Recepción del cliente con un animal con tumor mamario

Por Andrés J. Flores Alés

Hospital Centro Policlínico Veterinario Málaga

 

Una de las funciones tradicionales del ATV es la recepción del cliente.

El tomar todos los datos de una manera correcta nos será de gran utilidad para posteriores seguimientos, tanto del cliente como de su animal, así como para la elaboración de estudios de tipo estadísticos.

Datos como apellidos y nombre, dirección y teléfono del propietario, son tan fundamentales como el nombre, la especie, la raza, la edad, el estado del sexo (normal o castrada) y el peso de la paciente.

Todos esos datos han de ser solicitados y cumplimentados, en un impreso o ficha , por parte del ATV, antes de que el animal sea pasado a consulta con el veterinario; posteriormente puede agruparse en un nº de expediente clínico.

La labor del ATV ante una visita por "bultos" en las mamas es, en esta fase de recepción, prioritaria; estando bien preparada puede además requerir información sobre otros aspectos que comienzan o adelantan parte de la anannesis, con lo descarga al veterinario en esa función y así puede este puede dedicar su tiempo al reconocimiento basándose sobre esa información preliminar.

En una conversación aparentemente informal de la ATV con el propietario se puede preguntar si ha parido alguna vez y cuando fue el último parto, con qué edad tuvo el primer parto, cuantos partos ha tenido en su vida, el nº de cachorros por parto, si ha recibido tratamiento hormonal y cual, cuanto tiempo hace que notó el "bulto" por primera vez y en cuanto tiempo ha crecido, si ha recibido al respecto tratamiento médico o quirúrgico en otra clínica, etc.

Todas estas preguntas, bien formuladas, no molestan al propietario; además "rompen el hielo" y abre su confianza porque capta que el hacerlas refleja un interés por una persona que, sin ser veterinaria, demuestra estar muy preparada. Son temas que, por otra parte, al dueño ni le importa, ni le molesta y, en muchos casos, le complace comentar lo que le ocurre a su perra o gata en presencia de las otras personas que están en la sala de espera.

El mismo nombre de ATV es suficientemente explicativo de qué es lo que se espera de su trabajo. Ser ayudante o auxiliar del veterinario requiere una preparación técnica que la labor y comunicación diaria se ocupa de reforzar; pero la asistencia a jornadas y la lectura de artículos al respecto consolidan y mejoran la capacitación y el refuerzo personal. A la mayoría de nosotros nos gusta nuestro trabajo y trabajar en equipo; y si somos capaces de ser más efectivos mucho mejor.