Historia, Evolución, Variedades Fanerópticas y Ecotipos de la Cabra Malagueña*

 

Por Flores Alés, Andrés J

Hospital Centro Policlínico Veterinario Málaga

 

*Ponencia pronunciada en el Curso de Caprinotecnia. Málaga, 15 de marzo de 1.997. Publicado en el libro Caprinotecnia, pag. 28-46, 1997. Ilustre Colegio Oficial Veterinarios de Málaga.

 

Justificación

Como veterinario zootecnista que durante años nos dedicamos a la cría y selección de esta raza, así como veterinario clínico y sanitario en la actualidad, vamos a intentar dar una panorámica amplia que pretende recoger lo que se entendió y aún se entiende por cabra Malagueña en el campo, es decir tanto por el cabrero clásico como por el empresario ganadero, sin olvidarnos por supuesto del marchante y corredor de cabras: todo este grupo de personas viven de y en torno a la cabra.

Los ganaderos en general y los ganaderos malagueños en particular son prácticos, no crían a las cabras por capricho: "lo que sirve, sirve, y lo que no al matadero". Si hoy aún encontramos gran cantidad de ejemplares de cabras Malagueñas como los descritos en la bibliografía hace casi 80 años es que deben ser buenos.

En esta ponencia no vamos a dedicarnos a aspectos tan interesantes como alimentación, instalaciones, manejo, reproducción, genética, producciones, etc. de la cabra Malagueña, pues nos ocuparía un tiempo del que no disponemos y además varios de ellos van a ser desarrollados en este Curso de Caprinotecnia por otros ponentes.

Igualmente no entraremos en la valoración morfológica ni en el prototipo racial oficial actual o futuro que se pretende para la Malagueña, pues nos consta que el tema va a ser brillantemente explicado por nuestro amigo el Prof. Dr. Herrera García.

Así pues nos vamos a limitar a hacer una breve historia y descripción de la raza caprina Malagueña.

Faneros son la totalidad de caracteres exterioristas derivados de la piel, incluyendo la cornamenta, y los pelos que la recubren, tanto en su longitud como en su distribución, como el color de éstos que conforman la capa.

Hablar de faneróptica es limitarnos a una parcela restringida de la etnología, que a la vez es uno de los aspectos de los muchos que integran el amplio concepto de Zootecnia.

Resulta dificultoso hablar o escribir de una raza desde una óptica tan concreta y por ello pido disculpas anticipadas si nos pasamos a otros conceptos que no se ciñen exactamente al título de mi ponencia, aunque para poderlo justificar podemos decir que entraría en ese "cajón de sastre" que llamamos ecotipos, ya que ello sí engloba conceptos no puramente fanerópticos.

Nuestra exposición será fundamentalmente sobre caracteres fanerópticos, pero está claro que hay diferentes criterios de selección y como veterinarios debemos dirigirnos a los de aptitud lechera y otras producciones para mejorarlas y de manera muy especial a cuidar la conformación de la mama y de los pezones para, sin anular la capacidad de pastoreo, mejorar la eficacia y la rapidez en el ordeño mecánico….pero éstos serían otros temas (26,27,28,29).

Introducción

A nadie se le oculta que la cabra Malagueña está considerada entre las mejores productoras de leche del mundo. Es sin duda su rusticidad, capacidad de adaptación a distintos climas y sistemas de explotación, unido a su dulzura de carácter y belleza plástica, algunas de las cualidades que la hacen destacar de las otras subespecies caprinas autóctonas que en España poseemos.

Málaga ha sido su origen pero desde nuestra tierra se ha expandido a otras provincias españolas y a otros países bien para su cría en pureza o para mejorar las producciones de otras agrupaciones ya que su cruce es mejorannte.

Los ejemplares de cabras Malagueñas constituyen una raza de aptitud lechera de las más antiguas de España.

Ya a finales del pasado siglo Martón e Izaguirri (39) escribía de la cabra Malagueña o Costeña:

"A pesar de que no haya presidido un criterio uniforme en detalles tan esenciales como la capa o color, aunque dominan las de color rojo claro, y a pesar de que se ven cabras mochas y con cuernos, esta colectividad étnica se distingue de las otras razas por poseer pelo largo en ciertas regiones y porque la adaptación ha fijado ciertos caracteres de transmisión indefinida que les confiere efectividad como raza, explotándose en la región desde la más remota antigüedad".

Y Luis de Cuenca, en 1.950, afirmaba: "El grupo étnico Malagueño es un exponente excelente de un magnífico biotipo ambientado a sus condiciones de medio". (37)

La raza caprina Malagueña reune las tres condiciones expresadas en 1.969 por Lener y Donald (36):

Pero además cumple la definición expresada por nuestro ilustre y querido maestro, el Prof. Dr. Juan B. Aparicio Macarro: "La raza es una población animal subespecífica, que tiene identidad génica en los caracteres propios, que hereda la descendencia dentro de una media y varianza previsibles, y pareciéndose a sus progenitores cuando se desarrollan bajo las mismas condiciones ambientales. La descendencia, ya adulta, puede por tanto parecerse exactamente a los progenitores o ser distinta si el medio de cría no ha sido el mismo". (1)

Historia y evolución

Como bien conocen y recuerdan los cabreros más ancianos y como nos lo describen varios autores (11,12), la primitiva cabra Malagueña se explotaba en las sierras de Málaga en libertad, guiadas por mansos (macho cabrío castrado, cabrón o cabestro) provisto de cencerros, que pastoreaban solos y acudían a los corrales o en busca de refugio, para retirar los chivos (que se vendían para carne) o para ser ordeñadas, destinándose la leche a la fabricación de quesos; los distintos hatos o rebaños se identificaban mediante un código de muescas y cortes en las orejas y este sistema totalmente extensivo sólo se modificaba para aprovechar las rastrojeras en verano. En está época la rusticidad era lo que imperaba y por supuesto los ejemplares provistos de mejor y más robustas cornamentas tenían más posibilidades de defenderse de las consideradas alimañas. Al irse cambiando el sistema de pastoreo por un método primero mixto y después intensivo buscándose una mayor producción láctea, hizo que la raza se fuera adaptando dando lugar a cornamentas menos aparatosas e incluso a los ejemplares mochos, favorecidos primero con la aportación de sangre Maltesa y más recientemente con los cruces de la raza Granadina, sobre todo en ciertas localidades de Málaga..

Desde principios del presente siglo, y con especial atención en el periodo de tiempo comprendido entre los años 1.925 a 1.935, se creó el Libro Genealógico de la Raza Malagueña, realizándose controles lecheros dentro del ámbito de las ferias y mercados ganaderos en los llamados Concursos de Ganado Caprino Malagueño. (40)

Más recientemente, en 1.976, la acción selectiva por parte de la Administración se continuó por el Servicio de Mejora Caprina, establecido mediante convenio entre el Servicio de Promoción Ganadera de la Excma. Diputación Provincial de Málaga y la Jefatura Provincial de Producción Animal de la Delegación de Agricultura de Málaga, mediante el control lechero, recría y entrega de sementales y promoción de exposiciones y concursos de ganado, entre otras actuaciones.

El 12 de abril de 1.977 (BOE del 22) se publica una resolución de la Dirección General de la Producción Agraria que establece el Registro Especial de Ganado Selecto para la raza caprina Malagueña, regulándose el Registro Oficial de Siglas mediante tatuaje.

El 20 de diciembre de 1.983 un grupo de 40 ganaderos de cabras Malagueñas nos reunimos para fundar la Asociación Española de Criadores de Cabra Malagueña y redactar sus estatutos, eligiéndose una junta de gobierno provisional.

Con fecha 8 de febrero de 1.984 fue presentada ante la Administración el acta de constitución y los estatutos de dicha organización profesional.

El 1 de marzo de 1.984 (BOE del 12), atendiendo a la petición formulada por los criadores de la raza Malagueña, la Dirección General de la Producción Agraria, publica la resolución por la que se aprueba la Reglamentación Específica del Libro Genealógico y de Comprobación de Rendimientos para la raza caprina Malagueña. Esta resolución se reglamenta en seis apartados: registros del libro genealógico -subdivididos en cinco registros: fundacional (RF), auxiliar (RA), de nacimientos (RN), definitivo (RD) y de mérito (RM)-, registro de ganaderías, identificación de animales, prototipo racial, calificación morfológica y valoración genético funcional de machos cabríos. A los aspectos fanerópticos del prototipo racial mencionado, actualmente en vigor, nos referiremos más adelante.

El día 15 de junio de 1.984 , una vez que la Asociación fue aprobada legalmente, se realizó la primera Asamblea General en la que se eligió a los componentes de la primera junta de gobierno definitiva.

Desde entonces en estos 12 años el grupo de ganaderos fundadores de la Asociación y muchos otros que se fueron agregando han tratado de cumplir los nueve objetivos que nos propusimos, que se pueden resumir en esta frase: "Velar por la pureza y selección de la raza caprina Malagueña".

La historia de la Asociación es muy corta en el tiempo comparada con la historia previa de la raza Malagueña, que a pesar de no haber estado amparada por un grupo de ganaderos constituidos siempre tuvo defensores tanto ganaderos como veterinarios que de forma anónima e independiente consiguieron que a pesar de que la Malagueña en su zona de origen tuviera contactos con otras razas autóctonas, como la Serrana, Murciana y Granadina, no llegara a ser absorbida, lo cual patentiza el mérito de la cabra que nos ocupa. ¿Fuimos los ganaderos y los veterinarios quienes cuidamos de la Malagueña o fue la Malagueña quien ha persistido como subespecie por méritos propios que nosotros únicamente nos limitamos a reconocer ahora?.

La realidad es que en esta ponencia nos referimos tanto a la cabra Malagueña a secas o con todos los adjetivos calificativos que queramos añadirle, como a la cabra Malagueña "selecta", que partiendo de la primera, la administración y su asociación de criadores se encarga de dirigir según lo aprobado en su prototipo racial oficial.

Origen

La opinión más generalizada es que es de procedencia heterocigótica, formada por la unión de dos troncos ancentrales, efectuada en tiempos prehistóricos:

Más recientemente, en la tesis titulada "Estructura y relaciones genéticas entre algunas razas caprinas españolas" realizada por Barbancho Medina (6) y publicada en 1.980, en la cual colaboramos, fue confirmado sus orígenes en base al estudio de nueve polimorfismos electroforéticos sanguíneos, elaborando así un árbol filogenético que fué comparado con la clasificación racial de Aparicio Sánchez (5) de 1.960 (5), basada en caracteres morfológicos y anatómicos.

Descripción general y variedades

No realizaremos aquí una exhaustiva descripción etnológica, tan sólo esbozar las particularidades fanerópticas que la diferencian de las demás razas de cabras.

La Clásica cabra Malagueña fué bien descrita por Sanz Egaña (41) en 1.922:

En 1.924 este mismo autor (42) describe otros dos tipos:

Carnero Baez y Bajo Alcaide (11), en 1.951, describen tres tipos bien diferenciados dentro de la raza Malageña:

Estos autores (11) consideran al tipo Aegagrus como el prototipo racial, coincidiendo con Sanz Egaña (41,42).

Dos años después, en 1.953, Sarazá Ortíz (53) distingue cuatro tipos:

Asimismo hace dos afirmaciones importantes: denuncia que "el tipo Mocho se debe a cruzamientos con la cabra Granadina" (43,44), con lo que coincide con lo apuntado treinta y un años antes por Sanz Egaña (41) y defiende como prototipo racial a la cabra Aegagrus con mamellas, raspíl y calzón, admitiendo el pelo largo en toda su superficie corporal ("harropas") y de capas rubia clara, coincidiendo una vez más con Sanz Egaña (41) y con Carnero y Alcaide (11).

Podemos afirmar que estos cuatro autores, todos ilustres veterinarios, fueron los únicos que en la historia reciente se ocuparon de estudiar a la cabra Malagueña , con un amplio intervalo de más de tres décadas, entre 1.922 y 1.956.

Posteriormente encontramos en la bibliografía a otros autores, tambien veterinarios, que describieron a la cabra Malagueña muy de pasada y siempre basándose en lo ya mencionado por los cuatro autores ya citados.

Así para Aparicio Sánchez (5), en 1.960, la raza Costeña o Malagueña: "Tiene encornaduras tipo Aegagrus, sin que sea raro encontrarlas en forma espirílea; la capa característica es la roja clara sin mancha alguna que altere la uniformidad de su coloración, fluctuando la tonalidad hacia un tono degradante, dando el rubio, o hacia otro más intensificado, proporcionando el francamente acastañado o colorado; debe poseer tupé, perilla, raspíl y calzón y con o sin mamellas.

Homedes Ranquini (34) escribe, en 1.968, de la raza Malagueña o Costeña: "Constituye un tipo perfectamente definido, bien distinto de las demás cabras españolas; es de color rubio o alazán; con cuernos dirigidos hacia atrás y afuera; tiene tupé, raspíl y calzones y puede tener o no chiva". (Se refiere a la perilla o barba).

Romagosa Vila (40), en 1.975, encuentra tres tipos de cabras Malagueñas o Costeñas en cuanto al factor cuernos: tipo espiríleos o "Machunos", tipo Aegagrus o cornivanas y tipo Mocho.

Belinchón, Varo y Martinez (10), en 1.977, la describen coincidiendo con Aparicio Sanchez (5).

Martín Martinez-Conde (38), en 1.978, describe a la raza Malagueña o Costeña como de capa rojiza, desde el leonado o encerilladas hasta el retinto acastañado; cornamenta desde el tipo Prisca o Machuna hasta el tipo Aegagrus en arco o cornivanos y mochos; con raspíl, calzón, codera e incluso harropos; con o sin mamellas.

Inexplicablemente durante un largo periodo de tiempo la cabra Malagueña fué olvidada en la literatura científica. Hizo falta que trancurriera medio siglo hasta que a partir de 1.979 se volviera a hacer estudios sobre esta magnífica raza. (13,16,17,18,19)

En 1.981 se publicó nuestro trabajo titulado "Historia y estado actual de la cabra Malagueña" (17,21). Posteriormente siguieron otros en colaboración con otros autores. En ellos nos ocupamos de investigar no sólo su morfología sino su potencial productivo: esta serie de nueve trabajos (2,3,4,23,25,30,31,32,33), fechados entre 1.981 y 1.983, se citan en el apartado bibliográfico, para quienes deseen profundizar en el reconocimiento de la raza Malagueña.

Retomamos de ellos sólo la parte faneróptica, aunque será inevitable hacer algunas consideraciones o reflexiones en voz alta ya que en esta ponencia no nos estamos refiriendo únicamente a los faneros de la cabra Malagueña llamémoslo "oficial", sino que recogemos las discrepancias advertidas en nuestras conversaciones con algunos sectores de ganaderos que no comparten los criterios fanerópticos de selección puestos en práctica por la Asociación Española de Criadores de Cabra Malagueña y por la Administración.

Tipos o variedades actuales

Debido a su procedencia heterocigótica ancestral, sus perfiles, cornamenta, capa y distribución pilosa presentan una amplia gama. De todas formas, por su aspecto exteriorista se puede clasificar en cinco tipos o variedades, que hasta hace unos pocos años podían denominarse ecotipos:

En el Catálogo de Razas Autóctonas Españolas editado por el Ministerio de Agricultura en 1977, Esteban y Tejón (12) sólo reconocen tres variedades:

En el prototipo racial oficial actual no se diferencian tipos o variedades.

Color de la capa

Para situarnos en este capítulo recordemos, una vez más, que nuestra cabra Malagueña es de procedencia heterocigótica, dicho más claramente, de origen mestizo. Esto no es malo sino todo lo contrario pues ha tomado lo mejor de los troncos originarios de procedencia:

Hay que recordar que la Pirenaica originariamente es de capa roja y que la Maltesa es rubia en diversos grados de intensidad, pero también de capa blanca y de capas berrendas; no obstante nuestra antigua cabra Malagueña recibió reiterados cruces -los más recientes de que se tiene constancia en 1.916- con la raza Maltesa Española en la que el ganadero andaluz seleccionó desde un principio la tonalidad blanca (5).

Así pues en la cabra Malagueña el color de la capa fluctúa desde el blanco propiamente dicho o con intensificación hacia el amarillo (blanco marfil o blanco cremoso), hasta el rojo, claro y oscuro (caoba), pasando por castaño, canela o leonada, rubia clara u oscura y rubia entrepelada. (13,17,21,23,25,32)

En el tipo Veleño son las rojas, rojas oscuras (caoba y tostada), rojas muy oscuras (bronceada o retinta) y la castaña oscura las más frecuentes, ya que los chivos que nacen con capa negra se suelen sacrificar precozmente, pues con ellos queda demasiado patente el cruce con la raza Granadina, como ya denunciaron Sanz (41,42) en 1.922-1924, Carnero y Bajo (11) en 1.951 y Sarazá (43,44) en 1.953 y 1.956.

En el tipo Prisca (Serrano) abundan las capas rojas y rubias.

En los tipos Clásico (Aegagrus o Costeño), Maltés (Harropo), y Moderno predominan las capas claras.

En definitiva, podemos afirmar sobre la capa que las blancas (blanca propiamente dicha, blanca cremosa o blanca marfíl), rubias, rubias muy claras y claras (platera y encerillada) y rojas claras han sido y seguirán siendo, a nuestro entender, las capas más representativas de la cabra Malagueña. En ello coinciden la mayoría de los autores (5,11,13,17,21,23,25,39,41,42).

Aunque hay cabreros que prefieren que todas sus cabras sean de un tono determinado: hay quienes las prefieren blancas, plateras o rubias muy claras y quienes las prefieren rojas y caobas; pero la mayoría se conforman con que sean cabras desde blanca hasta rojas.

La capa por excelencia es la rubia y nosotros personalmente preferimos las muy claras, incluso blancas, siempre mejor que las rojas o caobas, más cerca de los cruzamientos con otras razas (Murciano-Granadina) que aunque aportan (?) más "tipo lechero" a nuestro entender empeoran la conformación de la ubre (abolsadas en vez de globosas) y restringen la capacidad de pastoreo a zonas limpias así como la capacidad de adaptación al soportar menos el frío, a la vez que aportan más individuos acornes.

De cualquier forma desde que en 1.984 varios lotes de chivas y un macho cabrío de capas blanca criados por nosotros y procedentes de la Explotación Agropecuaria Mirageníl de Alameda, Málaga, fueron premiados en el XIX y XX Exposición Provincial de Ganado Caprino Selecto de Raza Malagueña en Antequera y Velez-Málaga, respectivamente, junto a otros lotes de ejemplares de capa caoba, mucho más apreciada en la zona, quedó demostrado que el color de la capa de la cabra Malagueña y de la cabra Malagueña selecta varía entre tan amplia gama de capas uniformes.

Otras capas uniformes como la azul -mezcla de pelos blancos y negros que dan una tonalidad gris-azulada, en su día fué reconocida por Sarazá como Malagueña, pero ya no se acepta como pura. En la actualidad es muy poco frecuente encontrar cabras azules a no ser en individuos aislados, aunque cabreros ancianos aseguran que "rara era la cabra Malagueña azul que fuera mala lechera". (45).

Al ser de procedencia heterocigótica, es frecuente encontrar particularidades complementarias de la capa. Los cabras Malagueñas caretas, luceras, calzadas, fajadas, manchadas, floreadas, nevadas, con lunares y cualquier otra particularidad del color del manto que rompa la homogeneidad de la capa es algo que el cabrero malagueño lleva tratando de evitar años. De forma habitual los chivos y chivas que nacen con estos defectos de capas son destinados a matadero; pero durante muchos años ha sido la figura del corredor de cabras el encargado de "depurar" la homogeneidad en cuanto al colorido de las piaras Malagueñas: las cabras fajadas, floreadas, etc. de siempre han sido vendidas por los marchantes a ganaderos de otras provincias limítrofes, sobre todo Sevilla y Córdoba, y así podemos encontrar rebaños de verdaderas cabras Malagueñas en cuanto a cornamenta, morfología y producción lechera, pero "manchadas". Hoy una cabra Malagueña de capa no uniforme se acepta por todos que no es una cabra Malagueña selecta. De cualquier forma es raro no encontrar en cada ganadería una o varias cabras manchadas: estas suelen ser un capricho del hijo o de la mujer, o al menos eso argumentan.

En el prototipo racial oficial la capa tiene que ser: "Uniforme, de color rubia, con tonalidades de distinta intensidad que van del albahio al rojo oscuro o retinta", y se considera defecto descalificable "Capa con manchas de color distinto al propio de la raza".

Color de las mucosas

El color de la mucosa vulvar, nariz y mamas es claro (blanco o sonrosado color carne) con pequeñas manchas de pigmentación oscura (marrón o negra) más o menos numerosas y confluentes, al igual que en las pezuñas (4,13,32). Entendemos que las mucosas oscuras denuncian el cruce con otras razas.

En el prototipo racial oficial actual las mucosas han de ser claras sonrosadas y con abundante pigmentación.

Color de los ojos

 Los ojos son de color castaño en su gran mayoría, o con el iris azul o zarcos (13,32).

Mamellas

 Las mamellas son adornos fanerópticos. Son pequeños repliegues de la piel en forma de tubo y de longitud variable, dependiendo del soporte cartilaginoso en forma de espina. Se sitúa en el cuello, pero a veces pueden estar en las orejas.

Las mamellas, zarcillos o pendientes pueden estar o no presentes en la cabra Malagueña (13).

En el estudio estadístico de 1.981 encontramos que el 83% de las cabras Malagueñas selectas reseñadas poseían mamellas (32).

Muchos autores no le dan importancia a este carácter pues ni tan siquiera lo mencionan en sus descripciones. Ello es lógico pues a pesar de que se transmiten, como los cuernos, según las leyes de la herencia, a diferencia del carácter cuerno, no tienen ninguna utilidad funcional y tampoco tienen significación en cuanto a la aptitud del ejemplar (35).

No obstante la posesión de mamellas embellece a la cabra malagueña y ello justifica que este carácter se siga manteniendo en la mayoría de los ejemplares, como ya lo señalara Sarazá (43) hace 44 años.

Orejas

Las orejas son grandes, largas y llevadas horizontalmente en los tipos Clásico y Prisca. Son más anchas y con el extremo algo caído en el tipo Maltés. Un poco erectopatentes e inflexas en la punta en el tipo Moderno y más erguidas en el Veleño.

En el prototipo racial de la cabra Malagueña selecta se dice con respecto a las orejas que deben ser más bien largas con disposición horizontal o dirigidas hacia arriba y adelante. Con esta descripción se elimina los ejemplares con orejas tipo Maltés.

Al igual que en otras razas de cabras existen individualidades de orejas cortas (monas, moras o micas) en mayor o menor grado, y con atrofia (desorejadas) debido a mutaciones de carácter mendeliano. Las individualidades monas no son aceptadas en el prototipo racial oficial de la cabra Malagueña, pues considera defecto descalificable a los individuos con "orejas atróficas, muesa o mona". A pesar de ello existen en un número no despreciable y rara es la piara de cabras Malagueñas que no esté integrada por uno o varios ejemplares; ésto se explica porque rara es la cabra Malagueña mona que no es buena lechera y de carácter muy dócil: tal vez esta afirmación debería ser comprobada con estudios científicos adecuados. A modo de información general recordemos que gracias a las cabras lecheras españolas monas, es decir a partir de un núcleo de cabras Malagueñas, Murcianas y Granadinas con orejas cortas (monas) llevadas en 1.925 a América, y concretamente a Méjico y California, por misioneros y otros colonizadores españoles, que posteriormente fueron cruzadas con otras razas (Toggenburg, Alpina y Nubiana), formándose la raza LaMancha, creándose en 1.953 el club de la raza y siendo reconocida oficialmente por la American Goat Society (Sociedad Caprina Americana) en 1.975 y por la American Dairy Goat Associatión (Asociación Americana de Cabras Lecheras) en 1.980: hoy LaMancha es una de las seis razas caprinas americanas. (8,9)

Particularidades derivadas de la longitud del pelo

Fanerópticamente las particularidades derivadas del pelo en su longitud y distribución corporal tales como perilla, barba, tupé, raspíl, calzón y pelliza o codera complican aún más la descripción exteriorista, pero a la vez son las que hacen inconfundible, en lo faneróptico, a la cabra Malagueña con cualquier otra.

En el prototipo racial oficial se dice: "En algunas ocasiones puede presentar pelos largos que cubren el muslo, piernas y a veces los brazos y antebrazos (calzón) o se extienden dichos pelos a lo largo de la línea dorsal (raspíl)". Con esta frase da a entender que el pelo es corto en la mayoría de los ejemplares por lo que aunque no elimina a los individuos que poseen estas características fanerópticas derivadas de la longitud y distribución del pelo tampoco los potencia, como sería de esperar, con lo que indirectamente se dirige la selección hacia los tipos Moderno y Veleño, y no se permite la entrada de ejemplares tipo Maltés o Harropo ya que no se contempla la posibilidad de pelo largo y uniforme en toda su superficie corporal. Igualmente confunde el término de calzón pues debería decir pelliza o codera para los pelos largos de brazos y antebrazos y calzón para los de muslo y piernas.

En otro párrafo dice: "Los machos, generalmente, presentan perilla y tupé. En las hembras, cuando aparece la perilla es rudimentaria". Ello no es correcto, ya que los machos, además de tupé, pueden presenta perilla y barba, a igual que las hembras (lo que ocurre es que muchos cabreros le cortan las barbas a sus cabras por dos motivos: para que no parezcan tan viejas, pues la longitud de la perilla en la cabra que la posee aumenta con la edad hasta convertirse en barba, y para que no se manchen al comer en los pesebres; con esta descripción está eliminándose además a las hembras que sí posean tupé. Mucho más grave es considerar dentro de los defectos objetables la "Presencia de perilla en hembras", por los motivos que acabamos de explicar.

Opinamos que se debe seguir potenciando en la valoración morfológica individual la existencia de estas particularidades, de hecho en mayor o en menor grado y en una o en otras combinaciones estas particularidades están presente en los cuatro tipos de cabras Malagueñas reconocida por todos los autores como tales Malagueñas sin cruces recientes (4,5,10,1113,17,21,25,32,34,38,39,40,41,42,43,44), es decir en el Aegagrus (Clásico o Costeña), Prisca (Serrana), Maltés (Harropa) y Moderno. Unicamente en el tipo Veleño estas particularidades son cada vez más escasas, existiendo ya gran números de ejemplares que tienen el pelo corto en toda su superficie corporal.

¿Cuernos o Mochos?

Como ya se ha dicho, la cabra Malagueña procede de la Pirenaica -grupo europeo del tipo celoide prehistórico de la cabra Beoar o Capra Aegagrus- con cuernos y del tipo cirtoide representado por la raza Maltesa exenta de encornaduras (5). Es de lógica por tanto afirmar que la cabra Malagueña puede tener cuernos o ser mochas y así lo admiten todos los autores ya citados. Aunque ha quedado patente en nuestra revisión que como prototipo siempre se ha dado preferencias a la cabra Malagueña con encornaduras en forma de arco de círculo, es decir la denominada Malagueña Clásica, Costeña o Aegagrus. En el prototipo racial oficial actual se dice al respecto: "Pueden presentar cuernos tanto los machos como las hembras, normalmente en forma de arco". Con esta frase parece que se prefiere a los ejemplares mochos, aunque cuando son cornudos sólo parece aceptar al tipo Aegagrus y no al Prisca.

Los cuernos, tanto en arco (Aegagrus) como en espiríleo o machuno (Prisca) nunca han preocupado a los ganaderos malagueños de la zona de monte y es más, la cabra con cuernos pastorea mejor, se defiende mejor y es más recia y fuerte que la mocha.

La "moda" la impusieron los cabreros de costa y churreteros, que necesitaban cabras más dóciles para manejarlas en corrales en semi estabulación o estabulación permanente, habitualmente amarradas, por ser cabrerizas pequeñas. Por esta necesidad de manejo y falta de espacio se fué seleccionando este carácter.

Las fotografías de "cabras selectas" publicadas en carteles y folletos anunciadores de exposiciones de cabras Malagueñas y la potencialización tanto de cabras como de machos cabríos mochos en concursos de "ganado puro" por parte de ciertos organismos oficiales, calificadores y jueces han "vendido" la imagen de un prototipo racial acorne.

Ello es peligroso pues de sobra es conocido los problemas asociados al carácter mocho: hermafroditismo, seudo-hermafroditismos, "machorras", etc. (14,20,22,24).

Ya en 1.981, sobre un estudio individualizado de 611 ejemplares pertenecientes a 17 explotaciones de cabras Malagueñas, sometidas a control lechero, encontramos esta peligrosa tendencia, ya que más del 60% eran animales mochos (32).

Aunque cambien las modas y los gustos en este aspecto, la cabra Malagueña debe seguir siendo cornuda y el mejor sistema es el descornado precoz que anula los problemas de manejo y evita los genéticos asociados.

Si esto no se quiere, insistir en la idea de que al menos uno de los padres (la cabra o el semental) debe de tener cuernos.

La política de seguir premiando, o valorando más, en concursos morfológicos hembras acornes de nacimiento, prefiriéndolas a las desmochadas o con cuernos, es totalmente errónea.

Mucho más grave es aceptar como macho selecto a un macho cabrío mocho, que por lo general desciende de varias generaciones de padres mochos.

Nuestra opinión, insistimos, es potenciar al macho cabrío con cuernos o descornado o sólo a machos mochos en los que en su ascendencia no existan antecedentes de infertilidad o esterilidad, sabiendo además que su vida productiva como semental es mucho mayor que la del semental acorne, por una simple consideración de manejo.

Veterinarios especialistas en caprinotecnia de reconocido e indiscutible prestigio coinciden con nosotros y para ello baste citar tan sólo el ejemplo de lo publicado por Baró Shakery en 1.979 con respecto a este aspecto refiriéndose al programa para el desarrollo de selección y mejora de la raza caprina Murciano-Granadina: "Evitar para la reproducción los machos acornes homocigotos, causantes de la presentación en un 12% de los cabritos nacidos con problemas de intersexualidad, esterilidad y anomalías testiculares". (7)

Creemos que en el prototipo racial deben primar las características fanerópticas con relación positiva tanto en la capacidad lechera como en la rusticidad. Si no se quiere seguir defendiendo a la Clásica cabra Malagueña Costeña Aegagrus como único tipo, pues como se ha dicho el tipo Moderno es tan digno de mantenerse como el Serrano Prisca y el Maltés Harropo, y para explotaciones en estabulación tambien el Veleño.

Opinamos que se deberá rectificar la política con respecto a los ejemplares mochos: tan fácil como puntear más alto a las cabras con cuernos y sólo admitir como sementales a los machos cornudos, descornados o no, o con ascendencia y descendencia "limpia" de toda sospecha; esto ha de ir acompañado de una reeducación y asesoramiento ganadero de tipo zootécnico por parte de los veterinarios. (15).

Resumen

La realidad presente es que es extremadamente difícil encontrar por separado rebaños homogéneos de los cinco tipos descritos -aunque por supuesto hay ciertas ganaderías que sí explotan con preferencia ejemplares de uno o varios de estos tipos-, debido al comercio y apareamiento indiscriminados, excepto en ciertas ganaderías aisladas o con criterios de selección morfológica muy rígidos.

En general, los ejemplares representativos de las variedades Prisca y Maltés se ven cada vez en menor proporción por conceptos de belleza y problemas en el manejo.

Así el tipo Antiguo o Machuna o Prisca, ideal para explotaciones extensivas de monte bajo por su ubre globosa y recogida, suele ser de carácter algo más arisco y con acusada jerarquía social, que unida a la cornamenta fuerte que posee, muy apta para "desbrozar", complica su utilización dentro de los corrales, por demás pequeños.

El Harropo, muy resistente al frío y a la lluvia, se ha ido eliminando por tener orejas feas aunque, sobre todo, por el problema de engancharse semillas durante el pastoreo que enreda su pelo y le provoca rozaduras y heridas en las nalgas y ubres, lo que favorece las mastitis, así como también por la dificultad de su ordeño, habitualmente a mano y por detrás, ya que la leche se ensucia con su pelo.

El Veleño, de constitución más fina y delicada y ubre abolsada y más descendida en general, es únicamente apto para ser explotado con éxito en zonas de clima muy benigno, comida abundante o, en su defecto en casi estabulación necesitando la aportación de sangre Aegagrus para, como dicen los cabreros, "no refinarse demasiado".

El Clásico o Aegagrus sigue siendo por excelencia la mejor representación del prototipo racial de la cabra Malagueña o Costeña, aunque paradójicamente hayan sido los Montes de Málaga y no su litoral costero los encargados de preservarla. En esta variedad, defendida desde siempre como prototipo racial de la Malagueña, se unen las ventajas que la definen como la raza de mejor ductilidad para ser explotadas en distintos climas y con diferentes sistemas.

Por fin, el tipo Moderno es el resultado de la mejor alimentación y del gusto de algunos ganaderos por conseguir una variedad de mayor productividad láctea, con más capacidad torácica y abdominal y mayor esqueleto, pero sin perder cualidades tan deseables como conformación de ubre y capacidad de pastoreo.

Conclusión

Así pues, en la actualidad de la raza se debe tender a adoptar criterios electivos prestando atención especial a los caracteres exterioristas correlacionados positivamente con las cualidades de verdadero interés económico, encaminando los objetivos de mejora y fomento hacia las características etnológicas factores de producción.

En 1.981 escribíamos: "Se hace patente la necesidad de adoptar criterios selectivos que disminuyan la variabilidad observada en estos animales y respondan en lo faneróptico, a lo que actualmente se considere como prototipo de la raza caprina Malagueña, bien sea único, o con variedades o ecotipos claramente definidos". (32)

Hoy, habiendo transcurrido 18 años desde esa afirmación, estamos convencidos de que será mucho más positivo para el futuro de la raza Malagueña el seleccionar en lo faneróptico hacia un prototipo racial que admita las cinco variedades que, a pesar de todo, siguen existiendo, y no limitar la selección faneróptica a un único tipo, al menos hasta que no se estudie en profundidad y con criterios científicos las correlaciones existentes entre morfotipo y producciones, entendiendo como producciones no sólo parámetros fácilmente medibles como la cantidad y calidad de la leche, persistencia de la lactación, intervalo entre partos, la prolificidad, el peso vivo al nacimiento, el peso vivo a primera cubrición fecunda, etc, sino también aquellos otros como rapidez de ordeño, cantidad de leche residual, capacidad y comportamiento en el pastoreo, facilidad de parto, carácter maternal, aptitud para aprovechamientos de subproductos, adaptación a diferentes climas y sistemas de explotación, frecuencia de ciertas enfermedades como por ejemplo porcentaje de mamitis gangrenosa y de prolapsos de cuello del útero, etc; rusticidad en una palabra.

Por supuesto que somos conscientes de que si se siguiera este camino múltiple que proponemos los logros serán muchos más lentos y conseguidos a un más alto coste económico pero estamos convencidos de que esos logros serán más perdurables en el tiempo y no nos arrepentiremos de haber desperdiciado el potencial genético tan variado de nuestra cabra Malagueña sin tan siquiera haberlo investigado.

Lógicamente a nadie se oculta que es mucho más fácil dirigir la selección hacia un tipo de cabra que exteriormente ofrezca una gran homogeneidad y una belleza plástica acorde con lo que conocemos como tipo lechero. De hecho este tipo de cabras de color rojo uniforme, mochas y gran producción lechera ya lo tenemos con el tipo Veleño, pero, insistimos sería peligroso para el conjunto de la raza, desproveerla de los faneros típicos (raspíl, etc) pues es lógico pensar que si bien este tipo es apto para ciertos climas benignos y sistema de explotación, no está demostrado que en el conjunto del concepto más amplio de raza, este tipo sea el que se adopte como prototipo pues recordemos que es el único de los cinco existentes que se ha conseguido por cruzamientos con otras razas.

Sin quitar el mérito que el tipo Veleño tiene creemos que más justificado sería potenciar el tipo Moderno y el tipo Clásico (Costeño o Aegagrus), a la vez que para determinadas explotaciones más extensivas los tipos Serrano (Prisca) y el Harropo (Maltés).

Aún estamos a tiempo de cuidar y conservar, a la vez que promocionar, lo que aún poseemos y recordemos que los veterinarios debemos ayudar a optimizar recursos, y en este caso el potencial genético de la cabra Malagueña que las necesidades de los ganaderos han sabido moldear.

Bibliografía

  1. Aparicio Macarro, J.B. (1.982). "Valor e importancia de la clasificación racial en canicultura". I Simposium Nacional de las Razas Caninas Españolas. Pag 3-9. Universidad de Córdoba.

2. Aparicio Macarro, J.B., Flores Alés, A.J., Herrera García, M., Subires Antunez, J. (1.982). "Producción de leche y duración de la lactación, en función del número del parto, en la cabra de raza Malagueña". IV Jornadas Científicas de la Sociedad Española de Ovinotecnia. Murcia.

3. Aparicio Macarro, J.B., Subires Antunez, J., Flores Alés, A.J., Herrera García, M. (1.982). Indice de prolificidad y otros aspectos del área reproductiva en la raza caprina Malagueña". Rev. Avances en Alimentación y Mejora Animal, vol XXII (29), 29-33.

4. Aparicio Macarro, J.B., Herrera García, M., Subires Antunez, J., Flores Alés, A.J. (1.983). "Raza caprina Malagueña, contribución a su estúdio etnológico y aspecto nutritivo: descripción etnográfica, algunos aspectos del área reproductora y producción de leche". 59 pág. Excma. Diputación Provincial de Málaga. Málaga.

5. Aparicio Sánchez, G. (1.960). Zootecnia especial, Etnología compendiada". 4ª de. Imp. Moderna. Córdoba.

6. Barbancho Medina, M.J. (1.980). "Estructura y relaciones genéticas entre algunas razas caprinas españolas". Depto. Genética y Mejora Animal. Facultad de Veterinaria. Universidad de Córdoba.

7. Baró Shakery, E. (1.979). "La selección de la raza caprina Murciano-Granadina". Diario Sur del18/7/79. Málaga.

8. Barney Harris, Jr., Rchter, R.L., Vernlund, S. (1.978). "Dairy goat production guide". Circular 452, pag. 1-14. Dairy Science Department. Florida.

9. Barrett, R.A. (1.981). "La cabra LaMancha". Comunicación personal.

10. Belinchon Valera, P., Baró, E., Cruz, J., Martínez., J. (1.977).

"Las agrupaciones caprinas españolas". I Symposium sobre la cabra en los países mediterráneos. Ed. Aries, S.A. Madrid.

11. Carnero Baez, J., Bajo Alcaide, R. (1.951). "La cabra Malagueña". II Congreso Internacional. Veter. Zootec., 3, 217-226. Madrid.

12. Esteban, C., Tejon, D. (1.980). "Catálogo de razas autóctonas españolas. I. Especies ovina y caprina. Ministerio de Agricultura. Madrid.

13. Flores Alés, A.J. (1.979). "Faneróptica de la cabra Malagueña". Aula de Veterinaria del Colegio Mayor Universitario Lucio Anneo Séneca. Universidad de Córdoba.

14. Flores Alés, A.J. (1.980). "Conocimientos actuales de las anomalías reproductivas en el ganado cabrío ligados al carácter acorne". 80 pág. Depto. Genética y Mejora Animal. Facultad de Veterinaria. Universidad de Córdoba.

15. Flores Alés, A.J. (1.980). "Consideraciones en torno a un proyecto de mejora genética caprina para la producción lechera, integrado dentro de un plan de fomento y mejora caprina a nivel nacional". 65 pág. Depto. Genética y Mejora Animal. Facultad de Veterinaria. Universidad de Córdoba.

16. Flores Alés, A.J. (1.980). "Ventajas de la leche de cabra". Diario Sur del 17/10/1980. Málaga.

17. Flores Alés, A.J. (1.980). "Historia y estado actual de la cabra Malagueña". Lección inagural. Acto académico de la apertura oficial del curso 1980-81. Colegio Mayor Universitario Lucio Anneo Séneca. Universidad de Córdoba.

18. Flores Alés, A.J. (1.980). "Algunas posibles mejoras en el ordeño mecánico en la explotación de cabras Malagueñas". Depto. de Producción Animal. Facultad de Veterinaria. Universidad de Córdoba.

19. Flores Alés, A.J. (1.980). "Algunas posibles mejoras en torno al centro de recría y selección de machos cabríos de la raza Malagueña". Depto. de Producción Animal. Facultad de Veterinaria. Universidad de Córdoba.

20. Flores Alés, A.J. (1.980). "Hermafroditismo, seudohermafroditismo y otras anomalías reproductivas en la especie caprina". Aula de Veterinaria del Colegio Mayor Lucio Anneo Séneca. Universidad de Córdoba.

21. Flores Alés, A.J. (1.981). "Historia y estado actual de la cabra Malagueña". Rev. Nuestra Cabaña. Nº 103, pág. 35-50.

22. Flores Alés, A.J. (1.981). "Las anomalías reproductivas ligadas al carácter acorne en el ganado cabrío". Rev. Nuestra Cabaña, nº noviembre 1.981, pág. 4-6.

23. Flores Alés, A.J. (1.983). "La cabra Malagueña: producción de leche y duración de la lactación. Rev. Nuestra Cabaña. Mayo 1983. Pag. 44-48.

24. Flores Alés, A.J. (1.983). "¿Cómo adquirir machos cabríos?". Rev. Nuestra Cabaña. Septiembre 1983. Pág. 34-35.

25. Flores Alés. A.J. (1.986). "La cabra Malagueña". Rev. Producción Animal. Nº 8. Pág 50-56.

26. Flores Alés, A.J. (1.986). "Nuevas técnicas de lactación artificial de chivos". Rev. Nuestra. Nº 170, Pág. 16-19.

27. Flores Alés, A.J. (1.986). "Prevención sanitaria, mejora de la cabaña caprina y nivel social del ganadero". Seminario de Educación Ganadera. Ayuntamiento del Rincón de la Victoria. Málaga.

28. Flores Alés, A.J. (1.991). "Producción de leche de cabra Malagueña: aspectos higiénicos sanitarios. Seminario de Formación Continuada. Distrito Sanitario de la Axarquia. Velez-Málaga.

29. Flores Alés, A.J. (1.997). "Consideraciones generales sobre lactación artificial en chivos". Rev. Albeitar. Nº 2. Pág. 8-9.

30. Flores Alés, A.J., Herrera García, M., Aparicio Macarro, J.B., Subires Antunez, J. (1.982). "Influencia de la fecha del parto y distribución geográfica de las explotaciones sobre la producción de leche en la raza caprina Malagueña". IV Jornadas Científicas de la Sociedad Española de Ovinotecnia. Pag. 393-400.

31. Flores Alés, A.J., Herrera García, M., Aparicio Macarro, J.B., Subires antunez, J. (1.982). "Producción de leche y duración de la lactación en la raza caprina Malagueña según la localización geográfica de las explotaciones. Sociedad Española de Ovinotecnia. Murcia.

32. Herrera García, M., Flores Alés, A.J., Aparicio Macarro, J.B. (1.981). "Contribución al estudio de algunos caracteres fanerópticos de la raza caprina Malagueña". Rev. Avances en Alimentación y Mejora Animal. Vol. XXII, (29), pag. 29-33.

33. Herrera García, M., Flores Alés, A.J., Aparicio Macarro, J.B., Subires Antunez, J. (1.982). "Contribución al estudio de la producción de leche de cabra Malagueña y duración de la lactación en función de la edad y número del parto". IV Jornadas Científicas de la Sociedad Española de Ovinotecnia. Pag. 385-391.

34. Homedes Ranquini, J. (1.968). "Ganado lanar y cabrío y ganado de Cerda". Vol. III de la Enciclopedia práctica del Ganadero. 2ª edic. Edit. Sintes, S.A. Barcelona.

  1. Quittet, E. (1978). "La cabra". Edic. Mundi-Prensa. Madrid.
  2. Lerner, M., Donald, H.P. (1.969). "La nueva zootecnia". Edit. Academia. León.

36. López Palazón, J. (1.953). "Ganado Cabrío". Salvat edit., S.A. Madrid.

37. Luis de Cuenca, C. (1.950). "Zootecnia". Biblioteca de biología aplicada. 2ª edic. Madrid.

38. Martín Martínez Conde, J. (1.978). "Guía del Inspector Veterinario". Vol. 3. Producción y economía ganaderas. 3ª ed. Edit. Aedos. Barcelona.

39. Martón e Izaguirre, J. (1890). "Ovejas y cabras". 2ª edic. Miñón, S.A. Valladolid.

40. Romagosa Vila, J.A. (1975). "Manejo de cabras y cabritos en cebo precoz". Ed. Pons. Madrid.

41. Sanz Egaña, C. (1.922). "El ganado cabrío, explotación y enfermedades". De. Espasa-Calpe, S.A.. Madrid.

42. Sanz Egaña, C. (1.924). "L’elevage de la chèvre: la chévre de Málaga". Revue Zootechnie, 3 (8): 32-141.

43. Sarazá Ortíz, R. (1.953). "Raza caprina Malagueña". C.S.I.C. Imp. Moderna. Córdoba.

44. Sarazá Ortíz, C. (1.956). "Producción de leche de cabra". Capítulo VII de la Enciclopedia de la leche. Ed. Espasa-Calpe. Madrid.

45. Vadillo Jiménez, J. (1.987). "Miragenil, una explotación modelo de cabra Malagueña: entrevista a sus directores, A.J. Flores Alés y MªVª Mañas Millán". Rev. Cañadas y Veredas, nº 7, pag. 17-27.

Ver Fotografías de Cabras Malagueñas