

Dedicados por griegos y romanos a sus dioses; este pez, en sus dos especies mas frecuentes en nuestro litoral, conocidos como de fango y de roca, son uno de los manjares mas sabrosos de la mar. De colores increíbles y delicados en su manipulación hasta el extremo de perder sus escamas por el roce, constituyen una verdadera guinda en la cesta de cualquier pescador. 
De tonos rojos bajo el efecto de la tensión producida en la captura, presentan sin embargo en su elemento natural tonos variados y que pasan desde el pardo verduzco al rosáceo, manteniendo su zona ventral reflejos plateados. De grandes escamas que se desprenden fácilmente y con barbillas bajo el mentón, poseen un carácter marcadamente gregario y lo encontramos en sus dos subespecies de forma frecuente en nuestro litoral, la de fango (mullus barbatus) caracterizado por su agrupación en fondos limosos y el de roca (mullus surmuletus) habitual en zonas mixtas y ricas en cascajos y pedregales. Su mayor tamaño lo encontraremos en este ultimo, pudiendo alcanzar los 40 centímetros de longitud. 
Las capturas de salmonetes se producirán en zonas limosas tales como desembocaduras de caños y esteros o en pequeñas radas de arena cercadas de piedra. Su picada es muy sutil y su captura sencilla al no ofrecer una especial resistencia en la recogida ni estar estos animales provistos de grandes condiciones natatorias. Los cebos mas indicados suelen ser pequeñas gusanas del tipo de las de sangre o las de tubo, que proporcionan esplendidos resultados. Al encontrar esta especie su alimento rebuscando con sus barbas el fondo, cabe la posibilidad de incrementar las capturas proveyendo nuestros finales de pequeñas lentejuelas que con sus brillos contribuyan a la excitación del pez.

|