La fibra de lana es una
escleroproteína -queratina-, que en los ovinos domésticos crece en forma
continua, desde los estadios fetales hasta el final de la vida.
Su aspecto físico es el de un fino
cilindro, macizo, incoloro, translúcido y de brillo variable, siendo su número
tan grande que alcanza millones en la piel del ovino.
Desde el punto de vista histológico,
la fibra Lana es un cilindro córneo compuesto por dos capas de células.
La capa exterior, de apariencia
escamosa, formada por células cuticulares, recibe el nombre de cutícula, y la
interna, una sucesión de husos o células corticales muy alargadas, se denomina
corteza.
La fibra Lana, por lo tanto, en su
sentido más estricto, carece de médula.
En ocasiones, sin embargo, aparecen
fibras que al no tener algunas células corticales, forman un canal medular
discontinuo o continuo, que es ocupado por aire o detritus, en cuyo caso la
fibra se llama heterotípica, medulada o híbrida.
Células cuticulares:
Son de apariencia escamosa, duras,
poliédricas, sin núcleo, con bordes ligeramente ondulados. Su cara externa
convexa, presenta numerosos y diminutos poros.
Estas células, independientemente
del tamaño que tenga la fibra, son de tamaño similar, por lo tanto, en lanas
finas, una sola es suficiente para envolver la hebra, mientras que en lanas
gruesas, son necesarias más de una para ello.
Histológicamente, en la capa
cuticular, se distinguen tres zonas: epicutícula, exocutícula y endocutícula.
Las células cuticulares están unidas
por cemento intercelular y su disposición en forma superpuesta, con los bordes
celulares superiores salientes, le confiere la apariencia de escamas de
pescado o tronco de palmera.
La cutícula tiene un brillo
característico, que está relacionado con el diámetro de la fibra y con la
cantidad de células que sean necesarias para envolverla.
En caso de que sea una sola célula
la que envuelve la fibra, el brillo es poco; si en cambio son muchas, como
ocurre en las fibras gruesas, la mayor superficie de reflexión de los bordes
libres de las células, le otorgan mayor brillo a la fibra (Lanas Lincoln).
Células corticales:
Son células alargadas, de tipo
fusiforme, dispuestas en sentido longitudinal y forman el verdadero nervio de
la fibra. Sus medidas son variables en ambos sentidos, según la fuerza a la
que estén sometidas.
En cortes transversales y mediante
microscopios de gran resolución, se observan como apretados conjuntos
circulares, envueltos por la capa cuticular.
Tienen una compleja constitución
interna. Cada célula cortical está compuesta por una serie de fibrillas
concéntricas, unidas por sustancia cementante, que reciben el nombre de
macrofibrillas, microfibrillas y protofibrillas.
Las protofibrillas, que en número de
11 se reúnen para formar una microfibrilla, a su vez, están constituidas por
tres cadenas alfa y beta hélice de aminoácidos azufrados, unidos por puentes
disulfuro.

Estructura de una
fibra de lana

PELO
El pelo es una fibra gruesa, de
alrededor de 50 micrones o mayor, que tiene su origen en los folículos
primarios. Presenta el aspecto de un cilindro hueco, provisto de un potente
canal medular.
Los pelos tienen su superficie lisa
y sus escamas son apenas visibles o no existen.
Sus propiedades físicas, por lo
tanto, son totalmente diferentes a las de la lana.
La presencia o ausencia de pelos en
una muestra de fibra se puede poner en evidencia a través de la sencilla
prueba del "Benzol Test".
Esta consiste en colocar en una
placa de Petri o cubeta negra, cubierta con benzol o nafta, una muestra de
fibras problema y observar el índice de refracción. La diferencia de índice de
refracción entre las distintas fibras que componen la muestra, pone en
evidencia la presencia o ausencia de pelos, que son los únicos que se
presentan como filamentos blancos.
La presencia de pelos en un vellón
puede ser fácilmente descubierta si éstos son abundantes. Ello ocurre,
generalmente, en la región de los cuartos traseros, conociéndose con el nombre
de "chillas" o "britches". Se reconocen fácilmente por su rigidez
característica, la ausencia de ondulaciones y su mayor longitud respecto a las
fibras de lana.
Su presentación en un vellón es
perjudicial porque indica baja calidad y por su alta heredabilidad. Su aptitud
textil, por tanto, es muy baja.
Los pelos son frecuentes en razas de
lanas medianas (Romney Marsh) y gruesas (Lincoln y Criollas), aunque también
pueden encontrarse en casi todas las conocidas, aún las razas de lanas finas y
gran pureza racial, como el Merino.
A la luz de los actuales
conocimientos, se supone que, además de la herencia, el medio ambiente
expresado en una deficiente alimentación, puede contribuir a la formación de
fibras híbridas, con queratinización incompleta.
Se sabe que si el aporte de azufre
en la dieta está reducido y por lo tanto el contenido de cistina en la sangre
es bajo, el folículo no dispone de la totalidad de los elementos necesarios
para formar una fibra normal, de modo tal que se forma un cilindro parcial o
totalmente hueco, según las condiciones genéticas del animal lo predispongan y
el medio ambiente sea capaz de determinarlo.
KEMPS
Se conocen como "kemps" o "birth
coat", a una cantidad variable de pelos rígidos, muy cortos y de color blanco,
que con cierta frecuencia se observan en los corderos hasta los 3 a 4 meses de
edad.
Al conjunto más o menos difuso de
estas fibras, cuya función principal es la de proteger al cordero del frío
durante sus primeras horas de vida (termorregulación), se lo conoce con el
nombre de "halo al nacimiento."
Este tipo de elementos nacen en los
folículos primarios, que como se señaló, en la vida adulta del animal son
potencialmente activos para producir los cuatro tipos de fibra que se pueden
encontrar en un vellón y no necesariamente lana. Por lo tanto, sí un corderito
nace con abundante cantidad de kemps, si bien es cierto que estará más
protegido en sus primeros días de vida de las contingencias climáticas, es
probable que en su vida adulta sea portador de un vellón de baja calidad, con
alta proporción de fibras híbridas o pelos (folículo primario).
Por eso, si los kemps persisten
después de los seis meses de vida y particularmente si se ven con facilidad en
la cruz, cuello y cuartos o llegan a formar un penacho o pincel en la punta de
la cola, es muy probable que en el futuro esos animales sean portadores de un
vellón de inferior calidad, con abundante cantidad de pelos.
La señalada, en ese sentido, es la
instancia indicada para observar cuidadosamente a la corderada que se va a
dejar para reposición y eliminar los animales potencialmente peligrosos.
VELLÓN
DEFINICION Y COMPONENTES
Puede definirse como vellón a una
compleja asociación de distintos tipos de fibras, secreciones glandulares,
descamaciones epiteliales, impurezas naturales o agregadas (tierra, arena,
semillas, detritus) y agua (humedad ambiente), cuya principal función es la de
actuar como elemento termorregulador.
AISLACION TÉRMICA DEL VELLON

La unidad del vellón es la mecha o
guedeja, constituida por un conjunto de fibras unidas por las secreciones
glandulares (suarda), por la estructura escamosa de la fibra y por las
ondulaciones o "rizo", característicos de cada raza.
SUARDA
La secreción de las glándulas
sebáceas y sudoríparas conforman lo que se conoce como "suarda" o "jubre".
Su principal función consiste en
lubricar a la piel y a la fibra, protegiéndolas de la acción de los agentes
externos. Su mayor concentración se encuentra en la región superior del
vellón.
Al tener las lanas finas una mayor
dotación folicular y estar tanto los folículos primarios como los secundarios
provistos de glándulas sebáceas, la cantidad de suarda en las lanas finas es
proporcionalmente mayor a la del resto de las lanas.
VELLÓN IDEAL
Un vellón de calidad debe ser de
color blanco puro, con mechas de buen tiro, suave al tacto y protegido por
abundante cantidad de cera fluida.
Una de las principales
características que debe tener un vellón ideal es una adecuada arquitectura.
Una buena arquitectura de vellón
permite una rápida ventilación y secado después de ser mojado.
Además, sus mechas han de ser
"carnudas" con puntas planas o romas en las lanas finas y cilíndricas en lanas
de mayor grosor, separadas entre sí, pero sin perder densidad. Sus
ondulaciones o rizos deberán tener regularidad uniforme desde la punta hasta
la base de la mecha.
Estos tipos de vellón producen lana
de calidad superior o supra, que es un producto o materia prima blanca, suave
(con buen toque o tacto), limpia y enérgica (con buen nervio o resistencia),
que es la que demanda el mercado.

Espléndido vellón cruza fina en el
que se aprecian su color, uniformidad de finura y limpieza.
VELLON INFERIOR O INDESEABLE
Por lo general, la estructura de
estos vellones suele ser desordenada e irregular (mala arquitectura), de poco
carácter y/o estilo indefinido.
La lana comúnmente es áspera y
pegajosa al tacto, debido a la baja calidad de sus secreciones. La ventilación
es pobre y el secado lento.
Se sabe que cuanto más tarda el
vellón en secarse, mayor es la predisposición a diferentes patologías
asociadas con el color, por proliferación de bacterias y hongos cromógenos
(que forman color).
Por otra parte, como las mechas
suelen terminar en punta y tener médula, este tipo de arquitectura defectuosa,
ofrece una mayor superficie de exposición a daños ambientales.
Fuente: Produccónbovina.com -
www.produccionbovina.com