Cuando
los gatos se van al cielo, no necesitan alas porque Dios sabe que ellos
prefieren correr.
El
les da campos, campos, campos y campos. Cuando
recién llegan al cielo sólo corren.
Es
la Libertad.
El
paraíso de los gatos tiene lagos grandes, de aguas claras, llenos de gansos que
cantan, que baten sus alas y juegan.
A
los gatos les encanta; corren al lado del agua .... y Dios los mira desde atrás
de un árbol y sonríe.
Allí
hay niños, por supuesto, niños ángeles.
Dios
sabe que los gatos aman a los niños más que a nada en el mundo, por lo tanto
El
llena el Paraíso de los Gatos con muchos niños.
Hay
niños en bicicletas y niños en patines.
Hay
niños arrojando una pelota roja y niños elevando barriletes a través de las
nubes. Los gatos están allí y los
niños los aman.
Ah!
y las galletas de gatos ....
Galletas
y más galletas, tantas como podamos ver. Dios
tiene sentido del humor y hace galletas con divertidas formas para Sus gatos.
Hay
galletas con formas de pescaditos, de ardillas, de conos de helado, de sandwichs
de salmón.
El
da vuelta hacia afuera las nubes para hacer camas blanditas para los gatos y
cuando están cansados de correr y maullar y de comer galletas de sandwich de
salmón, encuentran una cama de nubes para dormir, entonces se acurrucan y
duermen y hacen ron ron.
Los
Gatos en el Paraíso casi siempre han pertenecido a alguien en la Tierra y, por
supuesto, ellos lo recuerdan.
El
Paraíso está lleno de recuerdos.
Por
eso a alguna vez un ángel llevará un gato de vuelta a la Tierra en una corta
visita, y silenciosamente, invisiblemente, el olfateará su antiguo patio,
investigará al perro del vecino, seguirá al niño hasta la escuela, se sentará
en el frente de su casa y esperará al cartero.
Cuando esté satisfecho de que todo está bien, ellos regresarán al Paraíso,
cerca de Dios que es Quien los hizo
"Cuando
un hombre se apiade de todas las criaturas vivientes, sólo entonces será
noble."
Buda