

Los labridos, que incluyen desde la maragota hasta los tordos, reciben el nombre genérico de bodiones o viejas. De colores muy vivos y costumbres litorales, representan una nota policromada sobre los fondos de rocas cubiertas de algas y posidoneas de nuestras costas. 
De colores llamativos, desde el verde esmeralda a rojos jaspeados, este grupo de peces no suelen aventurarse en aguas libres. Gustan de pastar en fondos mixtos de cascajo y praderas de algas. Pueden triturar cualquier tipo de concha con sus poderosas mandíbulas. Su carne, algo blanda pero muy sabrosa, son el punto fuerte de las sopas de pescado y bouillabaisse. Los machos presentan una marcada diferencia en cuanto a color y tamaño presentando dicroísmo sexual, pudiendo variar de sexo en individuos adultos. 
No es esta una especie que sea especialmente buscada por pescadores de surfcasting, pero ya que son abundates en zonas frecuentadas por otras especies mas codiciadas por nosotros, siempre se encontraran al alcance de nuestros cebos. Para tener éxito en su captura deberemos disponer de sedales lo suficientemente resistentes en nuestros bajos para soportar el peso de algunos de estos animales capaces de rondar hasta los 60 centímetros y varios kilos de peso como en el caso de la maragota. No son especialmente combativos y se sienten muy atraídos por pequeños gusanos, crustáceos y moluscos. La picada es franca, pudiendo engullir sin dificultad anzuelo y cebo al primer ataque. Muy activos de tanto de día como de noche, los podremos observar sin dificultad en nuestras salidas en zonas de fondo mixto y con abundancia de posidoneas.

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