

Este elemento, verdadero motor de nuestros equipos, son responsables en ultimo extremo de la delicada tarea de recogida de nuestras líneas y presas. De sus diseños dependerá en mucho las distancias que alcanzaremos en nuestros lances. Divididos en dos grandes grupos en el mundo del casting, tanto los de bobina fija como los de bobina giratoria, deben poseer características de robustez, facilidad en la reposición de piezas y una gran resistencia en la composición de sus materiales a la corrosión marina. 
Centrándonos exclusivamente en el mundo de Surfcasting encontraremos de forma habitual dos grandes grupos que abarcan la casi totalidad de los modelos existentes en el mercado. El mas numeroso constituido por los llamados de tambor fijo y cuya principal característica es que su eje permanece fijo en la perpendicular del cuerpo del carrete mientras es la bobina la encargada de recoger el sedal mediante un movimiento de rotación, es el mas usado y conocido en nuestras costas. No obstante, el segundo gran grupo formado por los llamados de tambor giratorio o multiplicadores, se van imponiendo de manera paulatina en nuestras playas como compañeros inseparables en muchos casos de las cañas de repartición. Son estos carretes mucho mas rápidos en el devanado del hilo al sufrir en la salida de nuestros plomos un empuje lineal y casi sin roce alguno lo que nos asegura cotas de distancias mayores en lances de carácter técnico. Veamos sus características principales. 

Estos modelos, de amplia difusión en nuestras costas, gozan de una merecida fama de fiabilidad y resistencia. Capaces de permitir la ejecución de lances muy potentes y sin excesiva dificultad en cuanto a su manejo, se caracterizan por el devanado lateral del hilo, constituyéndose en un elemento prácticamente insustituible en el equipo del pescador de mar costa. 

De reciente introducción en nuestro mercado, los carretes de bobina giratoria se convierten en un elemento imprescindible en muchos casos para la ejecución máxima de estilos de lance como el pendular. Su principal virtud radica en un factor casi nulo de resistencia en la salida de nuestras líneas. Acompañados de cierta dificultad en su uso y castigados con la leyenda negra de la formación de pelucas o nido de pájaro, su correcto uso puede permitirnos resultados verdaderamente esplendidos.

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