Iniciarnos en el acuarismo es sumergirnos en un
mundo apasionante que debemos advertir, una vez que comenzamos nos costará
despegarnos de esta afición que atrapar rápidamente al mas escéptico.
Nos planteará grandes desafíos, alegrías y también
algún fracaso del que aprenderemos y retomaremos fuerza para seguir adelante,
pero por sobre todo nos aportará amor, respeto y cuidado por la naturaleza.
En principio debemos conocer esas extraordinarias
mascotas que son los peces, por lo que comenzaremos con una breve definición:
Peces:
¿Qué son?
Son vertebrados adaptados a la vida acuática, en
la mayoría de los casos tienen el cuerpo cubierto por escamas, su respiración
es branquial, si bien es posible encontrar peces con respiración pulmonar,
otros como los anabántidos poseen un laberinto que complementa la respiración
branquial.
Son ectotermos, es decir su temperatura corporal
está fuertemente influida por la temperatura del medio donde se encuentran.
Clasificación:
Hay más de 20.000 especies de peces conocidas por
el hombre, de estas mas de 400 son de interés para el acuarista medio.
Todos pertenecen a la Clase Peces, que se divide
en dos Órdenes: Teleósteos y Dipnoos.
La inmensa mayoría de los peces ornamentales
pertenecen a los peces óseos (Teleósteos), es decir con huesos.
Otros habitantes del acuario:
El acuario generalmente además de los peces es
poblado con plantas que son de gran importancia por el ciclo natural que debe
darse en un acuario sano, además de proporcionar refugio para peces y crías y
ser parte de la decoración del acuario.
Normalmente también nuestro acuario es poblado por
invertebrados, los más comunes son los caracoles, que los podemos introducir
nosotros o muchas veces vienen ellos o sus huevos en las plantas, troncos,
piedras, etc.
Otros invertebrados que pueden estar presentes en
el acuario son los bivalvos, corales, etc.
También nos encontraremos con muchos
microorganismo (bacterias, algas, protozoarios y hongos) que como veremos mas
adelante algunos de estos será de gran beneficio y otros no ya que enfermarán
a los peces.
Breve reseña histórica de la evolución del
acuarismo:
Antes del siglo XX:
-
1000 AC, CHINA, Zoológico privado del emperador
Wen Kept
-
950 AC, se captura un carassius cerca de la
ciudad de Thang On, China
-
En Japón se reproducen los carassius
obteniéndose diferentes variedades
-
S.XV Llegan a Europa por Portugal e Inglaterra
-
1750. Llegan a Francia a los salones de Madamme
Pompadour
Siglo XX:
-
Se organiza la importación de peces exóticos
-
Aparecen los acuarios de cristal rectangulares
-
Durante la belle epoque, se calefaccionaban los
acuarios con pequeñas velas
-
Se generaliza el uso del gas de alumbrado, lo
que mejora el sistema de calefaccionar los acuarios
-
Se logra la reproducción del lebiste (Lebistes
reticulatus) en acuarios calefaccionados a 18º C
CON LA APARICIÓN DE LA ELECTRICIDAD:
El acuario:
La elección del acuario es un punto sumamente
importante al que debemos prestar la mayor atención para no sentirnos
defraudados más tarde.
En primer lugar debemos descartar los acuarios
tipo globos de vidrio ya que tienen gran cantidad de defectos, la forma ideal
es rectangular y de dimensiones equilibradas.
Cundo nos abocamos a la adquisición de nuestro
primer acuario solemos pensar voy a comprar uno chico así no me complico
demasiado, y este suele ser nuestro primer gran error como novel acuarista ya
que una pecera chica da mucho más trabajo que una grande, ya que mantener la
calidad del agua de acuerdo a la cantidad de peces que en ella alojemos es una
tarea ardua. “Acuarios chicos problemas grandes, acuarios grandes problemas
chicos”.
Tampoco debemos irnos hacia el otro extremo y
comprarnos un acuario desmesuradamente grande, esto tampoco es para
principiantes, en lo personal creo que un buen acuario para iniciarnos en este
apasionante pasatiempo es uno rectangular de vidrio sin armazón metálica de
unos 70cm x 40cm x 40 cm., que tendrá una capacidad de 112 lts. Es una medida
razonable con un buen volumen de agua que una vez equilibrado lo mantendremos
sin demasiadas complicaciones.
Le colocaremos una tapa de vidrio para evitar que
entre material extraño al acuario y que salten los peces fuera de él, cosa que
es bastante común.
Este acuario nos permitirá optar entre peces de
agua fría, tropicales e incluso de agua marina.
Otro aspecto importante en esta primera etapa es
elegir el lugar donde se colocará el acuario, recordemos que un acuario de
estas dimensiones pesará aproximadamente 150 kg., por lo que donde se apoye el
acuario debe ser un mueble o soporte probado para soportar ese peso.
A su vez debemos elegir el lugar de la casa donde
lo vamos a colocar, para esto debemos descartar lugres donde reciban luz
directa del sol ya que esto provoca aumento de temperatura y gran crecimiento
de algas y fitoplancton que además de no ser estético, dificulta la limpieza y
afectan el equilibrio que debe tener el acuario.
Hasta el momento contamos sólo con el continente,
veamos ahora como transformamos nuestra caja de cristal en un ecosistema
sustentable que albergará cómodamente a nuestros huéspedes y se convertirá en
un atractivo hábitat.
Abordaremos primero los acuarios de agua dulce por
ser los más populares y económicos y los adecuados para iniciarnos en esta
afición.
El agua:
Lo primero es lo primero, no podemos hablar de
acuarios sin hablar el agua, y esto no es simplemente abrir el grifo y llenar
nuestro acuario.
El agua de uso doméstico en la mayoría de los
casos es controlada rigurosamente, lo que sin lugar a dudas es una garantía
desde el punto de vista higiénico sanitario, pero sucede que muchas las
sustancias que se utilizan para tratar el agua y hacerla saludable para el ser
humano, son perjudiciales para los peces, la más conocida es el cloro.
Para no tener problemas lo más aconsejable es
tratar el agua para eliminar el cloro para esto tenemos distintos métodos a
saber:
Calentar el agua a 31ºC durante 24 h.
Pasar el agua por un filtro de carbón activado.
En el mercado se encuentran productos que
inactivan al cloro, es muy importante respetar las instrucciones del
fabricante.
Dejar el agua en el acuario con abundante
aireación por 72 a 96h.
Como recomendación final NUNCA utilizar agua
corriente sin tratar.
Iluminación:
Los peces necesitan 12 horas de luz por día, esta
es una generalización ya que hay algunos que necesitan mas y otros menos, al
decidir que peces colocaremos en nuestro acuario tendremos en cuenta sus
necesidades lumínicas.
La iluminación en el acuario tiene varias
funciones: estéticas, biológicas para los peces, plantas e intercambio de
gases en el filtrado (sobre todo filtro biológico), incluso podemos usar la
iluminación para reproducir algunas especies.
En el mercado se consiguen tubos de luz
fluorescente especiales para acuarios que favorecen el desarrollo de los
peces, resaltan sus colores y evitan el desarrollo de algas indeseables en el
agua.
El tamaño y potencia de los tubos está
directamente relacionados al tamaño del acuario, un vendedor calificado podrá
asesorarnos sin dificultades sobre cual es el más adecuado para nuestras
necesidades, suele bastar con informar de cuantos litros es nuestro acuario y
sus dimensiones.
Para controlar la cantidad de tiempo que
permanecerá encendido el artefacto de iluminación tenemos dos maneras:
Manual, recomiendo por ser práctico encender la
luz al despertarnos y apagarla cuando nos vamos a dormir.
Otra manera más exacta y muy útil para cuando
salimos de vacaciones es contar con un reloj que conecte y desconecte
automáticamente el artefacto, los más recomendables son aquellos que además de
la alimentación eléctrica tomada de la línea doméstica, cuentan con baterías
para los eventuales cortes de energía.
También podemos optar por lámparas incandescentes
comunes, si bien el espectro de luz no es completo, en este caso
consideraremos 1 watt por litro.
En determinados casos podemos optar por las
lámparas dicroicas que nos brindarán una luz potente en una zona y zonas de
penumbra, muy apta para determinados especimenes.
Oxigenación:
-
Es esencial mantener el acuario bien oxigenado
por diversos motivos:
-
Aumentamos la cantidad de oxígeno disuelto en el
agua.
-
Favorecemos la eliminación de gases nocivos que
se forman en el acuario.
-
Generamos una corriente de agua que podemos usar
para activar el filtro biológico.
-
Homogeneizar la temperatura del acuario.
-
Algunos peces se sienten más cómodos cuando hay
corriente de agua.
Todos los acuarios requieren de un equipo de
aireación, la potencia del mismo varía con el tamaño del acuario, el número de
peces que lo pueblan y la temperatura del agua. Debemos tener en cuenta que a
mayor temperatura en el agua menor cantidad de oxígeno disuelto en la misma.
El tamaño de las burbujas también es importante,
es necesario una fuente de burbujas pequeñas para facilitar el intercambio
gaseoso, estas se obtienen fácilmente conectando una piedra difusora (o
porosa) al extremo de salida del caños del aireador así como una de burbujas
medianas o grandes para un correcto funcionamiento del filtro biológico (del
que hablaremos oportunamente).
En acuarios marinos en los que mantenemos
ejemplares de los arrecifes de coral donde el tenor de oxígeno disuelto es muy
alto es necesario agregar una cabeza de poder que agita vigorosamente el agua
superficial facilitando el intercambio gaseoso.
Un consejo: debemos colocar el aireador por encima
del nivel de agua ya que puede haber reflujo de agua al desconectar este y
estropear el aparato.
Filtración:
Un buen método de filtrado es fundamental para el
correcto funcionamiento del acuario, y el consiguiente bienestar de sus
inquilinos.
Si bien hay filtros muy efectivos y materiales
filtrantes muy sofisticados, no existe el filtro ideal y siempre deberemos
realizar cambios parciales de agua para retirar elementos nocivos y sustituir
por agua nueva, limpia y tratada como ya explicamos.
Hay diferentes tipos de filtros: externos,
internos, físicos químicos, biológicos y combinados.
La función de los filtros es retirar del agua las
partículas y sustancias que son nocivas para los habitantes del acuario,
clarificar el agua para que podamos apreciar adecuadamente a nuestros peces.
Para el filtrado podemos utilizar diferentes
productos, a saber:
Carbón activado:
Se lo utiliza tanto en filtros externos como
internos, para: mantener el agua cristalina, eliminar sustancias orgánicas y
tóxicas.
El grosor de la capa de carbón activado debe ser
tres veces superior a la de Perlón®.
El carbón activado debe ser renovado cada tres
meses.
Gravas:
Las más utilizadas son las de basalto y dolomita,
siendo también útiles los cantos rodados de diferente tamaño (granulometría).
El basalto libera continuamente oligoelementos
útiles tanto para los peces como para las plantas.
La dolomita tampona el medio manteniendo un pH
adecuado en el acuario.
Sirven de soporte para la flora bacteriana de los
filtros de placa de fondo.
Perlon®:
Antiguamente se utilizaba lana de vidrio pero al
aparecer el Perlón® en el mercado rápidamente sustituyó con ventajas a la
primera. Tanto para el acuarista se evitan los riesgos que implica la
manipulación de la lana de vidrio para su propia salud y la de los peces.
El Perlón® actúa como una barrera física que
retiene las sustancias groseras, tales como restos de plantas, tierra, materia
fecal, restos de alimentos, etc.
Filtros externos:
Características:
-
Como su nombre lo indica van colocados fuera del
acuario, los más efectivos combinan el filtrado físico y químico.
-
Su potencia depende de la fuerza de la bomba que
lo alimenta.
Ventajas:
-
Son de fácil limpieza, no es necesario desarmar
el acuario, ni molestar a los peces para su mantenimiento.
-
No ocupan lugar dentro del acuario.
-
Podemos armarlos con la carga filtrante adecuada
a nuestras necesidades.
-
Tienen buena capacidad filtrante (deben estar
proporcionados al tamaño del acuario) el total del volumen del agua del
acuario deben pasar por el filtro en una o dos horas (esto vale para todos
los tipos de filtro).
-
Pueden usarse como complemento de otro tipo de
filtros.
Desventajas:
-
Son costosos.
-
Requieren atención frecuente para su correcto
funcionamiento.
-
Recomendaciones:
-
Son útiles para acuarios de cuarentena y
tratamiento. Los modelos grandes son recomendables para acuaristas avanzados
que se dedican a la colección y reproducción de especies delicadas muy
exigentes con la calidad de agua.
Filtros internos:
Hay dos tipos fundamentales:
Recipientes cerrados y placas de fondo.
Características:
Ambos funcionan con el aireador, es necesario
considerar dos salidas del mismo:
Una para la piedra porosa para la formación de
pequeñas burbujas.
Una para la columna de aspiración del filtro, en
este caso no son aconsejables las burbujas muy pequeñas ya que estas no
moverán volúmenes de agua adecuados para el buen funcionamiento del filtro.
Cada burbuja al ascender por la chimenea o pico
desplazará un volumen de agua produciendo una circulación continua a través
del mismo.
Filtro mecánico/químico interno:
Son recipientes de diferentes formas y tamaños que
esencialmente funcionan igual que los externos, tienen un filtro físico por lo
general Perlón® que actúa como barrera mecánica para los elementos más
groseros, y una segunda capa de carbón activado que actúa como filtro químico
retirando sustancias de desecho tanto del metabolismo de los peces como de
plantas muertas y exceso de comida.
Ventajas:
-
Son poco costosos.
-
Pueden usarse para complementar otro tipo de
filtros.
-
Desventajas:
-
Son difíciles de disimular en el acuario.
-
Para su limpieza es necesario sacarlos con los
consiguientes trastornos que esto produce.
-
No son eficientes en acuarios grandes (pueden
ser complementarios).
-
Necesitan un mantenimiento frecuente.
Recomendaciones:
Son útiles sólo para pequeños acuarios de
cuarentena o de tratamiento o como complemento en acuarios mas grandes.
Filtros de placa de fondo
Son una excelente alternativa para el acuarista
que se inicia.
Consta de una serie de placas plásticas que cubren
casi todo el fondo, sobre estas se depositan los diferentes substratos, lo más
aconsejable es una combinación de cantos rodados y grava de diferente
granulometría (tamaño). Esto cumple la función de retener las partículas
groseras a la vez de ofrecer una superficie sobre la que se desarrollará una
flora bacteriana que al nutrirse de los deshechos orgánicos mantendrá en
buenas condiciones químicas el agua de nuestro acuario.
Es bueno complementar estos filtros con una buena
cantidad de plantas que se nutrirán de los residuos inorgánicos que producirán
las bacterias como producto de su actividad.
Debemos tener en cuenta que estos filtros para
rendir adecuadamente requieren de cierto tiempo de estar funcionando para que
se establezca la flora bacteriana.
Calefacción:
Si nos decidimos por los peces tropicales debemos
encarar este punto, que hoy en día es mucho más sencillo y no resulta
demasiado oneroso.
Para apreciar como se simplificaron las cosas
baste con recordar que a principios de siglo los calefaccionaban a ¡vela!.
Hoy contamos con diferentes elementos como
calefactores eléctricos muy sencillos de manejar.
Los más convenientes son los que ya incluyen
termostato para que nos podamos despreocupar de la temperatura ya que una vez
regulado este encenderá y apagará el calefactor cuando sea necesario.
Para los más exigentes hay termostatos
electrónicos de gran precisión a los que se les conecta el o los calefactores.
Un consejo de un acuarófilo con años de lidiar con
peces tropicales es no arriesgarse a un solo elemento calefactor.
En mis acuarios uso un calefactor con termostato
de una potencia adecuada (para saber el que necesitamos le informamos al
vendedor de confianza de nuestra tienda de mascotas preferida que capacidad
tiene nuestro acuario) y uno sin termostato con una potencia calculada para la
mitad de los litros de nuestra pecera, es decir que si tenemos un tanque de
100 l utilizo un elemento calefactor con termostato para 100 l y uno sin
termostato para 50 l. Este segundo es de seguridad por si hay un desperfecto
en el primero.
La temperatura adecuada puede variar mucho de
acuerdo al tipo de peces que elegimos, en líneas generales podemos decir que
para un acuario tipo la temperatura debe situarse entre 20 y 25ºC.
Termómetros:
Accesorio indispensable para el acuario tropical,
los hay de diferentes tipos (de alcohol, tiras con pinturas termosensibles,
digitales, etc.) por lo general todos ellos son buenos no ofreciendo sensibles
ventajas uno sobre el otro si hablamos de un acuario estándar en el que
debemos controlar un rango de temperatura entre 20 y 25ºC.
Los digitales son recomendables en el caso que
estemos alojando especies muy exigentes con respecto a las variaciones de
temperatura.
Decoración:
Prácticamente es infinita la variedad de adornos
que hay en plaza para un acuario, la selección de ellos depende prácticamente
en forma exclusiva de nuestro gusto personal. Sólo hay algunas limitaciones
que abordaremos en este apartado.
CARACOLAS y CORALES:
En los acuarios de agua dulce NO SE DEBEN incluir
estos elementos que sin lugar a dudas son muy bonitos, pero aportarían un
exceso de sales de calcio al agua (especialmente carbonato de calcio) que
desviaría el pH del acuario hacia valores no aconsejables, lo mismo sucede con
el mármol.
TRONCOS:
Son un magnífico elemento decorativo, en ciertos
acuarios son realmente imprescindibles como por ejemplo los que albergan peces
amazónicos, ya que brindarán un ambiente sumamente natural y confortable al
mismo.
Ahora bien, la cosa no es ir al jardín o a la
plaza de la esquina y cortar el tronco o rama que más nos guste.
La madera en general deberá ser tratada antes de
introducirla al acuario ya que de lo contrario liberará sustancias tóxicas que
seguramente acabarán con nuestros peces. Dentro de estas sustancias las más
destacables son el tanino y el ácido tánico, estas son responsables del color
parduzco de las aguas de los ríos muy ricos en vegetación y que se encuentran
sometidos a crecidas frecuentes, estas dejan árboles sumergidos que liberan
las sustancias antes mencionadas, un ejemplo de estos son el Río Negro
afluente del Amazonas, el Río Gordon en Tasmania, Oceanía.
Podemos para evitar complicaciones comprar tronco
tratados en los comercios de plaza o si nos enamoramos de alguno en especial o
sencillamente queremos tratarlos nosotros tenemos las siguientes opciones:
Sumergir el tronco en agua limpia, esta en pocos
días quedará de un color pardo, en este momento la cambiaremos y repetiremos
la operación cuantas veces sea necesario. Por último cuando ya no se coloree
el agua la cambiaremos una vez más dejándolo sumergido en esta por un par de
semanas. Es muy importante que durante todo el proceso el tronco este
perfectamente sumergido, de lo contrario el tratamiento será incompleto.
Si no queremos esperar tanto tiempo podemos hervir
el tronco de marras, iremos cambiando el agua hasta que esta quede límpida.
Por último enjuagaremos con abundante agua limpia.
3. Si aún queremos acelerar el proceso podemos
procesar el tronco en una olla a presión por 30 minutos, también en este caso
es necesario enjuagar con abundante agua el tronco antes de utilizarlo.
PLANTAS ARTIFICIALES:
Esta es una alternativa que puede llevar al
colapso a los acuaristas más prístinos, sin embargo no podemos dejar de
considerarla ya que pueden ser una solución cuando tenemos peces que
desentierran o se comen a las plantas naturales como los cíclidos, para
incorporar a nuestra decoración alguna planta difícil de conseguir o mantener,
o simplemente por gusto.
Debo aclarar que consideraciones estéticas aparte
las plantas artificiales que se consiguen en nuestro medio son de buena
calidad y no afectan en absoluto a los peces.
¿Qué tipo de acuario queremos?
Esta es una pregunta muy importante de
respondernos antes de comenzar a armar nuestro acuario.
Básicamente hablaremos de dos tipos:
ACUARIO COMUNITARIO:
Sin lugar a dudas es el que elegimos cuando nos
iniciamos en esta apasionante actividad. Es el típico acuario que tiene una
variedad de diferentes especies de peces seleccionadas por sus lindos colores,
curiosas apariencia o sencillamente por que nos gustaron.
La selección ha sido totalmente arbitraria, sin
seguir ninguna regla en particular, esto está bien, es un criterio y podemos
obtener hermosos resultados. Las únicas dos reglas que debemos observar son la
de no mezclar especies incompatibles entre sí, para esto es necesario conocer
las características de los peces que vamos a introducir. La segunda regla de
oro para todos los tipos de acuario es la de NO superpoblarlo, cuando recién
nos iniciamos diría que es casi natural tender a comprar todos los peces que
nos gustan sin tener en cuenta la capacidad de nuestro acuario y llevar
rápidamente a un acuario superpoblado que nos dará algunos dolores de cabeza.
El mejor consejo es moderar nuestra ansiedad al
iniciarnos y asesorarnos bien que especies y cantos animales podemos colocar
en nuestro acuario.
ACUARIO GEOGRÁFICO:
Esta es una especialidad que no es demasiado
complicada, se trata de elegir un ecosistema y tratar de reproducirlo lo más
ajustadamente posible.
Es posible reproducir el ecosistema amazónico, los
lagos africanos, con su variedad de cíclidos, los ríos del sudeste asiático,
lagos de América Central, y tantos otros.
El desafío consiste en investigar las
características de nuestro ecosistema preferido y tratar de reproducirlo en
sus más mínimos detalles. Esto implica una correcta selección del decorado
(piedras, troncos, sólo plantas, etc.) ubicar las plantas adecuadas (suele ser
lo más complicado) y por último elegir las especies de peces adecuadas sin
caer en la tentación de este no pertenece a la región que nos ocupa, pero es
tan bonito.
Además de estos aspectos que son los más visibles
y agradables debemos ocuparnos de la calidad del agua (pH, dureza, oxígeno
disuelto) que suele ser menos complicado de lo que parece ya que todos los
inquilinos del acuario tienen exigencias iguales o muy similares.
ACUARIOS ESPECIALIZADOS:
Con este nombre me quiero referir a los acuarios
diseñados para alojar una sola especie, que ya sea por sus comportamiento
territorial, por su agresividad, o por cualquier otra razón no puede compartir
el acuario con otras especies. Pensemos en el acuario amazónico con los
esplendorosos neones (Paracheirodon innesi), los elegantes escalares (Pterophyllum
scalare) de ninguna manera serían compatibles con pirañas (Serrasalmus spp.)
por más que pertenezcan al mismo ecosistema. Si nos gustan estos peces tan
particulares y con tantas leyendas a cuestas debemos armar un acuario
exclusivo para ellos. Lo mismo sucede con los astronotus también amazónicos,
el Jack Dempsey (Cichlasoma biocellatum) hermoso cíclido amazónico de
costumbres sumamente territoriales, sin lugar a dudas vale la pena armar un
acuario exclusivo para él.
ACUARIOS ACCESORIOS:
Estos no son imprescindibles pero resulta de mucha
utilidad contar al menos con uno que usaremos según las circunstancias.
Las funciones que le encomendaremos a estos son
las siguientes:
Cuarentena:
Sería aconsejable cada vez que adquirimos
ejemplares nuevos para nuestra colección mantenerlos durante un período
prudencial en un acuario aparte, para detectar animales enfermos que puedan
enfermar a los que ya se encuentran en el acuario definitivo. Considero
prudente un período de entre siete y diez días de observación. Si surgiera
algún inconveniente en este mismo acuario procederemos al tratamiento
adecuado.
La cuarentena es un requisito sinequa non cuando
se trata de ejemplares colectados de la naturaleza.
Tratamiento:
Uno de los principios básicos del acuarismo es
aislar a los animales enfermos. Para esto requeriremos de un acuario aparte en
el cual tratar a los ejemplares enfermos.
Cría:
Este acuario lo necesitaremos sólo si no vamos a
dedicar a la reproducción de nuestros peces, las características del mismo
dependerán de la especie a criar.
En líneas generales todas estas funciones las
podemos cumplir con un acuario de unos treinta litros. Estos requieren
mantener las mismas condiciones que el acuario principal es decir temperatura,
iluminación filtración aireación etc.
Es conveniente que estos no tengan ningún tipo de
decoración, esto facilitará su limpieza mantenimiento, excepto lo mínimo para
brindar refugio a los peces, como por ejemplo una maceta acostada.
Estos acuarios más que ninguno deben contar con su
propia red para la captura y manejo de los peces.
Armado del acuario:
Lo primero es conseguir todos los elementos que
necesitamos
-
Acuario
-
Placas de fondo
-
Oxigenador
-
Piedra porosa
-
Tubo para conexiones
-
Llaves de paso
-
Conexiones T
-
Artefacto de iluminación
-
Placa de espuma de poliuretano o similar para
apoyar el acuario
-
Grava para el fondo (dos tamaños)
-
Adornos (piedras, troncos, etc.)
-
Plantas
-
Calefactor
-
Termostato
-
Termómetro
Estos tres últimos si optamos por un acuario para
peces tropicales.
Luego de haber reunido todos los elementos
necesarios y de haber decidido el acuario que queremos es conveniente hacer un
diagrama de cómo colocaremos los diferentes elementos.
Como regla general hagamos un degradé del fondo
hacia el frente, en la parte posterior la grave deberá tener entre siete y
diez centímetros, mientras que en el frente tendrá unos tres a cinco
centímetros. La decoración la colocaremos al fondo y a los lados tratando de
dejar en el centro un espacio libre para que nuestros peces puedan nadar
cómodamente y lucirse sin problemas.
Estos son unos consejos generales, ya que todo
estará fuertemente influido por el gusto del acuarista.
Una vez armado y plantado el acuario es
aconsejable dejarlo en funcionamiento (aireador, luz, filtros, calefactor,
etc.) de cuatro a cinco días antes de introducir los peces. Esto permitirá
ajustar todos los parámetros (luz, temperatura, pH, eliminación del cloro,
etc.) así como dar el tiempo necesario para que comience a funcionar el filtro
biológico.
Si bien podemos impacientarnos con la espera sin
dudas seremos ampliamente recompensados con un acuario equilibrado y peces
saludables desde el primer momento.