficamente a la tuberculina mamífera ocasionando problemas en el diagnóstico. La vía de infección del bovino por M. avium es la digestiva.
Cuando se encuentran lesiones, generalmente están limitadas al intestino y a los ganglios mesentéricos, aunque en algunos casos se les puede encontrar en los pulmones y sus ganglios regionales y no en otras partes del organismo, lo que indicaría que a veces la vía de penetración podría ser la aerógena. Las lesiones tienden a la curación espontánea.
El bovino es sumamente resistente a M. tuberculosis, el cual generalmente no le ocasiona lesiones anatomopatológicas. En varios países se ha podido aislar M. tuberculosis de los ganglios de algunos
reactores positivos a la tuberculina y sin que no presentasen lesiones aparentes en el examen post mortem. En este caso, también la importancia de la infección reside en la sensibilización del animal a la tuberculina.

PATOGENESIS


Porcinos:
Esta especie es susceptible a los tres agentes clásicos de la tuberculosis:  M. bovis, avium, y en un posible tercer lugar M. tuberculosis.  M. bovis es el más patógeno e invasor para los cerdos, siendo responsable de la mayor parte de las tuberculosis generalizadas.
La vía principal de infección es la digestiva, por ingestión de leche o productos lácteos contaminados, residuos de cocina y  mataderos, excreta de aves y bovinos tuberculosos. El complejo primario se encuentra en la orofaringe y en los ganglios submaxilares, o en el intestino y en los ganglios mesentéricos. La mayoría de las veces, las lesiones están confinadas al complejo primario. No se encuentran lesiones de tuberculosis crónica en órganos aislados, como es común en el bovino. La prevalencia es menor en animales jóvenes que en adultos, pero los primeros tienen mayor tendencia a la generalización del proceso. Los programas de erradicación de la tuberculosis bovina tienen una inf1uencia directa en la reducción de la tasa de la infección en cerdos. En los Estados Unidos se encontraron en 1924 lesiones tuberculosas en el 15.2% de los cerdos sacrificados, mientras que en 1970 solo se encontraron en el 1.09%. Con respecto a nuestro país, en 1969 se registraba a nivel de faena una prevalencia del 8.4%, pasando a ser de 0.6% en 1999.
En algunos países latinoamericanos M. bovis es responsable del 80 al 90% de las lesiones tuberculosas del cerdo. La proporción de M. bovis y  M. avium como causa de la tuberculosis porcina se invierte cuando se llega a controlar la infección en los bovinos, como ha sucedido en varios países europeos y en los Estados Unidos.
M. avium causa por lo general una adenitis del tracto digestivo y más raramente una generalización de la enfermedad.
En un matadero que sirve al área de producción porcina de los Estados Unidos se comprobó que la participación relativa de M. avium y  M. intracellulare en las lesiones tuberculosas era de 2 a 1. Más raramente ocurren microbacteriosis por  M. kansasii  y  M. fortuitum.
El cerdo también es susceptible al bacilo tipo humano (M. tuberculosis), el cual le produce una infección de los ganglios que drenan el aparato digestivo y muy raramente una tuberculosis generalizada. La fuente principal de la infección son residuos de cocina o de sanatorios para tuberculosos. Esa infección se pudo comprobar en varios países americanos y europeos.

Ovinos y Caprinos:
La tuberculosis es sumanente rara en los ovinos. De los pocos casos comprobados, unos se debieron a  M. bovis y otros a  M. avium. La prevalencia en los caprinos parece ser baja. En los países que han avanzado en la erradicación de la tuberculosis bovina se presta atención a la infección en los caprinos, ya que esta especie es susceptible a  M. bovis y sufre con cierta frecuencia de tuberculosis pulmonar, pudiendo reinfectar a los bovinos. Las cabras también desarrollan mastitis tuberculosa y su leche puede constituir un peligro para el consumidor. Los caprinos son susceptibles también a M. avium y a  M. tuberculosis, ocurriendo a veces procesos generalizados por este último agente. Poco se sabe de la ocurrencia de la enfermedad en los caprinos de América Latina, ya que estos animales son generalmente sacrificados en forma domiciliaria.

Equinos:
La tuberculosis es poco frecuente en los caballos. En los países que tienen alta tasa de infección bovina, el agente principal de la enfermedad en los equinos es M. bovis. La vía de infección es predominantemente la digestiva. Las lesiones por lo general están limitadas a los ganglios del aparato digestivo y  producen una reacción tisular, semejándose a los tumores. Se han descrito algunos casos de generalización de la infección tanto por M. bovis como por  M. avium.  En las infecciones por  M. avium muchas veces no se encuentran lesiones. M. tuberculosis raramente se aisla del caballo. La enfermedad en asnos y mulas es muy rara.


Perros y Gatos:
Los perros son muy resistentes a la tuberculosis experimental. Los casos que se registran en esta especie se deben probablemente a una exposición masiva y repetida al cohabitar con pacientes humanos o al consumir repetidas veces productos contaminados. La infección puede producirse por vía aerógena o por ingestión de esputos, leche y  vísceras. Aproximadamente el 75% de los casos se deben al bacilo humano y el resto al bovino. La infección se localiza sobre todo en los pulmones o ganglios mesentéricos y a veces se encuentran también úlceras intestinales y lesiones renales. Por consiguiente, el perro puede eliminar bacilos tuberculosos por la tos, saliva, heces y orina. Se ha demostrado asimismo que los perros que viven en casas de pacientes tuberculosos pueden albergar el agente etiológico en su faringe y heces sin desarrollar lesiones tuberculosas. Si bien es cierto que son pocos los casos en los cuales se ha podido comprobar la transmisión de la infección del perro al hombre, es indudable que el perro tuberculoso (y aun el animal aparentemente sano que cohabita con pacientes tuberculosos) representa un riesgo potencial y debe ser sacrificado. Un perro infectado por M. bovis a su vez puede ser una fuente potencial de reinfección para los bovinos.
Los gatos también tienen una alta resistencia natural para desarrolla lesiones tuberculosas. El patógeno más común en ellos es M. bovis, que se ha aislado en un 90% de los casos. La vía de infección es la digestiva, por consumo de leche o vísceras (pulmón=bofe), que contienen bacilos tuberculosos. En los países donde la tuberculosis bovina ha sido controlada la infección en los gatos es rara; los pocos casos que se registran se deben a M. tuberculosis y ocasionalmente a  M. avium o a micobacterias atípicas. Cuando se encuentran lesiones, estas son a veces de carácter destructivo; las neumonitis y la tuberculosis de la piel son frecuentes.

Animales Silvestres:
Los animales silvestres que viven en libertad, lejos del hombre  de los animales domésticos, por lo general no contraen tuberculosis. En cambio, los animales que viven en reservas o en cautividad que se encuentran en zoológicos, granjas de animales pilíferos, colonias de laboratorio, o los mantenidos en casas de familia, tienen oportunidad de ser expuestos e infectarse. Es de interés señalar la susceptibilidad de los monos, tanto a M. tuberculosis como a  M. bovis. Aproximadamente el 70% de las cepas aisladas de estos animales son del tipo humano y el resto del tipo bovino.
La vía de infección es la aerógena o la digestiva. La infección puede propagarse de un mono a otro y constituir un problema serio para las colonias en instituciones científicas y zoológicos. Estos animales a su vez pueden retransmitir la infección al hombre. No es raro encontrar en las casas monos tuberculosos que pudieran haberse infectado antes de su adquisición o por contacto con un miembro de la familia.
Se han descripto brotes en explotaciones de animales pilíferos, tales como visones y  zorros plateados, cuya fuente de infección fue la carne o las vísceras de bovinos o aves tuberculosas. En zoológicos y también en algunas reservas de parques naturales, se han encontrado tanto ungulados como carnívoros silvestres enfermos. En los zoológicos de América Latina, como en otras partes del mundo, se ha comprobado la infección en varias especies de animales.
En los últimos años se han registrado casos de tuberculosis producida por M. bovis en animales salvajes, como el caso de los ciervos de cola blanca en Michigan  o  elefantes en cautiverio en los EEUU. Unas de las reservas más importante de Africa del Sur: "Kruger National Park"; comunicó la presencia de bufalos y kudú afectados por esta enfermedad.

Aves:
La tuberculosis de las aves se debe a  M. avium. La vía de infección es la digestiva con lesiones predominantes en hígado, bazo, intestino y médula ósea,  pocas veces en los pulmones y riñones. La tuberculosis aviar es muy frecuente y su incidencia es alta en las pequeñas granjas campesinas en donde las gallinas se mantienen muchos años, y los corrales e instalaciones están contaminados. En las granjas industriales la infección ocurre raramente, debido a la reposición rápida de las aves, las condiciones de mantenimiento y las medidas de higiene. La tuberculosis de los pavos está asociada a la de gallinas infectadas.
Los patos y gansos son poco susceptibles a M. avium.
La enfermedad se ha observado en varias especies de pájaros y aves de vida libre que visitan granjas de gallinas infectadas. Puede afectar cualquier especie aviar de zoológicos. Entre los pajaros mantenidos en casas de familia se ha encontrado infección tuberculosa en papagayos y canarios, cuyo agente etiológico es a menudo M. tuberculosis; la enfermedad se localiza en la piel y en los orificios naturales.



SITUACIÓN DE TB BOVINA EN AMÉRICA Y ARGENTINA:

Existe una clasificación que divide a los países en tres grupos de acuerdo a el estado de control de la TB.
Países Libres: Canadá y EEUU, solo presentan casos aislados (muchas veces relacionados a animales salvajes)  y los mantienen controlados. Cuba y el Caribe. Todos estos países, a excepción del Caribe que no tiene descripto ningún caso, obtuvieron su estado de  "libre" con un estricto programa, utilizando la PPD como única herramienta diagnostica.
Países con medidas serias de control de la enfermedad: son países que llevan años realizando tareas de saneamiento o tienen en marcha planes nacionales de control y erradicación. Panamá, Costa Rica, Jamaica, Trinidad y Tobago, Venezuela, Uruguay, Paraguay, México (N), Chile (S), Argentina, Rep. Dominicana.
Países con altas prevalencias y sin serias medidas de control: El Salvado, Perú, Brasil, Nicaragua, Bolivia, Ecuador.

En la República Argentina, en el año 1999 se lanzó el Programa Nacional de Control y Erradicación de Brucelosis y Tuberculosis (Resolución 115/99). La misma, se basa en la técnica PPD Tuberculínica como prueba oficial para emitir un resultado válido, obteniendo el status de "Establecimiento Libre" luego de tres análisis consecutivos negativos con un lapso de 60/90 días entre pruebas. Ver cuadro pág. Nº15.
El trabajo diagnóstico es realizado por veterinarios previamente acreditados por el SENASA (Curso de Acreditación).
Al día de la fecha se encuentran registrado un total de 3114 establecimientos libres, siendo en 367 establecimiento de carne y 2747 lecheros (1446 en Bs As). Estos valores resultan importantes, teniendo en cuenta que en el año 1995 solo había 44 establecimientos Libre de TB bovina.
Con respecto a la prevalencia de TB en cerdos observada en playa de faena; era en 1969 de 8.4%, pasando a ser de 0.6% en 1999. Esta especie es suceptible, tanto a  M avium como a M. bovis, siendo esta última la de mayor presencia en los hatos infectados.

DIAGNÓSTICOS:

Los métodos directos son aquellas técnicas que se basan en la detección del agente etiológico como cultivo, Histopatología, PCR (reacción en cadena de la polimerasa).
Los métodos indirectos son aquellas técnicas basadas en la detección de la respuesta inmune del animal ante la presencia del microorganismo, tanto como PPD (prueba tuberculínica), ELISA (enzime-linked immunosorbent assay) y  ?INF (Gamma Interferon).
El diagnostico actual es logrado a través de métodos indirectos principalmente PPD. Desde 1917, la prueba tuberculinica ha sido usada como test screening para el diagnóstico de la tuberculosis bovina. Este test detecta la respuesta inmune de aquellos individuos que han estado o actualmente están en contacto con M. bovis, sin embargo no es 100% especifica ni sensible. Ha habido numerosos intentos para desarrollar nuevos métodos diagnósticos pero hasta ahora ningún otro pudo reemplazar a PPD.


Métodos directos:

Particularmente cultivo y Histopatología, son usados para confirmar la presencia de TB en tejidos obtenidos de la examinación post-morten, o de la secreción corporal como hisopados nasales, leche o calostro.
Cultivo: es extremadamente lento llevando de 2 a 3 meses la incubación requiriendo de un muestreo de alta calidad que evite la contaminación y una correcta conservación y remisión, que nos permita mantener la viabilidad bacteriana en la muestra. Junto a la histología son las técnicas más usadas para el diagnostico confirmatorio de TB,  pero el cultivo sigue siendo considerada como la técnica de oro (gold standard), para el diagnostico.
Histología: Esta basado en la observación de la presencia de la formación del granuloma característico de la TB. Esta técnica puede arrojar una rápida presunción de TB bovina pero no podemos asegurar que se trate de Mycobacterium bovis.
Baciloscopía:  la coloración especifica llamada Zhiel Neelsen, está basada  en la retención de la fucsina en la pared de la micobacteria después de la exposición al alcohol ácido. No provee la identificación al nivel de especies y requiere de un alto número de bacterias en la muestra para revelar el resultado positivo.
PCR: La técnica de PCR ha cambiado drásticamente la forma de detectar y caracterizar ácidos nucleicos. Descripta por primera vez en 1985, PCR se convertido una herramienta relevante en el campo de la biotecnología, y su inventor, Kary B. Mullis, fue galardonado con el Premio Nobel de Medicina 1993. Esta técnica permite amplificar una región especifica del ADN a través de la reproducción del fenómeno de replicación que ocurre in vivo. La reacción esta basada en la habilidad de la enzima polimerasa para copiar una hebra de ADN a través de la elongación de la hebra complementaria que se obtiene en cada ciclo, repitiendose en general entre 30 a 50 veces.
Como los productos de un ciclo de amplificación pueden actuar como templado para el próximo ciclo, se logra una duplicación de la cantidad de ADN en cada uno de ellos. Es decir que por medio de la PCR, podemos amplificar un segmento de ADN situado entre dos regiones de secuencia conocida, obteniéndose un incremento exponencial en cada ciclo.
En suma, numerosos cientificos desarrollaron técnicas de PCR basados en la amplificación de DNA y aplicándolas a la detección de microorganismos patógenos, identificación de aislamiento y tipificación de cepas.

Métodos indirectos:

Prueba tuberculínica: El método estándar para el diagnóstico de la TB en el ganado es principalmente un test a campo que incluye la demostración de una respuesta inmune a la infección por M. bovis. La respuesta inmune mediada por células, son las principales reacciones inmunológicas observadas en la mayoría de las especies, incluyendo al ganado. Siendo la reacción intradérmica PPD (proteína pura derivada) elaborada a partir de una cepa bovina de M. bovis; la más utilizada a nivel mundial para el control y erradicación de la enfermedad reservándose la prueba comparativa (con aplicación simultánea de tuberculina mamífera y aviar) para los rebaños problema cuando hay sospecha de sensibilización paraespecífica. La técnica se realiza por vía intradérmica, inoculando 0.1 ml de tuberculina en el pliegue caudal más frecuentemente (cuya concentración es de 1mg/ml) o en la tabla del cuello. Debe tenerse en cuenta que la técnica aplicada en la región de la tabla del cuello, goza de mayor sensibilidad que la del pliegue ano-caudal.
La efectividad de la prueba depende no solo de la tuberculina y de su correcta aplicación sino de la capacidad de respuesta del animal infectado. En algunos rebaños se encuentran sujetos anérgicos, que generalmente son animales viejos con una tuberculosis muy avanzada, los cuales pueden arrojar un resultado negativo a PPD.
Prueba tuberculínica en otras especies:
Ovejas: Esta especie puede padecer tuberculosis tanto de origen bovino como aviar.
Se puede utilizar la prueba intrapalpebral en la parte superior como en la inferior de los párpados en ambos casos se recomienda aplicar la tuberculina mamífera en un ojo y la tuberculina aviar en el ojo opuesto. Asimismo se puede aplicar en el pliegue anocaudal como en la base de la orejas.

Cabras: En este tipo de rumiantes por sus propias características físicas, un lugar adecuado y práctico para la prueba tuberculínica intradérmica comparativa es la tabla del cuello, una vez del lado izquierdo y la otra del derecho. También como lugar de inoculación se puede utilizar las bases de las orejas.

Cerdos: Se utiliza la prueba comparativa mamífera y aviar en el pliegue de la piel en la base de las orejas, inoculando una PPD en una oreja y la otra en la oreja opuesta.
La lectura se hace a las 48 hs post inoculación, produciendo en esta especie fuertes reacciones de tipo inmunológicas que pueden llegar clinicamente a observarse necróticas.
De acuerdo a lo indicado por la bibliografía 0,4 mg/ml (2000 UT/ 0,1m) para ambas tuberculinas es suficiente.
En los porcinos deben emplearse ambas tuberculinas en dosis iguales.

Equinos: En esta especie, esta prueba no responde como en bovinos, siendo más propensos a reacciones no específicas a la tuberculosis originando resultados dudosos. Asi mismo el caballo puede infectarse con M. avium, razón por la cual se debe utilizar en esta especie la prueba comparativa intradérmica en tabla del cuello.

Perros y gatos: La inoculación subcutanea de 0,75 ml de tuberculina mamífera en concentración de 1,0 mg es lo indicado para estos casos.
En estas pequeñas especies el uso dela prueba tuberculínica es poco satisfactorio.

Aves: La inoculación de la tuberculina se realiza en los pollos en el pliegue de la barbilla. La dosis indicada es de 0,1 ml de una concentración 0,5 mg/ml de PPD aviar. La lectura se realiza después de las 48 hs, observándose en los animales positivos un engrosamiento edematoso.
Puede haber casos de pollos anérgicos como en otras especies (caso bovino) cuando la tuberculosis está muy avanzada.

ELISA:
Aunque ha habido una larga y persistente busqueda a través de ensayos serológicos para detectar anticuerpos circulantes para M. bovis, ninguno ha mostrado una adecuada sensibilidad y especificidad, lo cual es importante para definir su incorporación al uso diagnostico rutinario. Este fracaso por obtener altos niveles de sensibilidad, puede atribuirse a la naturaleza de la respuesta inmune generada en el animal infectado por M. bovis. Ha sido demostrado que la mayoría de los bovinos infectados, los cuales presentan una efectiva respuesta inmune mediada por células; tienen una baja respuesta mediada por anticuerpos y contiene la infección en focos localizados por largos períodos. Los altos niveles de anticuerpos circulantes se asocian en general a un fracaso en la respuesta inmune para contener los focos originales el crecimiento micobacteriano, con la consecuente diseminación de la enfermedad y por una baja respuesta inmune mediada por células (animal anérgico).
El interés en desarrollar un ensayo serológico como ELISA, se basó en la posible utilidad para detectar estos animales en una etapa avanzada de la enfermedad, los cuales presentan una fracaso en la respuesta a PPD.
La baja sensibilidad que se le adjudica a este test serológico posiblemente se deba a un complejo de antígenos, como lo es el caso del "derivado proteico purificado-PPD" , los cuales pueden usarse en este ensayo. Estos antígenos contienen componentes que comparten extensivos antígenos que reaccionan de manera cruzada con otras especies micobacteriana. Podría esperar un mejor resultado en la sensibilidad y especificidad a través del uso de mejores antígenos definidos.

INF - Gamma Interferón:
En el año 1985 fue desarrollado este ensayo el cual se basa en la premisa que solamente el vacuno infectado con M.bovis tendrá linfocitos - T circulantes que reaccionarán ante la PPD bovina, secretando ?-interferón. Esta secreción se realiza en cantidades capaces de ser leídas y mensuradas a través de un enzimoinmuno-ensayo.    
Este test  involucra la incubación de alícuotas de sangre heparinizada con PPD bovina, PPD aviar (antígeno reactivo cruzado) y buffer fosfato salino como control negativo (PBS, ph 7.3), durante 24 hs a 37ºC y 5% de CO2, cosechandose luego el plasma.
Interferón gamma fue incorporada al programa de control y erradicación de algunos paises (por ejemplo: Nueva Zelanda), con resultados exitosos.


CONTROL:

En el hombre, la prevención de la infección por M. bovis radica en la pasteurización de la leche, la vacunación con BCG y, principalmente el control y la erradicación de la tuberculosis bovina.
El único enfoque racional para reducir y eliminar las pérdidas que la infección ocasiona en el ganado y para prevenir los casos humanos por M. bovis es estableciendo un programa de control y erradicacion de la tuberculosis bovina. Las campañas de erradicación se basan principalmente en la realización de pruebas tuberculínicas repetidas hasta la eliminación completa de los animales infectados de un rebaño.
La aplicación de la prueba tuberculínica y el sacrificio de los reactores han dado excelentes resultados en todos los países que han emprendido la erradicación. Las campañas deben iniciarse en regiones de baja prevalencia, donde será más fácil el reemplazo de los animales reactores, incorporando luego al programa las áreas de prevalencia más alta. Para la buena marcha de un programa, es indispensable la colaboración de los servicios de inspección, a fin de poder certificar correctamente los rebaños libres, evaluar las actividades y mantener una vigilancia epidemiológica apropiada. Asimismo es importante la cooperación de los servicios de salud para evitar que personas con tuberculosis trabajen con los animales y los infecten o sensibilicen.
El control de la tuberculosis aviar debe centrarse sobre todo en las granjas  domésticas. Dada la larga persistencia de M. avium en el medio ambiente contaminado con materias fecales de aves tuberculosas, es necesario tomar medidas drásticas, eliminando todas las aves infectadas y repoblando la granja con aves sanas en un terreno virgen.
El control de la tuberculosis por  M. bovis y M. avium en sus respectivos reservorios principales (el bovino y las aves domésticas), es la mejor manera de prevenir la transmisión a otras especies animales, incluyendo al hombre.

VACUNACIÓN:

Calmette y Guerin en 1906 desarrollaron la BCG a través del atenuado de una cepa proveniente de una mastitis tuberculosa bovina. Hasta el momento esta vacuna ha sido la de mejores resultados protectivos, pero se encuentra con un serio problema como lo es el hecho de inducir una reacción a PPD.
Nuevos desarrollos se están realizando en base a Sub-unidades proteicas o vacunas ADN contando como gran ventaja el no inducir respuesta a la tuberculina, aunque hay una carencia inmunogénica al ser administradas solas, requiriendo del uso de mejores adjuvantes.
El incremento en el conocimiento acerca de la genética y el entendimiento de la respuesta inmune del bovino durante la última década, sugieren que el desarrollo de una vacuna efectiva contra la TB bovina es un "posible y no muy lejano logro".


GUIA PARA EL SANAEAMIENTO DE LA TUBERCULOSIS BOVINA EN UN RODEO

Situación sanitaria del rodeo respecto de la tuberculosis. Prueba tuberculínica a utilizar. Lugar de inoculación,  dosis en mililitros (ml) y tiempo de lectura. Interpretación por formación de pápula, aumento de espesor de piel en milímetros (mm)

1.DESCONOCIDA:

No existen registros, ni estudios previos. Prueba de rutina ano-caudal , CERO CON UN (0,1) ml intradérmica en el tercio medio del pliegue del ano.
Lectura: SETENTA Y DOS (72) horas. POSITIVO:  Engrosamiento de CINCO (5) mm o más.
SOSPECHOSO: Engrosamiento de TRES (3) mm o menos  de CINCO (5) mm.
NEGATIVO: Engrosamiento de menos de TRES (3) mm.

2. INFECTADO:

Con tuberculosis comprobada por pruebas de rutina positivas, lesiones a necropsia o por la historia  sanitaria del rodeo. 
ALTERNATIVA A: Repetir prueba de rutina ano-caudal a todo animal mayor de SEIS (6) meses, entre los SESENTA (60) y NOVENTA (90) días, CERO CON UN (0,1) ml intradérmica,  tercio medio del pliegue.
Lectura: SETENTA Y DOS (72) horas POSITIVO: Engrosamiento de TRES (3) mm o más.
NEGATIVO: Engrosamiento de menos de TRES (3) mm.

ALTERNATIVA B:Para acelerar saneamiento: prueba cervical simple, tercio medio de la tabla del cuello. Aporx. A QUINCE (15) centímetros por debajo del borde superior, CERO CON UN (0,1) ml intradérrmico.

Lectura: SETENTA Y DOS (72) horas POSITIVO:    Engrosamiento de TRES (3) mm o más.
NEGATIVO:  Engrosamiento de menos de TRES (3)  mm.

3. SOSPECHOSO:
Solo se encontraron reactores sospechosos a una prueba ano-caudal de rutina, no existiendo reacciones de CINCO (5) mm o más .

ALTERNATIVA A : Sacrificar los animales sospechosos para comprobar si existen lesiones tuberculosas o se aísla la micobacteria por cultivo NEGATIVO: Si no se encuentran  lesiones tuberculosas al sacrificio, ni se encuentra al  agente en el examen de laboratorio.

INFECTADO: Si se encuentran lesiones y se aisla M. bovis por cultivo en laboratorio.

ALTERNATIVA B: Repetir Prueba ano-caudal a todo sospechoso entre los SESENTA (60) a NOVENTA (90) días. CERO CON UN (0,1) ml intradérmica, en el tercio medio del pliegue.

Lectura SETENTA Y DOS (72) horas. NEGATIVO: Si disminuye sensiblemente el tamaño de las reacciones.

SOSPECHOSO: Si persiste el mismo tamaño de reacciones.

INFECTADO: Si aumenta el tamaño de reacciones.

ALTERNATIVA C: Repetir la prueba ano-caudal SESENTA (60) a NOVENTA (90) días después. CERO CON UN (0,1) ml intradérmica, tercio medio del pliegue.
Lectura: SETENTA Y DOS (72) horas . NEGATIVO: Si disminuye sensiblemente  el tamaño de las reacciones.

INFECTADO: Si aumenta el tamaño de reacciones.


4. NEGATIVO:
Solo se comprobaron  reacciones menores de TRES (3) mm a las pruebas ano-caudal o cervical. Repetir pruebas a SESENTA (60) a NOVENTA (90) días CERO CON UN (0,1) mm intradérmico.
Lectura SETENTA Y DOS (72) horas.

RODEO OFICIALMENTE LIBRE DE TUBERCULOSIS:
Dos pruebas consecutivas con SESENTA (60) a NOVENTA (90) días de intervalo como mínimo, con supervisión de SENASA.

Fuente: Aplicación y criterio de la prueba tuberculínica DILAB SENASA
             Resolución Nº 406/84 Resolución Nº 347/86


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Wood P. R.  BOVIGAM TM . An in Vitro Cellular Diagnostic Test for Bovine Tuberculosis. CSL Animal Health, 45 Popler Rd, Parkville, Victoria 3052, Australia.


ENLACES:

Office International Epizooties (OIE)                                       
http://www.oie.int/esp_index.htm

Página de búsqueda de la OIE                                              
http://www.oie.int/search/search.asp

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) en la Argentina
http://www.ops.org.ar/default.asp


New Stop TB Movement                                                            
http://www.stoptb.org/home.html

Publicaciones de trabajos cietíficos (NCBI)     
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/entrez






RESOLUCION N° 115/99