Aspectos endoscópico e histopatológico de las gastroenteritis víricas caninas producidas por Parvovirus y Coronavirus. A propósito de 4 casos clínicos

Por Luengo ME, Flores AJ y Gutiérrez JA, del Hospital Centro Policlínico Veterinario Málaga

* Comunicación Libre presentada al II Congreso Nacional de AEVEDI y I Jornadas de Encuentro Científico Internacional: Diagnóstico - Tratamiento por Imagen y Telediagnóstico en Veterinaria, Córdoba (España), 5-7 marzo 1999.

 

Introducción.

Las enteritis producidas por el Parvovirus y el Coronavirus canino se presentan con bastante frecuencia sobre todo afectando a los animales jóvenes.

Los signos clínicos que ocasiona son principalmente de tipo digestivo, apareciendo vómitos, con frecuencia intensos, y diarrea, que puede variar desde heces simplemente blandas hasta hemorrágicas. Normalmente suelen ir acompañados de otros síntomas generales como depresión, anorexia, postración, deshidratación, puede haber o no fiebre, etc. También, aunque con menor frecuencia, puede tener una presentación cardíaca.

La observación de los signos clínicos descritos en un cachorro no protegido correctamente mediante vacunaciones y con antecedentes de un posible contagio es muy sugestiva de una infección por Parvovirus o Coronavirus canino, aunque clínicamente es prácticamente imposible distinguirla de otras posibles etiologías como infecciones bacterianas, trastornos dietéticos, parasitosis, toxicosis, etc.

El diagnóstico se realiza fundamentalmente mediante la detección de anticuerpos en el animal sospechoso empleando test serológicos.

Se presentan 4 casos clínicos de perros de entre 3 y 4 meses de edad, de distintas razas, que ingresaron en el HCPVM por padecer síntomas digestivos (vómitos y diarrea) de intensidad leve a moderada que en un plazo de 48 a 72 horas se convirtió en una gastroenteritis hemorrágica severa con síntomas generales acusados (depresión, deshidratación, postración, etc.).

En todos los casos se realizó una exploración esofagogastroduodenoscópica y en uno de ellos también se realizó una rectocolonoscopia. La videoendoscopia se realizó entre l y 6 días del comienzo de los síntomas digestivos. Se empleó un videogastroscopio flexible Fujinon modelo EVG-F. Se tomaron varias biopsias endoscópicas de las mucosas exploradas y se remitieron a un laboratorio de histopatología para su análisis.

Los perros se mantuvieron con anestesia parenteral con tiletamina + zolacepam durante el procedimiento endoscópico. En los cuatro casos se administró un tratamiento médico sintomático y fluidoterapia IV previo a la endoscopia que se mantuvo a la espera de los resultados de la histopatología.

Casos Clinicos.

- Caso nº 1:

Perra bóxer de 3 meses de edad y 8 kg de peso. Vacunada con una dosis de parvovirosis, moquillo, hepatitis y leptospirosis y desparasitada contra nematodos y cestodos.

Acudió al Hospital para una 2ª opinión por tener vómitos desde hacía 5 días y diarrea semilíquida desde hacía 2 días, y estar en tratamiento por otro veterinario durante 3 días sin haberse producido ninguna mejoría. Presentaba un mal estado general, con depresión, delgadez, deshidratación moderada, fiebre, dolor abdominal, vómitos y diarrea líquida hemorrágica.

La exploración endoscópica se realizó al día siguiente de su ingreso en el Hospital, observándose un esófago de características normales y las mucosas gástrica y duodenal hiperémicas, hemorrágicas y friables. Se tomaron varias biopsias de estómago y duodeno.

El informe histopatológico diagnosticó una enteritis catarral-necrotizante subaguda compatible con un proceso vírico, probablemente Parvovirosis. En el estudio histopatológico se detectó un proceso intenso de necrosis con carácter subagudo en el intestino que afectaba a la mucosa en todo su espesor, y que se caracterizaba por un acortamiento de las vellosidades intestinales, con fusión de sus extremos, desestructuración completa de la arquitectura glandular en el fondo de las criptas y una moderada reacción inflamatoria mixta. La necrosis era más marcada en las células epiteliales localizadas en el extremo más distal de las criptas. Además se observó una fuerte proliferación fibrovascular, con incremento en el número de capilares, congestión y hemorragia, así como la existencia de elementos bacterianos de aspecto cocoide y bacilar en la superficie de la mucosa erosionada, que se interpretó como una complicación secundaria de la intensa necrosis. El pronóstico, de acuerdo con la extensión de las lesiones histopatológicas, era reservado.

Se le dio el alta hospitalaria a los cinco días de su ingreso, totalmente recuperada.

- Caso nº 2:

Perra presa canario de 4 meses de edad y 11 kg de peso. Vacunada con dos dosis de parvovirosis y una de moquillo, hepatitis y leptospirosis. No se sabe si estaba desparasitada.

Se presentó en el Hospital por padecer vómitos y diarrea desde hacía menos de 24 horas, así como anorexia y tristeza. En el examen físico se detectó deshidratación moderada, depresión, dolor abdominal y heces líquidas hemorrágicas.

La exploración endoscópica se realizó a los 6 días del ingreso del paciente, y se observaron las mucosas gástrica y duodenal hiperémicas, hemorrágicas y friables, así como erosiones en duodeno. Las mucosas de recto, colon, ciego e ileon presentaban un aspecto hiperémico, friable y con presencia de múltiples lesiones ulcerosas. Se tomaron varias biopsias de estómago, duodeno, ileon, ciego y colon.

El análisis histopatológico detectó, sobre todo en intestino, procesos de necrosis y ulceración del extremo de las vellosidades intestinales, asociados a discretos infiltrados inflamatorios de carácter mononuclear en la lámina propia y tejido de la submucosa. No se observaron elementos micóticos, parasitarios ni bacterianos. El diagnóstico fue el de enteritis ulcerativa-necrotizante, compatible con una infección vírica, bien por Parvovirus o Coronavirus. El pronóstico era reservado.

Se le dio el alta hospitalaria a los diez días de su ingreso en el Hospital, completamente recuperada.

- Caso nº3: Perro Rottweiler de 4 meses de edad y 12 kg de peso. Vacunado con una dosis de parvovirosis, moquillo, hepatitis y leptospirosis y desparasitado contra endoparásitos intestinales.

Acudió al Hospital por padecer vómitos desde hacía 24 horas y diarrea líquida en las últimas horas, además presentaba depresión, anorexia y dolor abdominal. En 48 horas la diarrea se transformó en hemorrágica, persistieron los vómitos, empeoraron los signos generales y apareció fiebre.

Se realizó la endoscopia a las 72 horas de su ingreso en el Hospital. En ella se observó esofagitis por reflujo, mucosa gástrica hiperémica y friable, estenosis del antro pilórico, mucosa duodenal hiperémica, friable, erosionada y con deplección de las placas de Peyer.

El informe histopatológico diagnosticó una enteritis necrotizante por Parvovirus canino. Los hallazgos histopatológicos fueron: mucosa gástrica de características normales; en duodeno había una necrosis masiva de las criptas intestinales con formación de estructuras seudoquísticas que contenían células epiteliales reactivas con abundantes mitosis y formaciones atípicas, infiltrado inflamatorio mixto intenso y vellosidades fusionadas, ulceradas y distorsionadas. El pronóstico era muy grave debido a la amplia destrucción de criptas que provocaba una gran pérdida de la arquitectura de la mucosa.

Falleció al cuarto día de su ingreso en el Hospital.

- Caso nº 4:

Perra bobtail de 4 meses de edad y 11 kg de peso. Vacunada con dos dosis de parvovirosis, moquillo, hepatitis y leptospirosis y desparasitada contra nematodos y cestodos.

Ingresó con síntomas de vómitos, diarrea líquida, anorexia, depresión y dolor abdominal de un día de duración. En 48 horas apareció diarrea hemorrágica y empeoró el estado general del paciente.

La endoscopia se realizó a los 2 días de su ingreso. Se observó el esófago normal, las mucosas gástricas y duodenal hiperémicas, hemorrágicas y friables y deplección de las placas de Peyer en duodeno.

El estudio histopatológico diagnosticó enteritis por Parvovirus canino. La mucosa gástrica presentaba un aspecto histológico normal. En duodeno se observó la existencia de un infiltrado inflamatorio mononuclear en la lámina propia y necrosis celular con desestructuración de las criptas intestinales, así como marcado efecto citomegálico de forma difusa. El pronóstico era reservado por las lesiones detectadas.

Se le dio el alta hospitalaria a los seis días de su ingreso, totalmente recuperada.

 

Discusión.

El método de elección para el diagnóstico de las infecciones por Parvovirus y Coronavirus canino es sin duda alguna la serología. Sin embargo, es evidente que la histopatología puede ayudarnos a establecer el diagnóstico al evidenciar signos de una enteritis necrotizante como los que se detectaron en los cuatro casos que aportamos, así como al descartar la existencia de otros agentes causales.

El procedimiento más adecuado para realizar la toma de biopsias digestivas es la endoscopia, que nos ofrece la ventaja de descartar la existencia de un cuerpo extraño y nos proporciona la visión directa de la mucosa y la posibilidad de elegir el lugar que vamos a biopsiar.

El aspecto macroscópico de la mucosa digestiva que podemos observar mediante la endoscopia no es patognomónico de estas patologías y consiste en una gastroenteritis que puede ser desde catarral hasta hemorrágica, estando especialmente afectado el duodeno, cuya mucosa suele aparecer hiperémica, engrosada, con aumento de granulación y puede observarse deplección de las placas de Peyer.

Bibliografía.