A modo de síntesis, los principales consejos que se pueden dar a la persona que tiene un gato como animal de compañía es que le permita a su animal, dentro de lo posible, llevar una vida independiente y que sea el gato quién marque los tiempos de actividad que pueden realizar juntos. Por ejemplo cuando el gato se acerca a buscar contacto, se debe jugar con él, pero siempre a través de algún elemento que haga de intermediario entre el animal y su dueño, como puede ser un bollito de papel de colores atado a un hilo.