


Este anélido marino viene siendo habitual desde hace años en nuestras tiendas de cebos. Originario en principio de Corea, hoy en día se recibe en su mayor parte de la toda la zona del sur de Asia. Siendo una carnada relativamente pequeña para la practica del surfcasting, no obstante su vivacidad y la luminiscencia que desprende (lo que solemos denominar como fósforo) han hecho de el un cebo de circunstancias que podemos tener en cuenta cuando escaseen nuestras carnadas favoritas. Muy ágil y vivaz se mantiene vivo mucho tiempo en nuestros anzuelos. Para su colocación podemos utilizar dos métodos; o bien lo encarnaremos mediante una aguja de diámetro muy fino en nuestros finales, o engarzando varios de ellos por la boca y cabeza en el anzuelo, mostrando así un pequeño ramillete muy eficaz en la espuma de las olas. 
Apetecido por sargos, mojaras, obladas y en general para cualquier especie de tamaño pequeño-medio, se han dado casos especialmente en el lanzado en zona de rocas y piedras (técnica conocida como rockfishing), de buenas entradas de borriquetes, corvinatas, budiones y verrugatos. Lo cual lo hace un cebo plenamente valido en circunstancias de escasez de otros mas apropiados, demostrando una tenacidad y resistencia en su conservación verdaderamente asombrosas incluso en las circunstancias mas inapropiadas.

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