

De cuerpo serpentiforme, bordeado por una aleta dorsal y anal normalmente muy prologadas. Estos animales, nacidos en aguas del mar de los sargazos y readaptados en su juventud a las aguas europeas, son un buen plato para regalarse el paladar. 
Cuerpo en forma de serpiente, de colores que difieren desde el negro azabache al pardo verdusco, presentan una abundante mucosidad en toda su piel. Poco agresivo (incluso en los animales de mayor tamaño) no deben ser confundidos con otras especies como el congrio. Presentan la mandíbula inferior mas adelantada que los maxilares (al contrario del congrio) y su consumo se remonta a la historia mas antigua del hombre. 
Gustan estos peces de las aguas mas calmadas, especialmente de puertos y ensenadas cercanas a las salidas de caños y esteros. Entran bien a la casi totalidad de cebos que podamos ofrecerles, en especial a las distintas gusanas, presentando batalla en el momento de la recogida los animales de mayor tamaño. Su resistencia fuera del agua es realmente increíble, llegando a sobrevivir muchas horas gracias al grado de humedad que le proporciona la mucosa que les envuelve; tendremos que asegurarnos de su muerte si no queremos pasar la noche recogiendo ejemplares alrededor de nuestro puesto de pesca. La única precaución en su manipulación es evitar el contacto de su sangre con arañazos o cortes en nuestra piel, ya que se considera literalmente toxica.

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