Entrevista al veterinario clínico Andrés J. Flores Alés, Director Veterinario del Hospital Centro Policlínico Veterinario Málaga

Entrevista realizada el 10 de febrero de 1.998 por Fatima Santos, directora de la revista Andalucía Veterinaria, Revista Oficial del Consejo Andaluz de Colegios Veterinarios.

Publicada en Nº 5, marzo 1998.

¿Cómo comenzó su trabajo veterinario en pequeños animales?

Comencé en un pequeño consultorio, con muchísimas ilusión y pocos medios, como creo que casi todos los profesionales hemos iniciado nuestra andadura. Afortunadamente me fue bien y pude emprender la aventura del Hospital Centro Policlínico. Me dí cuenta que era importante trabajar en equipo y ampliar los servicios médicos más lejos de lo que se pueden ofrecer en un consultorio, sobre todo por la satisfacción personal de poder realizar diagnósticos y tratamientos médicos y quirúrgicos de mayor especialización.

Cuando abrió su establecimiento, ¿en que situación se encontraba Málaga respecto a atención a pequeños animales?

Hace 13 años no eran demasiadas las clínicas que había en Málaga, por varias razones; primero porque los veterinarios salidos de las facultades eran absorbidos por los trabajos en la Administración en gran número y segundo porque la idea del autoempleo nunca ha sido un deseo atractivo por el riesgo empresarial que implica. Por otra parte los propietarios de perros y gatos no estaban concienciados y se resistian a gastar dinero en sus animales.

Pese a todos los inconvenientes aposté por abrir un hospital con servicio de 24 horas y dotado de medios diagnósticos avanzados, para dar una oferta nueva y de calidad dirigida a un colectivo, minoritario entonces, que exigía profesionalidad y calidad en el cuidado de sus animales.

¿Cuál es la situación ahora?

En la actualidad ha aumentado considerablemente el número de consultorios y clínicas veterinarias y se ha experimentado un cambio cualitativo en los propietarios de mascotas que ahora se preocupan por seguir una prevención de enfermedades y consultan con cierta periocidad a un facultativo veterinario, aunque aún estamos lejos del propietario medio europeo.

En la actualidad, ¿con qué dotación técnica y humana cuenta su establecimiento?

Nuestro equipo humano permanente está constituido por cuatro veterinarios colegiados, un gerente y tres ayudantes técnicos veterinarios; de forma rotativa hay además un veterinario becario y un estudiante de 5º curso de Veterinaria en Práctica. A este respecto tenemos un convenio de colaboración con la Facultad de Veterinaria de Córdoba para realización de estancias de practicas tuteladas y otro con la Junta de Andalucía cofinanciado 4 becas anuales.

Con respecto a la dotación técnica creemos contar con los medios básicos de exploración y diagnóstico (termómetros, fonendos, otoscopio, microscopio, etc) además de laboratorio con aparataje de hematologiá y bioquímica seca, sala de radiología, unidad de ecografía videográfica, mesa de lavado en prequirófano, quirófano dotado de mesa hidráulica, esterilizador, anestesia gaseosa, monitorización y ventilación asistida, equipo de ultrasonidos, bisturí electrico, equipos de videoendoscopia flexible y rígida, 24 jaulas de hospitalización de acero inoxidable...

En este momento estamos en plena ampliación para crear dos ámbitos bien diferenciados de trabajo como ocurre en medicina humana. Una zona dedicada a consulta ambulatoria y otra zona específica de salas para diagnósticos específicos, cirugía y hospitalización.

¿Que instalaciones destacaría sobre las demás?

Es difícil decantarse pues todas son de utilidad en el quehacer diario. No obstante , si tengo que destacar algo en particular me decanto por las jaulas de hospitalización y sobre todo por la sala de exploración endoscópica, formada por dos torres de videoendoscopia on un videoendoscopio flexible y dos endoscopios rígidos, junto al instrumental auxiliar de monitores, videoimpresora y videograbadora, cámara de vídeo, fuente de luz, bomba de aspiración-irrigación e insuflador analógico para producir un neumoperitoneo controlado. Estamos orgullosos de haber sido los pioneros en Andalucía, en lo que respecta a un hospital veterinario privado, en la aplicación de las distintas técnicas endoscópicas en la clínica de los pequeños animales.

A su juicio ¿cómo se desarrolla el trabajo del veterinario dedicado a animales de compañía?.

No puedo dar una respuesta en general, al considerar muy personal el trabajo que cada uno lleva a cabo. En mi caso, al ser un trabajo que me apasiona y que me estimula a seguir estudiando diariamente, es algo creativo en el que intento día a día dar lo mejor de mí y de mi poco o mucho conocimiento a mis pacientes y clientes. Esa entrega es fundamental ya que el propietario de una mascota, que es parte de la familia, necesita no solo una solución médica sino tener sobre todo confianza y contar con el apoyo de su veterinario. La Veterinaria entendida como una simple actividad mercantil más nunca puede ser efectiva.

Afortunadamente nuestros clientes confían en nosotros permitiendonos utilizar los medios diagnósticos necesarios en cada caso y viven con nosotros todo el proceso al recibir una información puntual y veraz por nuestra parte.

El ejercicio en clínica de pequeñas especies es una actividad que te engancha si sabes que estás tratando no solo con animales y sus enfermedades sino con personas y sus sentimientos, es difícil porque no existe un caso idéntico a otro pero por ello nunca llega a ser una rutina. Por otro lado en nuestro Hospital tenemos la suerte de haber conseguido una buena jerarquización de las funciones entre el veterinario y el auxiliar, cada uno sabe cuales son sus funciones, pero el trabajo se lleva siempre en colaboración y en equipo con el propósito de trabajar en un ambiente de compañerismo y con el objetivo final de ofrecer al cliente el mejor servicio.

¿Cuáles son las patologías más frecuentes en los pacientes?

Los problemas de piel, digestivos y de comportamiento destacan sobre otras patologías como la oncológica y del área reproductora. En horario de urgencias son los traumatismos por caídas desde alturas, atropellos y peleas entre animales los más habituales, sin olvidarnos de las cesáreas y de las intoxicaciones. No obstante al ser nuestro Hospital centro de referencia el espectro de patologías que vemos es muy amplio.

En Veterinaria lamentablemente aún no existe la especialización y en la clínica tenemos que estar preparados para dar los servicios más simples como reconocimientos rutinarios, desparasitaciones, vacunaciones, diagnósticos de gestación, identificación con tatuaje y microchip y operaciones menores, hasta análisis, medicina interna, cuidados intensivos en hospitalización, cirugía de tejidos blando, odontología, traumatología hasta cirugía endoquirúrgica de mínima invasión.

Si conoce cifras ¿cuántos profesionales veterinarios hay en España, en Andalucía y en la provincia de Málaga dedicados a los pequeños animales?.

En Málaga estamos actualmente colegiados 460 veterinarios de los que 140 trabajamos en clínicas de pequeños animales y 130 más hacen una clínica mixta y ambulatoria. Si a esta cifra de 190 unimos la de aquellos veterinarios recién licenciados que aún no están colegiados y que es de todos conocido realizan trabajos esporádicos en clínica, junto con los veterinarios residentes extranjeros que algo hacen también… y teniendo en cuenta que la población de Málaga capital es inferior a los 700.000 habitantes y la de toda la provincia pasa algo del millón de personas y que por supuesto no todas son poseedoras de mascotas… nos haremos una ligera idea de la situación laboral en este sector. Otro dato significativo es que en el Curso de Oncología Mamaria en la Perra que celebramos en noviembre de 1996 en Torremolinos, asistieron 220 estudiantes de último ciclo de Veterinaria que son naturales de Málaga y se supone que buena parte ellos tienen proyectado ejercer en nuestra tierra.

Si hacemos un calculo burdo y extrapolamos estos datos al resto de Andalucía y de España podremos hacernos una idea del número de clínicos de pequeños animales que pretendemos vivir del sector de los pequeños animales.

En los estudios veterinarios ¿cómo se cubre el área de los pequeños animales?

Hasta hace poco tiempo la universidad española en general formaba casi exclusivamente en teoría y los que estabamos interesados nos buscábamos las prácticas como podíamos. Ahora, al menos en Córdoba, Facultad con la que colaboramos, tiene establecido convenios de colaboración de estancias practicas en clínicas privadas y esto es muy positivo para el alumno al tener la oportunidad de tratar directamente con el animal y con el propietario. También desde nuestra incoorporación a la ahora Unión Europea el acceder a una práctica becada en cualquier país comunitario es muy fácil. Por otra parte he tenido la oportunidad de visitar recientemente las nuevas instalaciones del Hospital Clínico Veterinario de dicha Facultad y me he sorprendido gratamente por los magníficos medios que en la actualidad disponen. El cuadro de profesores clínicos de la Facultad de Veterinaria de Córdoba sigue siendo magnífico y si medios humanos y técnicos se aplican en la experimentación y docencia con convenios para unir la universidad con los clínicos prácticos, o lo que ahora se ha dado en llamar Universidad y Empresa, todos saldremos ganando, no solo los alumnos, sino también los profesores y los clínicos, pues no podemos olvidar que la medicina, tanto humana como animal, tiene una continua evolución y el reciclaje debe ser permanente.

¿Cuáles son las principales carencias en el veterinario de animales de compañía?

En general pienso que es el factor económico el limitante más importante que todos hemos sufrido. Pero la desconfianza entre nosotros es lo que nos pierde. Conocemos casos lamentables de pérdidas del animal y/o del cliente por no haber sido capaz de reconocer las limitaciones a las que todos estamos sujetos y preferir realizar una cirugía de riesgo o una eutanasia por no consultar o derivar a un colega. De siempre a la profesión Veterinaria se le ha acusado de ser poco cooperativista y nos apena tener que reconocer que ello es cierto.

En su opinión ¿cómo es y debería ser el grado de unión y colaboración entre los profesionales veterinarios especializados en este sector?

Bueno, según lo explicado antes pudiera parecer que soy pesimista pero, todo lo contrario. Si bien el grado de unión hasta hace poco no era lo suficientemente satisfactorio esta mentalidad va cambiando paulatinamente. Personalmente soy socio de AVEPA desde mi licenciatura y también de SECIVE y como yo hay muchos otros veterinarios que nos dedicamos a la clínica de pequeños animales en toda España; gracias a esta unión y a las reuniones de carácter científico el nivel medio de conocimientos clínicos ha aumentado y sobre todo hemos logrado el reconocimiento de la sociedad española. En Málaga fundamos en 1988 la primera asociación de carácter profesional a nivel provincial, AMVEAC, y ha ella siguieron otras en el resto de provincias de Andalucía que a su vez se han fusionado en FAVAC. Por otro lado en los Colegios Oficiales de Veterinarios los clínicos tenemos un peso específico que podemos y debemos canalizar a través de las Asambleas y colaborando en las Juntas Directivas, bien formando parte de ellas o participando en las distintas Comisiones de Trabajo. Esto es bueno para todos y es evidente que la creación del Consejo Andaluz de Colegios Veterinarios nos dará una fuerza política y social para que la voz de los clínicos sea escuchada con respeto en nuestro máximo órgano de expresión con las administraciones y la sociedad en general, el Consejo General de Colegios Oficiales de Veterinarios de España. Cada uno de estos colectivos, asociaciones, colegios, etc tienen contemplados en sus estatutos sus objetivos y funciones específicas y somos los veterinarios en general y los clínicos en particular los que estamos obligados a participar para insistir en estrechar la unión entre nosotros y estas organizaciones científicas y profesionales pues a pesar de lo conocido del refrán "la unión hace la fuerza" es evidente que es cierto si la fuerza la hacemos a la vez y en la misma dirección. El asociarse es un derecho constitucional pero yo diría más que es un deber y si queremos avanzar en el prestigio y reconocimiento científico que los clínicos de pequeñas especies nos hemos ganado a pulso hemos de estar cada vez más unidos. A este respecto se ha fijado en el Colegio Oficial de Veterinarios de Málaga la sede de una nueva asociación científica de nivel nacional, la Asociación Española de Veterinarios Españoles Especialistas en Diagnóstico por Imagen (AEVEDI), nacida no con el ánimo de competir con otras sociedades o asociaciones, sino todo lo contrario, para ayudar a expandir e investigar en todo lo referente a la radiología, ecografía y endoscopia para el beneficio de nuestros pacientes, clientes y de nosotros mismos.

En nuestra experiencia personal podemos decir con orgullo que en nuestro Hospital se trabaja en colaboración con otros veterinarios, consultorios, clínicas y hospitales de Málaga capital y provincia e incluso con otros compañeros de otras zonas de Andalucía, sobre todo en casos referidos en horario de urgencias, para ciertas cirugías y en diagnósticos y tratamientos con técnicas endoscópicas. No ha sido fácil el vencer la lógica desconfianza de nuestros colegas pero actuando con profesionalidad y deontología todos salimos beneficiados.

¿Cómo ha evolucionado la mentalidad del dueño de animales de compañía en la atención sanitaria de sus mascotas?

En general bien. Debido al aumento del nivel cultural y al conocimiento de las disciplinas médicas a través de los medios de comunicación, junto al importante papel en la consideración social y al elevado valor sentimental que está experimentando el perro y el gato como animales de compañía en nuestra sociedad, al considerarles incluso miembros de la familia, está condicionando que los propietarios de mascotas demanden y exijan del clínico veterinario que se lleguen a diagnósticos y tratamientos específicos. Esto es deseable que continúe así, pero a la vez nos confiere una gran resposabilidad.

¿En que situación se encuentra hoy la medicina preventiva en los pequeños animales ¿qué aspectos urge más atender?

A grandes rasgos la medicina preventiva pediatrica está superada. A pocos propietarios de perros y gatos hay que explicarles ya la necesidad de desparasitar y vacunar a su cachorro. Pero hay otros aspecto del animal adulto que están demasiado descuidados: los controles de reproducción, el seguimiento de la gestación por ecografía, la higiene bucal para evitar el sarro, el establecimiento de dietas adecuadas para disminuir la alta tasa de obesidad y prevenir enfermedades articulares y cardiacas, el descuido de los chequeos sanguíneos periódicos que nos podría avisar de enfermedades hepáticas y renales en sus estadios iniciales. Igual podemos decir de la medicina preventiva en animales geriatricos: se puede hacer un buen servicio con controles de laboratorio y estudios radiológicos para detectar y tratar a tiempo todas las enfermedades seniles y en especial las oncológicas.

¿Qué sería necesario para reforzar la mentalidad de los dueños hacia la medicina preventiva y hacia el cuidado de sus animales?

La educación continuada en cada consulta aprovechando la revacunación anual es el método más lento pero más efectivo. Hay que concienciarles de que su animal no puede cuidarse solo y que es la colaboración estrecha entre nosotros como veterinarios especializados y él como dueño quienes debemos programar estrategias y protocolos de medicina veterinaria preventiva. Si nosotros estamos convencidos de la necesidad de ello y sabemos explicar que un tratamiento a tiempo es más rentable para su bolsillo que un tratamiento curativo tardío y a veces inefectivo y que conllevará posiblemente un drama familiar por el sentido de la culpabilidad, si sabemos transmitirlo, el dueño normalmente aceptará nuestros consejos médicos.

La recomendación de la vacunación contra la rabia en lugar de su obligatoriedad ¿ha empezado a notarse en la actitud de los dueños?

Para contestar esta pregunta habrá que contemplar a dos grandes colectivos de dueños. Por una parte al propietario individual de un solo animal de compañía. Para ellos la vacunación contra la rabia es una vacuna más, necesaria de poner junto con las demás vacunas, pues como veterinarios llevamos años insistiendo que para que su animal esté sano y no pueda transmitir patologías a nosotros, los humanos, este acto de vacunación es imprescindible. Estos propietarios vacunan porque están convencidos de la efectividad de la vacuna y no por el miedo a una sanción económica.

Pero existe otro gran colectivo que son los criadores, adiestradores, y cazadores. En este sector en el que cada uno tiene varios animales, se ha notado la diferencia de pasar de ser obligatoria a solo recomendable.

A este respecto quisiera añadir que como sanitario considero una gran equivocación y de una irresponsabilidad enorme la decisión administrativa de haber decidido suprimir la obligotariedad de la vacunación antirrábica en Andalucía. Máxime teniendo en cuenta que en España la enfermedad nos acecha tanto por el norte (rabia salvaje) desde Francia, como por el sur (rabia callejera) desde Marruecos. No olvidemos que no está tan lejano el brote en Málaga de 1977 en el que murieron miles de perros y gatos e incluso personas, a pesar de que teóricamente la población sensible estaba inmunizada. Estamos hablando de un riesgo geográfico real. Ni como sanitarios ni como veterinario clínico podemos comprender la temeridad de haber ignorado los consejos de los veterinarios y de la Organización Mundial de la Salud. Confiamos en que las autoridades sepan rectificar esta, a mi juicio, total injustificada decisión y sepan subsanarla implantando de nuevo la obligatoriedad de vacunar contra la rabia en Andalucía, antes de que ocurra una desgracia que fácilmente se puede evitar.

¿Cómo se contempla desde el ejercicio en clínica de la aplicación del mirochips en animales pequeños?

Muy positivamente. Si se logra imponer será muy fácil el castigar a los propietarios irresponsables, se podrá controlar el censo real de los animales de compañía, lo que será de gran efectividad para programar campañas preventivas sanitarias, controlándose por otro lado el robo de perros para fines delictivos, el fraude en las cartas genealógicas y nos ahorrará un buen numero de eutanasias.

No obstante deberá quedar bien claro que para que el sistema sea efectivo el clínico deberá poder escoger para su uso cualquier marca del los actuales microchip o transponder homologados y autorizados en el mercado y que los lectores a utilizar tanto en las clínicas como en los parques de protección animal deberán ser lectores polivalentes. Otra condición imprescindible deberá ser aunar las distintas bases de datos en una única base o que todas estén interconectadas sin trabas burocráticas. Cumpliendo estos requisitos se podrán localizar a los perros y gatos perdidos con facilidad, que entiendo es el principal espíritu por el que se ha adoptado el uso de los microchip y tatuajes como método de identificación individualizada sustituyendo a las obsoletas chapas numeradas.

La llegada de mascotas exóticas ¿se ha notado en clínica?

El perro y el gato siguen siendo en nuestra zona las mascotas por excelencia. Fuera de estas dos especies cualquier otro animal lo consideramos mascotas exóticas. Cada vez llegan a nuestro hospital más hanster, cobayas, conejos, palomos, periquitos, loros, iguanas, tortugas, etc.

¿Que patologías presentan estas mascotas exóticas?

Básicamente las derivadas del desconocimiento de las necesidades de habitat y alimentación por parte de los propietarios. Son frecuentes los casos de carencias vitamínicas y problemas de piel y las patologías sistémicas en los roedores y reptiles y de picaje y canivalismo en las aves. Las fracturas tampoco son infrecuentes: hace poco tuvimos que colocar un fijador externo a un conejo enano con fractura de tibia, algo impensable hace algunos años en España donde este roedor sólo se conocía en el campo y en la paella. Las tortugas suelen presentar problemas oftálmicos por carencia de vitaminas A y por el uso de agua clorada, además de rotura de caparazones por caídas. De cualquier forma la entrada en la clínica de estas especies exóticas nos supone un reto aunque afortunadamente para nosotros sus patologías son fáciles de diagnosticar y tratar si recurrimos a los libros como ayuda. Pero, para ser sinceros, preferimos como pacientes, sino pueden ser perros y gatos, a una cabra u oveja, que también acuden a nosotros, no crea que no, antes que a una serpiente, por poner un ejemplo.

Ante el alto número de veterinarios dedicados a este sector ¿qué posibilidades de futuro existen?

No veo problema en los que actualmente estamos dedicados a este sector en la actualidad pero me preocupa la verdadera avalancha de jóvenes compañeros/as que actualmente cursan sus estudios en las once facultades de veterinaria que actualmente hay en España. Serán las distintas administraciones las que deban preocuparse del problema social y de desempleo de universitarios que están provocando con su mala política. Entre todos tendremos que regular nuestra situación, será necesario especializarse, abrir nuevos caminos y sobre todo potenciar en la Sociedad la tenencia responsable de animales de compañía. Deberemos intentar no caer en una lucha de bajada de precios que irremediablemente hará bajar también la calidad del servicio ofertado y por lo tanto de nuestro prestigio como colectivo. Si no hay más remedio deberemos acoplarnos a trabajar menos y puede que muchos de nosotros tengamos que conformarnos con no dedicarnos a trabajar en este sector: el tiempo y las circunstancias pondrá a cada uno en su sitio.

¿Qué consejos daría a un veterinario que empieza en el campo de los animales de compañía?

Que se deje guiar por los consejos de un compañero con más experiencia. En este sector es importante por supuesto los conocimientos médicos-científicos pero el cliente de 1998 es exigente y no tolera fallos por impericia: ahora más que nunca el cliente está dispuesto a pedir las hojas de reclamaciones. Ello no tendría más importancia si no fuera porque un fallo grave en el diagnóstico y/o tratamiento en los comienzos puede ser muy difícil de superar. Lo ideal seria aplicar el sistema ingles, esto es realizar un periodo mínimo de practicas post-licenciatura bajo la supervisión de un clínico reputado. Pero como comprendemos que tras terminar la carrera todos estamos dispuesto a empezar a curar animales y a comernos el mundo, solo les digo que se dejen aconsejar y consulte sus dudas y casos con los compañeros. En esta Profesión no debe prevalecer la desconfianza pues si todos nos ayudamos el cliente sabrá valorar esta sinceridad y ganaremos enteros.

Por último, ¿desea añadir algún comentario?.

Sí, saludar a todos los colegas de Andalucía que han pasado estancias en nuestro Hospital, agradecer la confianza a aquellos otros que nos han confiado y remitido sus casos y sus pacientes y como no, reconocer públicamente la buena labor que la revista Andalucia Veterinaria está realizando al acercarnos a través de sus páginas.

También desearía animar a todos los compañeros que se dedican a la clínica de pequeños animales a que el día 14 de marzo se pasen por el Palacio de Congresos de Torremolinos (Málaga) para compartir con nosotros la primera actividad científica de AVEVEDI, su 1º Congreso Nacional. El intercambio de experiencia y de conocimientos es lo que nos mantendrá unidos y nos enriquecerá.