Escuela de Medicina Veterinaria
Universidad Santo Tomás.
A pesar del gran desarrollo alcanzado en los útimos
años en dermatología de caninos y felinos, que se manifiesta por el conocimiento
de nuevas dermopatías, incorporación de diversas pruebas de laboratorio, nuevos
fármacos y numerosas publicaciones, continúa siendo una especialidad difícil de
la medicina de los animales de compañía, debido sobre todo a la gran similitud
de presentación de diversas dermatosis y a las distintas etiologías que dueden
estar involucradas.
Junto a las afecciones cutáneas de etiología
conocida (bacterianas, parasitarias, fúngicas, viricas, endocrinas,
inmunológicas, nutricionales y neoplásicas) existe un grupo de dermatosis de
etiología desconocida y que no siempre se logra diagnosticar adecuadamente.
Una de estas afecciones, la adenitis granulomatosa
sebácea, tiene predilección por razas determinadas, presentándose principalmente
en los Poodle estándar, también en Akita, Samoyedo y Vizsla (pointer húngaro).
En los Poodle estándar ultimamente se ha observado
un aumento en la incidencia de este problema dérmico.
Existen actualmente distintas hipótesis que tratan
de explicar su mecanismo de acción:
1- Habría un mecanismo hereditaro que incidiría en
la destrucción de la glándula sebácea.
2- Existiría una enfermedad inmunomediada o
autoinmunitaria comprometida en la destrucción de la glándula sebácea.
3- Inicialmente habría una alteración de la
queratinización que posteriormente produciría una obstrucción del conducto
sebáceo, lo que provocaría una adenitis sebácea.
4- Una anomalía del metabolismo lipídico que afecta
a la queratinización y a la producción de sebo, produciría la adenitis sebácea y
la alteración de la queratinización.
La adenitis granulomatosa sebácea afecta
principalmente a los perros jóvenes y mediana edad y se presenta por igual en
ambos sexos.
Existen dos formas de presentación de esta afección
cutánea.
Una forma, que se presenta en los Poodle estándar,
en los cuales se inicia una alopecía parcial y simétrica, habiendo gran
descamación, con pelo débil y quebradizo. Estas lesiones aparecen en la línea
media dorsal, incluyendo plano dorsal de la nariz, parte superior de la cabeza,
parte dorsal del cuello, tronco y cola.
Al inicio no hay prurito ni mal olor y algunos casos
llegan sólo a este estado.
Aquellos casos en los cuales progresa la enfermedad,
hay formación de escamas compactas de color blanco alrededor de los tallos del
pelo. Es posible que en esta etapa se desarrolle una foliculitis bacteriana
secundaria con el consecuente prurito y mal olor.
La segunda forma que se manifiesta esta enfermedad
es en razas de pelo corto como los Vizsla, en los cuales se presenta en forma de
alopecía con leve descamación afectando a cabeza y tronco. Esta forma se
presenta sin prurito y no hay foliculitis bacteriana secundaria.
Diagnóstico: Hay que considerar la raza afectada,
antecedentes del desarrollo de la enfermedad y los hallazgos físicos, todo lo
cual puede hacer sospechar de esta patología. Es fundamental confirmar el
diagnóstico mediante el estudio histopatológico de biopsias obtenidas de
muestras de piel de zonas normales y de zonas levemente afectadas y muy
afectadas.
Lo más frecuente de encontrar en la biopsia es una
reacción inflamatoria que varía de granulomatosa nodular a piogranulomatosa a
nivel de glándulas sebáceas.
En la raza Poodle estándar, y otras de pelo largo,
se observa una hiperqueratosis ortoqueratósica marcada y una queratitis
folicular.
En casos avanzados de la enfermedad, se presenta una
pérdida completa de las glándulas sebáceas que son reemplazadas por tejido
fibroso.
Tratamiento: Hay pocas posibilidades de controlar
esta dermatosis en el largo plazo, debido a que hay muchas variaciones
individuales en la respuesta al tratamiento lo que ha provocado mucha confusión
sobre cual debe ser el tratamiento a elegir. Básicamente el tratamiento debe
orientarse a eliminar el exceso de descamación, mejorar el brillo y crecimiento
del pelo.
En casos graves o crónicos, el pronóstico
generalmente es malo.
En las formas leves puede resultar eficaz el uso
regular de champús antiseborréicos y suplementar la dieta con Acidos grasos
esenciales.
En los casos que no responden al tratamiento
indicado, ultimamente se ha empezado a usar un fármaco, la isotretinoina, que es
un retinoide que administrado por vía sistémica, disminuye la queratinización y
ejerce un efecto antisecretor sobre las glándulas sebáceas, lo que lleva a una
disminución de su tamaño y una inhibición en la producción de sebo.
En el perro se utiliza en dosis de 1mg/Kg vía oral
cada 12 horas durante un mes. Si hay mejoría, se reduce la dosis 1mg/Kg vía oral
cada 24 horas; disminuyendo posteriormente a Img/Kg cada 48 horas. También se ha
señalado, en algunos casos, una buena respuesta a la ciclosporina en dosis de
5mg/Kg vía oral cada 12 horas.
Esta patología es resistente al uso de corticoides,
tanto a dosis antiinflamatorias como inmunosupresoras.
Fuente: MEVEPA - www.mevepa.cl
Autorizada la reproducción por Gustavo
Contreras