Dra. Mariela Goich* Dr. Luis H. Tello**
* Residente
**
Profesor Asistente Clínica de Animales Pequeños
Hospital Clínico Veterinario Universidad de Chile
La sepsis y el shock séptico es
un cuadro de presentación cada vez más frecuente para los Médicos Veterinarios
que se ven enfrentados a pacientes críticos. La incidencia de la sepsis ha
aumentado, debido a diversos factores, como el uso indiscriminado de drogas
antibióticas; mal llamadas de amplio espectro; el desarrollo de microorganismos
resistentes, la falta de protocolos de trabajo intrahospitalario y de prevención
de infecciones nosocomiales, el uso de monitoreo invasivo y de drogas
inmunosupresoras para el tratamiento de neoplasias y enfermedades inmunomediadas.
Las estimaciones de mortalidad por sepsis en seres humanos va de un 40 a un 65%
en los individuos afectados.
Existe una confusión general,
en relación a términos referidos a sepsis, por lo que resulta interesante
definir ciertas premisas iniciales:
* Infección: es la respuesta
inflamatoria secundaria a la presencia de microorganismos o la invasión por
microorganismos de tejidos que son normalmente estériles.
* Bacteremia: : Es la presencia
de bacterias viables en sangre.
* Síndrome de respuesta
inflamatoria sistémica (SRIS): es la presencia de 2 o más de las siguientes
condiciones:
.‑ Temperatura: >39,4°C o
<37,7°C.
.‑ Free. Cardíaca: >140‑160 LPM
(perro) y >200‑220 LPM (gato).
.‑ Free. respiratoria > 28
Ciclos por min. o PaCO2 <32MM Hg
.‑ Recuento células blancas:
>12000/uL o < 4000/uL, o 10% de neutrófilos inmaduros.
*Sepsis: Es el SRIS resultante
de una situación de infección. En el caso de un SRIS, no hay una fuente
identificable de infección, pero aún así se instaura una respuesta inflamatoria,
inmunológica y hormonal.
*Hipotensión inducida por
sepsis: es una presión <90mm Hg o una reducción de > 40 mm Hg desde la presión
basal, en ausencia de otras causas de hipotensión que no sean infecciosas.
*Shock séptico: Es la
hipotensión inducida por sepsis a pesar de realizarse maniobras de fluidoterapia,
concomitante con la presencia de anormalidades en la perfusión o disfunción
orgánica.
*Síndrome de disfunción
multiorgánica: es el deterioro de múltiples sistemas orgánicos durante un SRIS.
*Sepsis severa: incluye una
disfunción de al menos un órgano vital. Usualmente este órgano es el pulmón en
el caso del gato y el hígado en el caso del perro. El deterioro hemodinámico, la
deuda de 0 21 la redistribución de fluidos corporales desencadena un shock que
al perpetuarse desencadenan finalmente, una falla multiorgánica.
PATOGENIA DE LA SEPSIS Y SHOCK
SÉPTICO
La bacteremia y la sepsis son
complicaciones originadas desde una infección local. Las endotoxinas son el
principal mediador de las bacterias gram negativas, y las exotoxinas, son los
más importantes para bacterias gram positivas. Las toxinas bacterias tiene
múltiples modos de acción incluyendo efecto celular directo, activación de
cascadas plasmáticas e inducción de citoquinas.
Los lipopolisacáridos
bacterianos se ligan a los receptores de los linfocitos mononucleares
(macrófagos y monocitos) y al endotelio vascular, resultando en la secreción de
varias citoquinas desde las células mononucleares.
El fagocito mononuclear es
considerado como la célula más crítica en la respuesta del huésped a la
endotoxina y en el recrudecimiento de los componentes de la respuesta
inflamatoria. La unión de la endotoxina a los receptores de superficie de la
célula fagocítica mononuclear resulta en la activación de la proteinquinasa C.
La protein quinasa C tiene un rol principal en la producción de citoquinas
inducidas por endotoxina llevando a la liberación de citoquinas.
Los neutrófilos juegan un rol
esencial en la sepsis. Las endotoxinas y el Factor de Necrosis Tumoral son
potentes estimuladores de la quimiotaxis de neutrófilos y la expresión de la
adherencia de neutrófilos al endotelio. La adherencia al endotelio vascular
lleva a la descarga de productos citoquímicos en la sangre y hacia los múltiples
órganos. Dentro de todas las citoquinas el factor de necrosis tumoral y la
interleuquina 1 (I1,‑1) provocarán efectos directos e indirectos en todos los
sistemas orgánicos a través del inicio y amplificación de otras cascadas de
citoquinas.
Citoquinas
El término citoquinas define a
un grupo de proteínas de bajo peso molecular, dentro de las cuales están
linfoquinas, monoquinas, interleuquinas e interferones. Su función es regular la
amplitud y la duración de la respuesta inflamatoria inmune. Las citoquinas
proinflamatorias son: factor de necrosis tumoral (TNF), interleuquina 1(11,1),
interleuquina 6 (IL6) e interleuquina 8 (IL8). Las que provocan una
amplificación de la cascada inflamatoria. Las citoquinas antiinflamatorias son
11,4, 10 y el factor de crecimiento.
TNF:
Se une con una alta afinidad a receptores en tejidos normales y desencadena
múltiples efectos, incluyendo la descarga de IL1, IL4, e IL6. Localmente el
resultado es limitar la infección. El TNF y IL1 producen efectos directos, hipo
o hipertermia, disminución de la resistencia vascular, aumento de la
permeabilidad vascular, es inotrópico negativo, estimula a la médula ósea
provocando leucocitosis, causa liberación del factor depresor del miocardio y
tienen efectos en varias enzimas como lipasa lipoproteica y lactato
deshidrogenasa, con un efecto adverso en la utilización energética por parte de
los tejidos.
El TNF favorece la aparición de
edema pulmonar al aumentar la presión capilar pulmonar y la permeabilidad.
Produce anorexia de origen central, disminuye el flujo plasmático intestinal,
retarda el vaciamiento gástrico, e. induce daño en la mucosa intestinal,
facilitando el ingreso de gérmenes al torrente circulatorio. Induce
hiperglicemia y aumento del ácido láctico. Su vida media es corta, alrededor de
20 minutos y su peak en sangre se produce 60 a 90 minutos luego de la inocula‑ción
de endotoxinas. El TNF y IL1 activan la cascada del complemento y la cascada de
las quininas y estimulan la producción de otras citoquinas (IL6, IL8, IL10 y
factor activador de plaquetas) por parte de otras celulas como neutrófilos,
linfocitos, endoteliecitos, fibroblastos.
IL1:
Es producida por los monocitos, pero podría ser secretada por cualquier célula
nucleada del organismo. Tiene acciones similares al TNF, con algunas acciones
sinérgicas. No se detecta en pacientes normales, pero está en el 37% de los
pacientes con shock séptico, y es raro su hallazgo en pacientes que presenten
sólo sepsis. No tiene valor pronóstico.
IL6:
Es producida por macrófagos, monocitos, fibroblastos, células vasculares
endoteliales, linfocitos T y mastocitos. El mayor estímulo para su producción es
la IL1, pero también estimulan su producción las endotoxinas, el TNF, PAF y las
infecciones virales. Es responsable de la respuesta hepática con liberación y
síntesis de proteínas de la fase aguda, proteína C reactiva, fibrinógeno, etc.
Aumenta la secreción de corticoides y estimula el catabolismo proteico. Tiene
una gran participación en la proliferación de células del sistema inmune, en la
diferenciación celular, en la activación de linfocitos T y B, modulación de
hematopoyesis con gran importancia en la progresión hacia la falla
multiorgánica.
Valores elevados y su
persistencia en sangre, tienen un valor pronóstico, de disfunción multiorgánica
y muerte.
IL8:
Se libera a partir de estímulos por TNF o endotoxinas. Su función es atraer
polimorfonucleares al sitio inflamatorio. No tiene acciones hemodinámicas. Es un
importante mediador de la disfunción multiorgánica. De hecho se puede encontrar
por lavado broncoalveolar de pacientes sépticos, pero no parece ser un buen
predictor de distress respiratorio.
Factor de activación plaquetario
(PAF):
es sintetizado por los
leucocitos, células endoteliales y plaquetas desde un precursor fosfolipídico de
membrana celular en presencia de calcio. Es un poderoso inotrópico negativo,
vasoconstrictor coronario y pulmonar, vasodilatador periférico y activador
plaquetario.
Óxido nítrico:
Es sintetizado por células endoteliales a partir de la L‑arginina a través de la
enzima óxido nítrico sintetasa, dependiente del calcio. Las acciones del óxido
nítrico incluyen inhibición de la respiración mitocondrial, reacción con
radicales libres, severa y brusca vasodilatación, con pobre respuesta a
vasoconstrictores, daño a las células endoteliales, incremento de la
permeabilidad vascular, inhibición de la agregación y adhesión plaquetaria y
reducción de la contractilidad cardiaca.
Eicosanoides:
Los derivados del óxido nítrico son: tromboxanos, prostaciclinas y
prostaglandinas E, los cuales generan fiebre, taquipnea, taquicardia,
anormalidades de la ventilación y perfusión pulmonar y en la producción de ácido
láctico.
Muchos otros mediadores
citoquímicos están implicados en la sepsis: complemento y sus subproductos,
aminas vasoactivas, histamina, bradiquinina, péptido activo intestinal,
serotonina.
Los microorganismos más
comúnmente aislados en sepsis son gram negativos entre los que se incluyen:
Klebsiella, Enterobacter sp, Pseudomona aeruginosa y Escherichia coli,
Staphylococcus y Enterococcus. Aunque también puede ser inducido por bacterias
gram positivas, hongos y protozoos.
Actualmente se sabe que la
evolución hacia un shock séptico no tiene relación con el microorganismo
aislado, sino, más bien con la respuesta orgánica montada por el individuo. Los
focos sépticos más comunes se ubican en el tracto reproductivo, digestivo,
urinario, respiratorio, y gingival. Por lo tanto, un examen clínico acucioso
debe determinar cual es el foco de contaminación bacteriana.
El shock séptico es una
combinación de tres tipos de shock: hipovolémico, cardiogénico y distributivo.
* El shock hipovolémico
se produce por extravasación de líquidos y proteínas desde el vascular por
efectos de citoquinas y el incremento de la permeabilidad vascular. Cuando se
pierde un 10% de la volemia, se activan los mecanismos compensadores que
mantienen el gasto cardiaco, a pesar de la disminución de la presión de llenado
y el volumen sistólico. El aumento de la actividad adrenérgica produce
vasoconstricción con aumento del retorno venoso y taquicardia.
* El shock distributivo se
produce por vasodilatación periférica producto de los mediadores fosfolipídicos.
* El shock cardiogénico
ocurre como consecuencia de la liberación de citoquinas con efecto inotrópico
negativo.
Los efectos sistémicos de estos
tres tipos de shock se traducen en graves fallas en la perfusión tisular
periférica, déficit energético generalizado e isquemia de las regiones
"secundarias" del organismo.
El shock séptico se caracteriza
por el descenso de la resistencia sistémica vascular asociada a la
vasodilatación inducida por los mediadores, que lleva a un aumento del volumen y
del gasto cardiaco, causando un estado hiperdinámico. La dilatación venosa lleva
a un encharcamiento venoso y a una disminución del retorno cardiaco. En fases
posteriores se produce un estado hipodinámico caracterizado por hipotensión,
bajo gasto cardiaco y aumento de la resistencia vascular periférica.
La severa sepsis o el shock
séptico están caracterizados por un defecto en la extracción periférica de O2,
por lo tanto, el flujo sanguíneo se ve reducido, la habilidad para aumentar la
tasa de extracción de O2 y resulta en una disminución del consumo de O2 desde la
microcirculación. Esta sería la principal causa de mala oxigenación tisular en
el shock séptico. Por lo tanto es característico encontrar hiperlactacidemia,
resultado de una falla en el metabolismo energético
Falla multiorgánica:
La presentación y evolución del
shock es variado, donde cada sistema sufre un daño diferente y acumulativo. Si
la insuficiencia circulatoria persiste, se genera una falla multiorgánica que
puede resultar mortal por incapacidad funcional, a pesar de que no se produzca
una muerte celular masiva.
Riñones:
La disminución del flujo sanguíneo a nivel cortical produce un descenso en el
filtrado glomerular, por lo que aumenta la secreción de renina, activándose el
sistema angiotensina aldosterona. Lo que incrementa la vasoconstricción de las
arteriolas aferentes, a nivel de la corteza renal, disminuyendo aún más el
filtrado glomerular. La disminución del flujo a nivel medular producirá una
necrosis tubular difusa que será irreversible si persiste durante 12 a 24 hrs.
La disminución del flujo renal
es muy precoz durante el curso del shock, por lo que es necesario controlar la
producción urinaria cuando se sospeche de la presencia de este proceso, ya que
la vasoconstricción renal se produce antes de aparecer las alteraciones de
presión arterial sistémica.
Hígado: Se altera el metabolismo
proteico y lipídico, ya que el hígado anóxico no puede metabolizar ni los
aminoácidos ni los ácidos grasos por la vía aerobia glucolítica del ciclo de
Krebs. El consumo de glucosa puede sobrepasar la producción de la misma por el
hígado apareciendo hipoglicemia, lo que aumenta la combustión de las grasas y
conduce a un estado de cetosis. Además, será incapaz de remover bacterias y
toxinas desde circulación.
Pulmón: El aumento de la presión
capilar unida al incremento de la permeabilidad, provoca la formación de edema
intersticial y alveolar. Además, debido al estado de hipoperfusión generalizada
característica del shock, se lesionan las paredes alveolares y disminuye el
agente tensoactivo, lo que da lugar a la formación de múltiples zonas de
atelectasia pulmonar.
Corazón:
Se producen arritmias y finalmente paro cardiaco debido a la acidosis, perfusión
coronaria insuficiente e hipokalemia.
Aparato gastrointestinal:
El estasis vascular, isquemia y enterotoxemia conducen a necrosis y hemorragias
de la mucosa intestinal. Además se produce un secuestro de líquido al interior
del lumen intestinal. Debido a la pérdida de integridad de la mucosa intestinal
ocurrirá traslocación bacteriana de la flora intestinal hacia el torrente
sanguíneo, lo cual contribuye a la endotoxemia.
Cerebro:
Se produce isquemia cerebral, que puede ocasionar edema o hemorragia cerebral.
Músculo:
Debido al reducido flujo sanguíneo existe un predominio de metabolismo
anaeróbico, con mayor producción de ácido láctico, con la consecuente acidosis
metabólica y muerte celular.
Coagulación:
En un 33% de los pacientes con shock séptico se produce coagulación
intravascular diseminada (DIC), lo cual contribuye a la falla multiorgánica. Se
presentará trombocitopenia masiva, anemia hemolítica, disminución del
fibrinógeno y aparición de los productos de degradación de fibrina en la sangre
circulante. Los factores de la coagulación estarán disminuidos, lo cual
predispondrá al desarrollo de hemorragias. Es habitual encontrar
trombocitopenia, que en shock séptico está asociada a causas inmunitarias,
además del DIC
Existen algunos pacientes que
aunque estén infectados no exhiben signos de SRIS. Esto ocurriría en casos de
injuria menos severa o en pacientes que montan una respuesta localizada. Por lo
tanto, aquellos pacientes que tienen un foco infeccioso pero no exhiben una
SRIS, no son considerados sépticos. Continúa »
Fuente:
mevepa.cl