Papel del Auxiliar Técnico Veterinario en tumores de mama

Por Andrés J. Flores Alés

Hospital Centro Policlínico Veterinario Málaga

 

El papel de la Auxiliar Veterinario ante casos de tumores mamarios es, si cabe, más importante que ante otros diagnósticos y situaciones clínicas.

El propietario acude a la consulta por haber notado un "bulto" creyendo que el veterinario va a diagnosticarle un simple "quiste". El impacto emocional que recibe al escuchar la palabra "tumor" y la incertidumbre, durante el tiempo que llega el resultado de la biopsia, de si se trata o no de "cancer", es a veces tan traumatizante que necesita una explicación profesional y a la vez que amistosa. En estos casos, tanto el veterinario como el ATV deben disponer de tiempo y ciertos conocimientos de tipo psicológico para prestar apoyo al propietario de la perra o gata enferma.

Así pues los ya habituales trabajos de la ATV no se limitan a la recepción del paciente y cliente, la toma de sangre y realización de análisis, el estudio radiográfico del tórax y la preparación del instrumental quirúrgico. Todo ello, con ser importante, queda eclipsado pues ante diagnósticos de tumor mamario el veterinario desea que su ATV haga evidente al cliente que cuenta con un equipo humano dispuesto a solventar cuantas dudas se planteen. El calor humano en estos casos concretos es tan importante…… La mayoría de los propietarios de perras y gatas con tumores mamarios los son de animales geriátricos, plantearles un acto quirúrgico que implique el uso de anestesia puede ponerles en actitud defensiva, si no se les sabe explicar que es la mejor opción y que bien planteada no tiene más riesgos ni complicaciones que cualquier otro procedimiento.

Recordemos que no estamos refiriéndonos a un simple animal sino a uno más de la familia, una compañera, y puede ocurrir que el diagnóstico y el protocolo de tratamiento haya de ser explicado tanto a la persona que acude a la consulta como a los otros miembros y copropietarios que más tarde van a telefonear alarmados a la clínica requiriendo detalles sobre dicha información. Por esta razón la ATV debe de estar perfectamente capacitada para informar sobre términos médicos que al cliente en la consulta con el veterinario no le han quedado suficientemente claros. Es, en la mayoría de los casos, el refuerzo de los consejos recibidos y la forma de explicarlos es lo que decide tanto el tratamiento quirúrgico como las posteriores revisiones y chequeos que deben conformar el seguimiento clínico de una perra o gata con tumores de mama.

La delicadeza y habilidad por parte de la ATV para, a la vez que apoya los consejos del veterinario y dirige, sin presionar, la aceptación del tratamiento por parte del propietario, a la vez que se acuerdan citas de seguimientos y se realizan las autorizaciones de pruebas diagnósticas y procedimientos terapéuticos, con las consiguientes aceptaciones de presupuestos, es de vital relieve en estos malos momentos por el stres emocional de la desagradable noticia.

Si conseguimos que el propietario capte que el interés de todo el equipo de la clínica es conseguir darle el más completo y mejor servicio, tanto a su mascota como a él, y que en nuestra escala de valores lo prioritario es la salud de su animal de compañía, el poder luego hablar de cómo cuando y cuanto le daremos todo lo que su perra o gata necesita será fácil de lograr pues hemos ganado su confianza.

Además de todo ello, la ATV ante casos de tumores de mama tiene un papel destacado ya que gracias a su labor podrá el veterinario cumplimentar el protocolo o ficha clínica que el Grupo Interactivo de Oncología (GIO) propuso en el 31 Congreso Nacional de AVEPA, que habrá de servirnos para con conocer la situación real de la epidemiología de ésta patología.