Testimonios

Voy a comenzar, a contar mi experiencia, agradecimiento a Bruno, un perro que desgraciadamente ya no está con nosotros, el que nos recomendara que visitaramos el Centro Policlínico, pues si no es por él, no lo hubiéramos conocido.

Una vez que supimos de su existencia, llevamos a mi perra Linda, por varios motivos, pero el principal fue cuando le diagnosticaron una piometra, cuya curación sólo era posible por vía quirúrgica y teníamos, además, el agravante de la elevada edad que poseía Linda; unos 9 años.

Teníamos 2 opciones: 1. Operarla y que todo saliera bien o muriera en quirófano por su edad, o 2. No operarla y entonces moriría por su propia infección.

Ante esta situación, decidimos operarla, pues era la única opción que daba lugar, sí teníamos suerte, a su salvación. Se llevó a cabo la operación y al parecer no sólo le extrajeron la matriz, sino también 5 años de su vida, con lo que la perra, tras ser operada, volvía a ser adulta y no una anciana y cada día juega con mi gato Dumas.

Ahora, Linda, tiene 13 años y 7 meses y aunque tiene algunos achaques, se encuentra bastante bien y más guapa que nunca.

Por ello, quiero aprovechar esta ocasión, para dar las gracias a todo el equipo del Centro Policlínico y en especial a su director, D. Andrés J. Flores, no solo por la recuperación de mi perra, sino también por la maravillosa labor que desempeñan día a día desde su Clínica.

Para terminar una pequeña aunque curiosa cita: "El perro es la virtud que, pudiendo hacerse hombre, se hizo animal" (Victor Hugo).

Adela.

14 de febrero de 1997.