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Problemas del trabajo diario en la investigación: las condiciones laborales (III)

Autor

Por Gustavo Arencibia Carballo - garen04@gmail.com

Ilustraciones de: socrates.ieem.edu.uy

Fecha de publicación

24/03/2013

Resumen

No minimizar factores, nos ha demostrado lo necesario de atender a todo, ya que son muy importantes desde la silla en la que nos sentamos hasta el simple bolígrafo de trabajo, un organizador, la luz que quizás me entre por la ventana, la limpieza, los suministros de insumos, exagerando hasta el polvo que cae en mi buró, etc. etc. etc. son demasiados detalles para mirar aquí, pues muchos se van sin la atención particular del obrero  que lo sufre.

Artículo

Antes de continuar podríamos definir  qué: El 'clima laboral' es el medio ambiente humano y físico en el que se desarrolla el trabajo cotidiano. Influye en la satisfacción y por lo tanto en la productividad. Está relacionado con el 'saber hacer' del directivo, con los comportamientos de las personas, con su manera de trabajar y de relacionarse, con su interacción con la empresa, con las máquinas que se utilizan y con la propia actividad de cada uno.

Después de ser plantilla o plaza fija de un centro de trabajo, de investigación o servicios, cualquier persona aspira a tener  agradables y seguras condiciones de trabajo, es claro, evidente y de la más elemental comprensión, pero sobre todo es garantía para un transito por un buen camino del trabajo intelectual y físico, de satisfacción para un mejor desempeño el trabajo.

Sin embargo no sucedes así, las administraciones en ocasiones, muchas ocasiones, no atienden de forma adecuada a esas condiciones mínimas las cuales deben garantizar en el puesto de trabajo e incluso en las salidas al campo, de lo cual están los elementos dietas, descanso, equipos de trabajo, características del transporte y muchos más.

No es pensar que el obrero se tiene que sentir en la nube, es recurrir al pensamiento que el hombre que trabaja debe tener las mejores condiciones laborarles para un rendimiento acorde con sus objetivos.

Todo en una investigación por sencilla a primera vista reviste un desafío, todo trabajo o labor lo es también por muy rutinario que se nos muestre, pues la seguridad e higiene laboral constituyen en si una prevención de riesgos y una garantía de éxito inicial en el empeño del obrero de la ciencia y de todos.

Mi percepción me sugiere se puede hablar de enfermedades generadas por el estrés y el cansancio, se puede prevenir un accidente laboral  si atendemos al riesgo de las malas condiciones que propician el alto riesgo laboral, de prevenir un accidente o solo en cansancio de trabajar con trabajo.

Si la iluminación no es buena, o si la silla o butaca en que nos sentamos no tiene un moderado diseño ergonométrico,  habrá un factor – tal vez mínimo- de bajo  rendimiento, aunque este constituya un sesgo y no lo veamos, y  además lo aceptemos por costumbre a no pedir una silla cómoda, una computadora limpia y normalmente rápida, que además no está en el plan de inversiones de la institución, unas mínimas condiciones para pensar libremente en la tarea sin obstáculos minúsculos. No me dé la razón, solo piense en lo que le causa molestia días tras día, desde un pequeño o gran olor o de esa ventana que no cierra y quien sabe no se ha animado a decir a su superior.

El Dr. Manuel Calviño, un gran especialista y psicólogo que acostumbra magistralmente a esclarecernos cosas de la vida cotidiana y de las relaciones entre las persona que a veces tomamos por normales,  definía en el programa del jueves 13 de marzo de 2013 en la Televisión cubana, las reglas absurdas y dogmáticas las cuales provocan disfuncionalidad laboral, y creo que en tal sentido cuando no le damos al trabajador las condiciones requeridas para el trabajo o para realizar funciones dentro del marco de una empresa o centro de investigación se limita de manera drástica o imperceptible a veces, el impacto o resultado de esa obra, que aunque rutinaria reviste un particular interés por constituir un objetivo y el amor de la persona hacia su trabajo.

Por otra parte muchas condicionales anormales establecidas ya parecen normales, como que no haya merienda, que no tengamos el descanso merecido tras siete días de trabajo, como que un equipo no tenga repuesto, y tantas más que perecerían tontas en su interacción y comentario.

Diría ya para concluir que todas las condiciones las cuales no tenemos, las mínimas, son atentados a la seguridad y salud  de todas persona en trabajo de campo o de oficina, de aquel que desea lograr una labor mejor de sus ocho horas para irse satisfecho a la casa.

Podríamos medir el 'clima laboral '  si empleáramos 'escalas de evaluación', pero me suena ajeno y lejano a mi como ciencia ficción, pues nadie me ha visto en mi clima inmoderado e incómodo donde he vivido trabajando durante tantos años y no comento de lo sublime, sino como he dicho antes de lo terrenalmente normal.

No voy a hablar aquí de equipos obsoletos y necesidad de cambios de técnicas, de los requerimientos por dinamizar una función, me refiero a la labor pedestre en ciencias, pues es lo que conozco, pero he hablado de forma general pues casi es un comodín para todos, así que si desatine en algo discúlpenme y dejare para otra ocasión el tema del riesgo de manejar equipos viejos y su resultados.

Este pequeño artículo puede parecer o ser exagerado por poner todas las cosas en una balanza y decidir de un golpe por todos los malos factores que tenemos, pero ¿si de pronto no? Sino mire a su alrededor que tiene, mire a sus cotidianas malas condiciones, y escríbame para saber que usted no tiene mal ambiente laboral que afecten su creatividad y rentabilidad. Mi deseo es que no sea así, créame.

Referencia

•    Quispe Ramos, Y. Pilar. 2 012 .El clima laboral y su influencia en la productividad de la microempresas
 



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