Lacki nació en el campo y, estimulado por su padre que era agrónomo,
empezó a ejecutar, a partir de los seis años de edad, pequeñas y
crecientes tareas agropecuarias. Gracias a este antecedente conoció los
problemas rurales conviviendo con ellos y aprendió a solucionarlos
solucionándolos.
Durante 15 años trabajó como extensionista en regiones brasileñas muy
diferentes en materia de dotación de recursos (Paraná y Piaui). Sin
embargo, en ambas "constató" que las promesas de los gobernantes no
llegaban a las fincas y comunidades rurales; por el motivo fundamental que
existía un creciente e irreversible desequilibrio entre las necesidades de
muchos agricultores y las limitadas posibilidades de los gobiernos en
satisfacerlas.
En esa
época ya estaba consciente de que la eficiencia era la ante-sala de la
rentabilidad en la agricultura, pero estaba convencido de que dicha
eficiencia no podría ser lograda a través del paternalismo. Por esta razón
tomó la decisión de enfrentar el siguiente desafío, que le pareció mas
realista y promisorio en términos de factibilidad y eficacia: ¿qué y cómo
hacer para que los agricultores carentes de recursos materiales puedan ser
más eficientes con menos créditos, menos subsidios, menos proteccionismo y
menos estado?
Con
este desafío en mente, fue contratado por la FAO y tuvo muchísimas
oportunidades de confirmar, directamente en el campo, la veracidad de su
"constatación" inicial, que el paternalismo estatal además de no factible
e ineficaz, es, aunque parezca sorprendente, hasta prescindible.
Durante los 23 años en los cuales trabajó en el mencionado organismo de la
ONU, realizó aproximadamente 250 viajes de observación a 20 estados
brasileños y a 19 países. En este período conoció la heterogénea
agricultura latinoamericana tal como es, y no tal como dicen que es. Para
conocer esta agricultura real visitó preferentemente las bases (no las
cúpulas) y diagnosticó los problemas dónde verdaderamente ocurren;
conversó mucho más con los agricultores y ganaderos que con los ministros
y políticos. En sus diagnósticos, eminentemente pragmáticos, siempre
atribuyó mayor importancia a aquellas causas del subdesarrollo que
pudiesen ser eliminadas por las propias familias rurales y
privilegió aquellos problemas que pudiesen ser solucionados por los
agricultores, con mínima dependencia de decisiones y recursos externos a
sus fincas.
En ese
largo diagnóstico conoció los errores que comenten los agricultores
ineficientes, pero también identificó muchas soluciones inteligentes, y de
bajo costo, a través de las cuales los agricultores eficientes solucionan
sus problemas. Después de constatar que la mayoría de los agricultores
latinoamericanos no tienen y no tendrán créditos, subsidios ni medidas
proteccionistas, buscó y encontró alternativas para hacerlos prescindibles
y hasta innecesarios. Visitó muchas agencias de extensión rural y
estaciones experimentales y en las mismas reconfirmó que la eliminación de
sus principales ineficiencias depende mucho más de las actitudes de los
extensionistas e investigadores, que de las decisiones políticas de las
altas esferas nacionales y de la asignación de recursos presupuestarios
adicionales. Visitó centenares de escuelas básicas rurales, de escuelas
agrotécnicas y de facultades de ciencias agrarias y constató, que en su
gran mayoría, había un inaceptable desencuentro entre lo que ellas enseñan
y lo que los alumnos realmente necesitan aprender. Descubrió que allí
estaban las causas de las causas del subdesarrollo rural y que
consecuentemente, en la educación rural, deberían ser encontradas las
soluciones.
Concluyó que los agricultores no necesitan de tantos créditos, tantos
subsidios, tanto proteccionismo; lo que ellos realmente necesitan es que
los gobiernos les proporcionen los conocimientos útiles para que
ellos puedan aplicarlos en la eliminación de sus ineficiencias; y,
al eliminarlas, puedan emanciparse del retórico paternalismo estatal.
Verificó que cuando estas medidas educativo-emancipadoras son adoptadas,
el desarrollo rural depende mucho más de la "voluntad y decisión personal"
de las familias rurales que de la "voluntad y decisión política" de los
gobiernos.
Sus
art6ículos fundamentan técnicamente los conceptos incluidos en este
Curriculum y son el resultado de las actividades que Polan Lacki
ejecutó, con sus propias manos, o vio, con sus propios ojos, a alguien
ejecutarlas, durante los 38 años de su ejercicio profesional como
ingeniero agrónomo extensionista.
-
-
Dirección postal:
Rua Bispo Dom
José - 2051 - Apto.706 - Batel
CEP: 80.440-080- Curitiba-PR-BRASIL
-
Teléfono:
(55-41) 243-2366
-
E_mail:
polan.lacki@comunidad.veterinaria.org,
Polan.Lacki@uol.com.br