Continuando con el artículo comenzado en el anterior
número de Información Veterinaria finalizamos la exposición de los tóxicos más
frecuentes que nosotros hemos encontrado en la práctica clínica veterinaria de
los animales de compañía.
5. Ácido acetilsalicílico
-Modo de acción: Es mucho más tóxico para gatos que
para perros puesto que presentan un déficit de la actividad glucuronil-transferasa,
necesaria para su detoxificación y excrección. Los efectos tóxicos consisten en
supresión de la médula ósea, inhibición de la agregación plaquetaria, acidosis
metabólica, hepatitis tóxica, enfermedad renal y ulceración gástrica. Dosis
tóxica: Perros 50 mg/kg/día, gatos 25 mg/kg/día. La aspirina® tiene 500 mg por
comprimido y 125 mg la aspirina infantil®. La dosis terapeútica en perro es de
10 mg/kg cada 12 horas y en gato 6 mg/kg cada 48-72 horas.
-Signos clínicos: Tras la intoxicación aguda, a las
4-6 horas puede aparecer depresión, anorexia, hipertermia, vómitos, hematemesis,
taquipnea, insuficiencia renal aguda, debilidad, ataxia, coma y muerte. Las
dosis repetidas pueden producir una intoxicación crónica con úlceras o
perforaciones gástricas, hepatitis tóxica y supresión de la médula ósea
(anemia).
-Tratamiento:
Eliminación del tóxico (útil si no han transcurrido
más de 6-12 horas desde la ingestión): inducir el vómito, lavado gástrico,
administración de carbón activado y catártico salino.
Diuresis para acelerar la eliminación: Suero Ringer
lactato IV y diuréticos (furosemida) tras restablecer la hidratación normal.
Controlar la acidosis: Suero R-L IV, bicarbonato
sódico (si se comprueba acidosis intensa: pH < 7'1 o CO2T o HCO3 < 12 mEq/L) y
puede controlarse la concentración plasmática de bicarbonato o medir la pCO2
total. Además el bicarbonato sódico favorece la eliminación del medicamento.
Diálisis peritoneal, si existe insuficiencia renal.
Administrar protectores gástricos: misoprostol
(0'7-3 mg/kg PO cada 8 horas) o sucralfato (0'5-1g PO cada 6 horas).
6. Paracetamol
-Modo de acción: La intoxicación está provocada por
un metabolito activo que reduce la concentración de glutatión en hígado y
eritrocitos, dañando a ambos. Los perros padecen sobre todo necrosis hepática.
Los gatos desarrollan principalmente lesiones eritrocíticas, en forma de
metahemoglobinemia. Dosis tóxicas: Perros (150 mg/kg), gatos (50 mg/kg). El
Gelocatil® contiene 650 mg por comprimido, con lo que medio comprimido ya es
tóxico para un gato o perro de pequeño tamaño. Muchos otros productos contienen
paracetamol.
-Signos clínicos:
En perros aparece depresión progresiva, vómitos
(horas después de la ingestión), dolor abdominal, orina y suero de color oscuro,
muerte en 2-5 días.
En gatos los efectos aparecen 1-2 horas tras la
ingestión, y son anorexia, salivación, vómitos, depresión, desarrollo rápido de
metahemoglobinemia y hemoglobinuria potencialmente mortal, mucosas marrones o
cianóticas aunque no existe disnea, sangre y orina de color chocolate, edema en
cara y patas, muerte en 18-36 horas.
El pronóstico es grave en gatos, más favorable en
perros.
-Tratamiento:
Si han transcurrido menos de 4 horas desde la
ingestión, se debe intentar eliminar el tóxico mediante inducción del vómito,
lavado gástrico y administración de carbón activado.
Administración de grupos sulfhidrilos (protegen al
hígado de los metabolitos tóxicos y sirven como sustrato para su eliminación):
Acetilcisteína IV o PO, a dosis inicial de 140 mg/kg y después 70 mg/kg, cada 4
horas, 4 o 5 tratamientos. Por vía IV prepararla al 5% e inyectarla lentamente.
El carbón activado inactiva la acetilcisteína empleada oralmente. En su defecto
se puede emplear sulfato sódico al 1'6%: 50 mg/kg IV, repitiéndolo cada 4 horas
un total de 5 veces.
También puede utilizarse azul de metileno IV a dosis
de 1'5 mg/kg, o combinaciones de azul de metileno + acetilcisteína. En la
bibliografía consultada se recomienda no utilizar azul de metileno en machos.
Vitamina C (ácido ascórbico), 125 mg/kg PO cada 6
horas o en líquidos IV, para combatir la metahemoglobinemia.
Bicarbonato sódico: corrige la acidosis y facilita
la excrección urinaria.
Tratamiento de apoyo: Fluidos IV (dextrosa al 2'5%
en NaCl al 0'45% o en ringer lactato), oxígeno, transfusión sanguínea, etc.
Evitar el estrés en gatos pues puede llevarles a la muerte por
metahemoglobinemia intensa.
7. Veneno de sapo
-Signos clínicos: Salivación ligera a profusa,
sacudida de cabeza, manoteos en boca, arcadas y vómitos, de aparición inmediata
ya que el veneno es muy irritante. También pueden aparecer las mucosas
inyectadas, disnea, cianosis, convulsiones, arritmias ventriculares e incluso la
muerte.
-Tratamiento: No existe antídoto para el veneno de
sapo.
Lavar la cavidad oral con cantidades abundantes de
agua.
Administrar corticoides.
La atropina reduce el volumen de saliva y el riesgo
de aspiración, por lo que puede ser empleada.
Sueroterapia con Ringer-Lactato vía IV.
Sedación, si es necesaria (convulsiones, etc):
acepromacina, diazepam o pentobarbital.
Controlar la aparición de arritmias cardíacas con
0'02-0'04 mg/kg de propanolol en inyección IV lenta.
Tratamiento de apoyo (oxígeno, ventilación asistida,
etc).
8. Agentes corrosivos
a) Ácidos (clorhídrico, sulfúrico, nítrico y
fosfórico). Se encuentran en productos químicos para piscinas, limpiadores,
productos para limpiar letrinas, compuestos antióxido, líquido para limpiar el
cañón de armas de fuego, baterías de automóviles y material para soldar.
-Modo de acción: Provocan la necrosis por
coagulación de los tejidos con los que contactan (frecuentemente boca, faringe y
mucosa gástrica).
-Signos clínicos: Lesiones necróticas en cavidad
oral, espasmo laríngeo, edema laríngeo, obstrucción de las vías respiratorias
superiores, edema pulmonar, shock, emesis, hematemesis y dolor ocular intenso y
blefarospasmo en caso de exposición ocular.
-Tratamiento:
1-En caso de ingestión:
Está contraindicada la inducción del vómito.
Los antiácidos alcalinos y compuestos carbonatados
están contraindicados debido a las quemaduras térmicas que pueden producirse por
la reacción exotérmica resultante.
En caso de lesión esofágica mínima, el tratamiento
de elección es el lavado gástrico y la administración oral de compuestos de
hidróxido de aluminio.
El carbón activado resulta ineficaz.
Tratamiento de apoyo con fluidoterapia IV u otras
medidas si se considera necesario.
Los corticoides están indicados para reducir la
constricción de las lesiones circulares esofágicas.
Deben administrarse antibióticos de forma
profiláctica.
Está indicada la endoscopia para determinar la
extensión de las lesiones.
2-En caso de exposición dérmica:
Lavar la piel abundantemente con agua, durante 10-20
minutos.
Aplicar medicación tópica.
Prevenir las automutilaciones adicionales (colocar
collar isabelino o bozal).
En casos graves puede ser necesario realizar
desbridamiento quirúrgico.
3-En caso de exposición ocular:
Lavar abundantemente los ojos con solución salina
isotónica templada estéril.
Tratar las lesiones resultantes adecuadamente.
b) Alcalis: lejía (carbonato sódico o potásico,
hidróxido sódico o potásico), permanganato potásico e hidróxido amónico. Se
encuentran en desatascadores de tuberías, limpiadores de letrinas, amoniaco,
detergentes de lavavajillas y baterías alcalinas de "botón".
-Modo de acción: Provocan una necrosis tisular por
licuación que no cesa hasta que no se neutraliza el exceso alcalino de la base.
Las quemaduras por alcalis tienden a ser más intensas que las inducidas por
productos ácidos.
-Signos clínicos: Tialismo, irritación de la mucosa
oral, dolor torácico, convulsiones, muerte rápida y queratitis en caso de
exposición ocular.
-Tratamiento:
1-En caso de ingestión:
Están contraindicados la inducción de vómito y el
lavado gástrico.
No permitir la ingestión de comida ni agua hasta
determinar la extensión de la lesión esofágica.
La administración de ácidos está contraindicada y
puede llegar a empeorar la lesión tisular.
Es importante diluir inmediatamente el caústico
mediante la administración oral de agua o leche.
2-En caso de exposición dérmica:
Enjuagar abundantemente la piel expuesta, durante
10-20 minutos.
Tratar sintomáticamente cualquier lesión cutánea.
Prevenir automutilaciones adicionales.
Las lesiones graves tal vez requieran desbridamiento
quirúrgico.
3-En caso de exposición ocular:
Irrigar abundantemente el ojo con solución salina
isotónica templada estéril.
Tratar sintomáticamente las lesiones oculares y
perioculares.
Los productos oftálmicos a base de petróleo están
contraindicados.
9. Productos de limpieza doméstica
a) Jabones y detergentes:
Pueden no provocar toxicidad si son ingeridos o
causar irritación gastrointestinal y aparecer vómitos y diarrea. Los jabones
para ropa y los de fabricación casera pueden causar lesiones gastrointestinales
corrosivas debido a su alto contenido en álcalis libres.
-Tratamiento:
Administrar leche o agua por vía oral.
Tratar de forma sintomática los vómitos y la
diarrea.
En caso de productos corrosivos ver el capítulo
anterior.
b) Detergentes no iónicos (alquiletoxilato,
alquilfenoxipolietoxietanoles y estearato de polietilenglicol). Se encuentran en
detergentes para vajilla, champús y en algunos detergentes para ropa.
-Signos clínicos: generalmente vómitos y diarrea si
son ingeridos.
-Tratamiento:
Enjuagar ojos y piel con agua si ha habido contacto.
Administrar leche o agua vía oral.
Tratamiento sintomático de vómitos y diarrea.
c) Detergentes aniónicos (alquilsulfatos sódicos,
alquilsulfonatos sódicos, sulfato alquil benceno lauril lineal y sulfanato
bencénico tetrapropilénico). Se encuentran en detergentes para ropa, champús y
detergentes para lavavajillas. Los detergentes para lavavajillas suelen ser los
más tóxicos, el resto se consideran ligera a moderadamente tóxicos. La ingestión
no suele resultar mortal.
-Signos clínicos: Provocan estomatitis, esofagitis y
gastritis corrosivas, dermatitis de contacto y queratitis.
-Tratamiento:
Enjuagar ojos y piel.
Administrar leche o agua por vía oral.
Administrar carbón activado.
Tratar sintomáticamente los vómitos y la diarrea y
las lesiones por corrosión.
d) Detergentes catiónicos (cloruro de benzalconio,
cloruro de benzetonio, alquil dimetil 3,4-diclorobenceno y cloruro de cetil
piridinio). Se encuentran en suavizantes para ropa, desinfectantes y germicidas.
-Signos clínicos: Provocan quemaduras corrosivas en
boca, faringe y esófago. Los síntomas son muy similares a los de la intoxicación
por organofosfatos: depresión, hipersalivación, vómitos, hematemesis, debilidad,
fasciculaciones musculares, convulsiones, shock y coma.
-Tratamiento:
No inducir el vómito si la concentración del
detergente catiónico ingerido es superior al 7'5%.
Administrar por vía oral clara de huevo, leche o
agua.
Administrar carbón activado y un catártico salino.
Lavar ojos y pelo en caso de exposición tópica.
Tratar sintomáticamente vómitos, diarrea y
convulsiones.
e) Lejías.
La mayor parte de las lejías domésticas contienen
hipoclorito sódico, sales de hipoclorito o compuestos que originan hipocloritos.
Las lejías no cloradas contienen peróxido sódico, perborato sódico o detergentes
enzimáticos. Las lejías de uso doméstico son irritantes leves a moderados. La
incidencia de quemaduras gastrointestinales es baja.
-Signos clínicos: Hipersalivación, vómitos, dolor
abdominal, irritación de orofaringe, pelo blanqueado y olor a cloro. La
inhalación de vapores puede dar lugar a tos, disnea y nauseas por irritación
pulmonar.
-Tratamiento:
Administración oral de agua o leche.
Lavado de piel con agua y jabón.
Tratamiento sintomático de disnea, vómitos y dolor
abdominal.
10. Plomo (pinturas, gasolina, perdigones, juguetes,
aceite de coche...)
-Modo de acción: Interfiere enzimas con el
componente tiol. Destruye eritrocitos e inhibe la síntesis de hemoglobina.
Desmielinización de nervios periféricos.
-Signos clínicos (aparecen a los 3-15 días tras la
ingestión). Produce síntomas gastrointestinales (anorexia, vómito, diarrea o
estreñimiento, dolor abdominal) y neurológicos (depresión o excitación,
hiperestesia, ladrido histérico, demencia, ataques de masticación ruidosa,
convulsiones de corta duración, espasmos musculares, ataxia, nerviosismo,
ceguera, sordera). Puede verse material radiopaco difuso en radiografías del
tracto gastrointestinal. Se diagnostica por la presencia de plomo en corteza
renal, hígado o sangre.
-Tratamiento: Su eficacia depende de la extensión de
las lesiones, principalmente en tejido nervioso.
Inducir el vómito. Realizar lavado gástrico.
Administrar carbón activado.
Administrar un catártico (sulfato de Na o Mg)
350-450 mg/kg PO en solución al 20% (elimina el plomo que quede en el sistema
digestivo).
Administrar enemas.
Cirugía para eliminar perdigones, etc, del aparato
digestivo.
El edetato de calcio disódico (EDTA Ca) moviliza el
plomo desde los tejidos y aumenta su excreción urinaria. La dosis es de 100 mg/kg/día
durante 5 días. Se prepara una solución de 1g en 100 ml de dextrosa 5%, se
divide en 20 partes y se da una dosis SC 4 veces al día durante 5 días. Tal vez
haya que repetir el tratamiento, pero es conveniente dejar una semana de
descanso.
Administrar D-penicilamina que es un agente quelante
oral. Dosis 110 mg/kg diariamente (dividido cada 6-8 horas) durante 2 semanas
con el estómago vacío. Se puede utilizar en el perro, no recomendado en gatos.
Puede disolverse en zumo de frutas para mejorar su sabor y enmascarar el olor.
Tiene efectos secundarios desagradables (anemia, trombocitopenia, leucopenia,
gastroenteritis, etc), por lo que hay que vigilar su aparición y se debe
controlar la ingestión de agua y la producción de orina.
Tratar las convulsiones con manitol y dexametasona,
ya que se deben a edema cerebral, además de diazepam o pentobarbital.
Tratamiento sintomático y de apoyo.
Advertir a los propietarios si hay niños en la casa
pues la fuente de intoxicación puede ser peligrosa también para ellos.
11. Cobre
-Signos clínicos: En la intoxicación aguda aparece
gastroenteritis severa (dolor abdominal, diarrea, anorexia, deshidratación y
choque). Si el animal sobrevive aparece hemolisis y hemoglobinuria después de 3
días, con depresión, debilidad, anorexia, sed, hemoglobinuria, ictericia y
elevación de las enzimas hepáticas GOT y GPT. En el envenenamiento crónico puede
aparecer una crisis hemolítica provocada por estrés, gestación, etc. La muerte
puede ocurrir en 1-2 días por insuficiencia hepática o renal. El Bedlington
terrier tiene una sensibilidad hereditaria a la toxicosis por cobre.
-Tratamiento: Con frecuencia no tiene éxito.
En intoxicación aguda aplicar un tratamiento
sintomático de choque y tratar la gastroenteritis.
Penicilamina.
Versenato de calcio.
Tetratiomolibdato de amonio IV.
12. Chocolate
-Modo de acción: Contiene teobromina (3,7-dimetilxantina)
y cantidades reducidas de cafeína (1,3,7-trimetilxantina). La teobromina en
grandes cantidades causa diuresis (por inhibición de la reabsorción de solutos
en el túbulo proximal y el segmento diluyente de la nefrona), relajación de
músculos lisos (sobre todo de la vejiga) y estimulación del corazón y del SNC.
Produce dilatación de vasos periféricos y arterias coronarias pero constricción
de la vasculatura cerebral. Cantidades pequeñas reducen la frecuencia cardíaca a
través del mecanismo vagal. Sin embargo, dosis elevadas estimulan directamente
al corazón y producen taquicardia. El efecto global es un aumento leve de la
presión arterial. Dosis elevadas producen nerviosismo, inquietud, insomnio,
temblores y convulsiones clónicas. También estimulan el centro respiratorio
produciendo mayor sensibilidad al CO2 y el centro del vómito ocasionando náuseas
y vómitos. Dosis letal: >200 mg/kg. Dosis de más de 100 mg/kg pueden producir
intoxicación. El chocolate con leche contiene 45 mg/onza (1 onza, unos 30g) y el
chocolate oscuro 400 mg/onza.
-Signos clínicos: En casos agudos aparecen tras 8
horas de la ingestión (se absorbe lentamente) sed, vómitos, diarrea,
incontinencia urinaria, hipertermia, arritmias, bradicardia o taquicardia,
nerviosismo, ataxia, espasmos musculares clónicos, convulsiones y coma, y la
muerte en 12-24h.
-Tratamiento: En general con un tratamiento enérgico
se recuperan, aunque cuando se ingieren grandes cantidades pueden morir. No
existe antídoto específico.
Inducir el vómito (hasta 6-8 horas tras la
ingestión).
Realizar lavado gástrico.
Administrar carbón activado 1g/kg, repetir cada 2-6
horas, y un catártico salino.
Vigilar el equilibrio electrolítico y la
hidratación. Administrar líquidos IV.
Controlar la frecuencia cardíaca (ECG): Administrar
atropina (0'02 mg/kg IV) si hay bradicardia, lidocaína si hay contracciones
ventriculares prematuras y b-bloqueantes si hay taquicardia (propanolol
0'04-0'06 mg/kg en inyección IV lenta).
Cateterizar la vejiga urinaria con objeto de evitar
la reabsorción. La hemivida prolongada puede requerir un tratamiento largo (72
horas).
Sedación con diazepam o fenobarbital.
13. Productos del petróleo
Gasolina:
-Signos clínicos: Afecta a los sistemas
respiratorio, gastrointestinal, SNC y piel, dependiendo de la vía de entrada
(cutánea, ingestión o inhalación). Produce ataxia, vómito, anorexia,
hiperestesia, convulsiones, depresión, coma, arritmias cardíacas, hipo o
hipertermia, ptialismo, diarrea, epífora, queratitis, edema de córnea,
fotofobia, irritación dérmica y neumonía por aspiración.
-Tratamiento:
Bañar con agua y jabón en caso de exposición
cutánea.
Está contraindicada la inducción del vómito y el
lavado gástrico, ya que aumentan el riesgo de aspiración.
Dar un catártico salino.
Emplear antibióticos en caso de neumonía por
aspiración.
Tratamiento de apoyo (oxígeno, etc).
14. Amitraz
-Signos clínicos: Depresión, anorexia, disminución
de la sed y heces semilíquidas y pestilentes. Puede producir bradicardia y
bradipnea, así como hiperglucemia. Los gatos son más sensibles a la intoxicación
por amitraz que los perros.
-Tratamiento:
Antídotos:
Yohimbina: 0'1 mg/kg por vía oral de 3 a 5 días.
Atipamezol: 0'2 mg/kg IM.
En el caso de ingestión de collares antiparasitarios
se debe provocar el vómito, administrar un laxante suave e instaurar un
tratamiento sintomático.
Retirar el collar antiparasitario.
Administrar un analéptico cardiorrespiratorio en
caso necesario.
15. Marihuana (hashish).
-Signos clínicos: Midriasis, ataxia, depresión,
hipotermia, bradicardia, signos rápidamente cambiantes, agresividad aguda,
comportamiento extraño, salivación, vómitos, temblores musculares, hiperestesia,
desorientación y nistagmo.
-Tratamiento:
Inducir el vómito si no ha transcurrido más de una
hora tras la ingestión.
Realizar lavado gástrico.
Administrar carbón activado y un catártico salino.
Hospitalizar para proporcionar un entorno tranquilo
y vigilancia.
Atropina, si es necesaria.
En caso de depresión respiratoria administrar
doxapram y oxígeno si es necesario.
Fluidoterapia IV si es necesaria.
Fuente: Ciencias Veterinarias