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ASPECTO
El Birmano es un gato macizo, los machos pesan de 5 a 6 kg. Su cuerpo es
ligeramente alargado y sus patas cortas y robustas. Lo ideal es que da la
impresión de fuerza y que posea buena musculatura. Su cabeza es fuerte,
ancha, redonda y con mofletes rellenos. Su nariz vista de perfil debe
mostrar un “perfil romano”, o sea debe describir una curva cóncava. Las
orejas, no muy grandes, deben tener siempre las puntas redondeadas. Los
ojos son apenas ovalados y de un azul profundo. La cola, no muy larga,
termina en penacho. Su pelaje es sedoso siempre, corto en la cara y largo
en el cuerpo. Durante el invierno su pelaje es más abundante y se adorna
con un collar majestuoso. El Birmano es un gato de pelaje colorpoint, es
decir, sólo su cara, sus orejas, sus patas y su cola son coloreadas (seal,
azul, etc.) mientras que el resto del cuerpo es de un color pálido
influenciado por el color de los puntos (desde blanco de hielo hasta beige
dorado pasando por el marfil). Se requiere un buen contraste entre el
color de los puntos y el resto del cuerpo, así como un color homogéneo de
los puntos, lo que no es fácil ya que se pasa del pelo corto (la cara) al
pelo largo (la cola) y la longitud del pelo tiene la tendencia a dar una
tonalidad diferente. Otra dificultad: el color del cuerpo se oscurece a
veces con la edad, sobre todo en el seal point. En cuanto a los guantes,
estas cuatro marcas blancas adornan los pies del Birmano según un diseño
particularmente preciso y que es una de las grandes dificultades de la
selección. Depende del gen S, responsable de las manchas blancas de todos
los gatos, ahora bien, es uno de los genes más difíciles de dominar. No se
encuentra obligatoriamente en un cachorro los buenos guantes de sus
padres, lo que hace raras las camadas homogéneas y tanto más preciosas.
Los guantes ideales: primeramente, el blanco debe estar presente sobre los
cuatro pies y debe ser puro. Sobre las patas delanteras, no excede la
articulación (la transición entre los dedos y el metacarpo). Sobre las
patas traseras, está admitido que pueda subir un poco más adelante pero
sobre todo debe subir sobre cada cara plantar tomando la forma de lo que
se suele llamar un “espolón” (una V inversa). Añadamos a esto que se busca
un diseño simétrico entre las dos patas delanteras y entre las dos patas
traseras, y lo más extremista lo encontramos en una simetría similar
¡entre las cuatro patas!. Allí se debe parar la invasión del blanco: nada
de encontrarlo sobre otra parte del cuerpo, incluidas las partes genitales,
según standard de la F.I.Fe. Las molestias de los guantes podrían dejar
sobreentender que un buen Birmano es el que tiene unos buenos guantes
exclusivamente.
Esto es falso: un Birmano es todo, unos buenos guantes no sabrían camuflar
una morfología que deja mucho que desear, un mal color de ojos o un mal
color de los puntos.
CARÁCTER
No es pasivo como el Persa, ni travieso como el Siamés. Más bien se sitúa
a mitad de camino. Es amigable, busca sin cesar un contacto próximo con su
dueño, posiblemente sean los machos más cariñosos que las hembras. Sufre
en soledad, acompaña y quiere ser acompañado. Eso sí, habrá algunos
ejemplares que por timidez esperen la partida de las visitas para salir.
Se adapta bien a vivir en departamentos
CUIDADO
A pesar de su importante pelaje no requiere cuidados excesivos. No hace
falta cepillarlo a diario, salvo en el período de la muda para acelerar la
caída de pelos muertos.
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